Es la acción de sugerir, de aceptar una idea o creencia sin crítica. Hippolyte Bernhein creó una psicoterapia basada en la sugestión. Pensaba que las sugestiones no hipnóticas podían abolir los síntomas histéricos.
Se conocen así a las órdenes que se le dan a los sujetos en hipnosis para que las lleven a cabo una vez que han salido de este estado de trance.
Sinónimo: simpatismo. Aceptación de una idea o creencia sin ninguna crítica.
Se ha llamado así a los suicidios múltiples generalmente de adolescentes. A veces, como ha ocurrido en Japón, estos suicidas se conocen a través de internet y conciertan una cita en un lugar apartado para proceder al suicidio en grupo.
Para E. Durkheim sería el tipo de suicidio más frecuente. Surge en personas desarraigadas, sin vínculos sociales.
Es una de las alteraciones del lenguaje que, según Barraquer Bordás, podemos encontrar en las afasias. Equivale al mutismo psiquiátrico.
Masa pigmentada de sustancia gris que ocupa la porción central del pedúnculo en el mesencéfalo. La dopamina es sintetizada en la sustancia negra. Las lesiones en esta sustancia originan síntomas parkinsonianos.
La sustancia gris está constituida por células y fibras amielínicas. En el encéfalo forman la corteza y los núcleos grises. A lo largo de la medula forman las astas anteriores, posteriores e intermedias.
Taller que tiene como función lograr la adaptación del paciente a la vida laboral, la función productiva pasa en él a un segundo término.
Teoría introducida por Bénédict-Augustin Morel en su tratado sobre la degeneración: Tratado sobre las degeneraciones físicas, intelectuales y morales de la especie humana (1857). Presuponía que la degeneración era la causa de las enfermedades mentales y que esta degeneración se heredaba y empeoraba de generación en generación. Valentin Jacque-Joseph Magnan, seguidor de la doctrina de la degeneración, consideró que los llamados bouffée délirantes, aparecían sólo en sujetos degenerados, a diferencia de los delirios crónicos sistematizados.
Teoría de la emoción propuesta por William James y Carl George Lange (1834-1900) en 1884. Para James la emoción se produce por la repercusión en la conciencia de los trastornos periféricos provocados al percibir un objeto (estamos tristes porque lloramos).
La teoría de James-Lange sugiere que las emociones tienen una base física en el cuerpo. Cuando vemos algo emocional, ocurren cambios en el cuerpo, y estos cambios conforman nuestra experiencia emocional.
James explicó la teoría en su libro "Los principios de la psicología": escribe que “sentimos pena porque lloramos, enojados porque golpeamos, asustados porque temblamos, y no lloramos, golpeamos o temblamos, porque lo sentimos, enojado, o temeroso, según sea el caso ". En otras palabras, nuestras reacciones emocionales consisten en nuestras respuestas físicas a eventos potencialmente emocionales en el entorno. James sugiere que estas reacciones físicas son clave para nuestras emociones y que, sin ellas, nuestras experiencias serían “pálidas, incoloras y desprovistas de calidez emocional”.
Esta teoría se oponía a la idea proveniente del sentido común, en donde la percepción conllevaba una emoción y esta provocaba una reacción fisiológica. Tanto James como Lange proponían un modelo en el que la reacción fisiológica ante el estímulo era la que provocaba la emoción. Un ejemplo clásico de James es el del oso: el sentido común nos dice que el ver un oso provoca miedo, lo cual nos impulsa a correr. James dice que la respuesta adecuada ante un oso es correr, lo cual impulsa a sentir miedo.
En el estudio de la biopsicología de la emoción, esta teoría es un hito muy importante, al buscar un mecanismo fisiológico para las emociones. Aunque ya superada, no hay manual de psicología o psicobiología que se precie que no le dedique un apartado. La teoría se superó en los años 1920 al proponerse la teoría de Cannon-Bard, según esta teoría los estímulos emocionales tienen dos efectos excitatorios independientes: provocan tanto el sentimiento de la emoción en el cerebro, como la expresión de la emoción en los sistemas nerviosos autónomo y somático. Es decir, tanto la emoción como la reacción ante un estímulo serían simultáneas.
Sinónimo: fetotóxica. Sustancia que puede producir malformaciones en el feto si es ingerida durante los tres primeros meses del embarazo.
Elaborado por M. Henderson y C.P. Freeman para valorar la bulimia. Consta de 33 ítems. Es autoaplicado.
Test elaborado por Laureta Bender. La prueba consiste en nueve figuras geométricas que el sujeto debe copiar teniendo delante un modelo. Se puede utilizar a partir de los cuatro años. Se valora la afectación orgánica cerebral.
Test proyectivo para niños que trata de valorar los conflictos de este a través de un enfoque psicodinámico. Consta de 19 láminas con escenas en las que interviene un cerdito con el que el niño se identifica.
Test elaborado por A. Rey y P.A. Osterrieth. Consiste en copiar primero y luego reproducir de memoria una figura compleja. Utilizado en niños y adultos para la valoración de la organicidad cerebral (las apraxias constructivas, la memoria visual inmediata, etc.).
Elaborado por Raimond B. Cattell y A.K.S. Cattell. Trata de medir el factor g de la inteligencia. Consideran, por tanto, que es un test libre de influencias culturales.
Tipo de test proyectivos en el que se presenta unas láminas con dibujos referentes a situaciones de frustración en el que la respuesta de la persona frustrada aparece en blanco, el sujeto debe de responder tal como lo haría él si fuese el protagonista de la historia.
Se usa para determinar la capacidad de mantener la vigilia empleando registros polisomnográficos. Al sujeto se le coloca varias veces durante el día en una habitación tranquila, poco iluminada, se le pide que se mantenga despierto.
Test elaborado por J.C. Raven para la apreciación del factor g de la inteligencia general. Consta de 60 elementos gráficos o matrices