F. Alonso Fernández considera que el pensamiento alógico es una forma leve de pensamiento disgregado. Se trata de un pensamiento que se caracteriza porque no dice nada.
El pensamiento alógico, tal como lo describe F. Alonso Fernández, es una forma de pensamiento caracterizada por una ligera disgregación o falta de coherencia lógica. Este tipo de pensamiento puede manifestarse en conexiones débiles entre las ideas o en una lógica interna que parece desviarse de las normas convencionales de razonamiento.
El pensamiento alógico no sigue necesariamente los principios de la lógica formal y puede presentar saltos en el razonamiento, asociaciones inusuales, o conclusiones que no se derivan claramente de las premisas.Cuando se habla de un caso donde la disgregación es ligera, como en el pensamiento alógico, se puede observar que, aunque el individuo mantiene cierta capacidad para seguir una línea de pensamiento, este curso puede estar salpicado de inconsistencias o desviaciones menores de la lógica convencional.
En contraste, en un segundo caso donde la disgregación es mucho mayor, nos encontramos probablemente con una forma más severa de pensamiento desorganizado, que podría estar en el espectro de la esquizofrenia o trastornos similares donde la capacidad para formar un discurso coherente y mantener un hilo conductor en el pensamiento se ve gravemente comprometida.
En estas situaciones, el pensamiento puede ser tan fragmentado que hace que sea extremadamente difícil para el individuo comunicarse efectivamente o participar en un razonamiento lógico. Esto puede incluir la pérdida completa de las relaciones lógicas entre las ideas, haciendo que el discurso sea incomprensible o irrelevante para la conversación en curso.
Ambos casos ilustran un espectro de disgregación del pensamiento, desde formas leves hasta severas, afectando significativamente la capacidad de una persona para comunicarse y funcionar en diversos contextos sociales y personales. La intervención temprana y un enfoque terapéutico adecuado son clave para manejar estas condiciones.
El psiquiatra Kurt Schneider llamaba así al pensamiento que aparecía en el subdelirium o delirium.
En este caso el déficit intelectual, a diferencia del retraso mental, es adquirido y desigual. A diferencia de los sujetos deficientes, los dementes, en algunos momentos, pueden revelar que son capaces de juicios y razonamientos superiores.
La relación entre lenguaje y pensamiento ha originado una considerable discusión.
La influencia o interacción del uno sobre el otro ha dado lugar a frecuentes controversias.
Para L.S. Vygotsky el pensamiento es el habla interiorizada. J.S. Brune
En su forma extrema se llama pensamiento autista.Tiene cuatro modalidades: 1) Simbolismo primitivo. 2) Reificación o concretismo. En este tipo de pensamiento los conceptos abstractos se utilizan pero transformándolos en entidades concretas. Para Kurt Goldstein y Jacob S. Kasanin representa un déficit en la actitud abstracta, pero para F. Alonso Fernández se trata más bien de una invasión de lo abstracto por lo concreto. 3) Transitivismo. En el se produce una alteración entre el yo propio y el de los demás o entre el yo propio y el que le rodea.
Barbitúrico. Conocido en los Estados Unidos por las personas dependientes de estas sustancias como yellow, jackects y nembies. Puede producir cuadros psicóticos.
Seudomasturbación consistente en toques y estiramientos del pene sin una finalidad de excitación sexual.
Niño que fue condicionado por John Broadus Watson a tener temor a los objetos con pelos como los peluches. Intentaba demostrar la producción de fobias a través del condicionamiento.