Varios significativos ha tenido este término: 1) Trastorno del comportamiento similar al trastorno antisocial de la personalidad y producido por una lesión en la región orbitofrontal. 2) Tipo de hipomanía iracunda descrita por Alonso Fernández (1961). 3)Trastorno del comportamiento similar al trastorno antisocial de la personalidad pero producido por lesiones cerebrales infecciosas en la infancia (Schiffer, 1954,1958).
Trastorno que aparece como tal en el DSM-IV-TR. Puede ser producido por el abuso, dependencia o intoxicación de sustancias como el alcohol, la anfetamina, la cocaína, los sedantes, etc. Entre los fármacos los que con más frecuencia producen estos trastornos son: los antihipertensivos, los antagonistas de los receptores H2 de histamina, los antidepresivos (ISRS), los neurolépticos, los ansiolíticos, los antiepilépticos y los anabolizantes. Algunos fármacos como la flufenazina, la tioridacina y la amoxapina, pueden producir orgasmos dolorosos. El priapismo puede ser producido por otros fármacos como la clopromacina, el haloperidol, la trazadona, la clozapina, la papaverina, la fenelcina y las prostaglandinas.
Término estadístico. Se llama así al nivel en el que los diferentes ítems de un test se relacionan entre sí. Para estimar la consistencia interna se suele utilizar el coeficiente alfa de Cronbach.
La identidad del yo, que hace que nos sintamos idénticos a pesar del paso del tiempo, puede alterarse en la esquizofrenia. El hombre esquizofrénico al hacer irrupción su enfermedad, vivencia su yo transformado, distinto al anterior. En las fases iniciales de la enfermedad se ha descrito el signo o síntoma del espejo (Delmas), que consiste en que el sujeto se observa repetidamente en el espejo tratando de comprobar si sigue siendo el mismo.
Adam Smith, consideraba que la simpatía era una capacidad humana innata que sirve a los procesos de relaciones sociales y morales, cooperación y comunicación.
La simpatía se refiere a un sentimiento de agrado o inclinación positiva hacia otra persona. Es como ese "feeling" que te da buena espina de alguien.
Diferencia con la empatía: La empatía implica ponerte en el lugar del otro y entender sus emociones, mientras que la simpatía es más bien un sentimiento agradable que te genera alguien.
En resumen, la simpatía es esa chispa inicial que te hace sentir bien con alguien y te abre las puertas a conectar con esa persona.
Término que fue creado por Eppinger y Hers para un síndrome en el que ellos pensaban que había un aumento de tono del sistema simpático y que cursaba con hipersensibilidad a la adrenalina y aumento de la tensión arterial.
Punto de conexión entre una neurona y otra o entre una neurona y un órgano efectos (glándula, músculo, etc.). Está conexión siempre deja un espacio, denominado hendidura sináptica, que es donde son arrojados las sustancias neurotransmisoras procedentes de las vesículas sinápticas de las neuronas presinápticas.
Pérdida de conciencia secundaria a una disminución temporal del flujo sanguíneo cerebral.
El síndrome del impostor es un patrón psicológico en el que la persona duda de sus logros y tiene un temor persistente de ser descubierta como un "fraude", a pesar de evidencias externas de sus competencias.
Aquellos que experimentan este síndrome a menudo son incapaces de internalizar sus éxitos, atribuyendo su éxito a la suerte o a engañar a otros para que piensen que son más inteligentes o competentes de lo que creen ser.Aunque no es un trastorno diagnóstico en el sentido clínico, el síndrome del impostor puede tener un impacto significativo en la autoestima y el bienestar mental de una persona.
Es común en hombres y mujeres y puede afectar a cualquier persona, independientemente de su nivel de éxito, área de trabajo o educación. Sin embargo, se ha observado con frecuencia en ambientes académicos y profesionales, donde las personas pueden comparar constantemente su desempeño con el de los demás.
Características del Síndrome del Impostor
Dudas sobre la capacidad propia y desvalorización del desempeño personal.
Atribución de éxitos a factores externos como la suerte o la ayuda de otros, en lugar de habilidades propias.
Temor a no cumplir con las expectativas y ser expuesto como un fraude.
Perfeccionismo y a menudo procrastinación o sobrepreparación como mecanismos para prevenir el fracaso.
ConsecuenciasEl síndrome puede llevar a consecuencias negativas como ansiedad, baja autoestima, estrés crónico y, en algunos casos, depresión. También puede impedir que las personas asuman riesgos o busquen oportunidades por miedo a fallar o ser descubiertas, limitando su potencial de crecimiento personal y profesional.
Estrategias de Manejo
Reconocimiento de los propios logros y aceptación de los elogios y el reconocimiento.
Conversaciones abiertas sobre las dudas y los sentimientos de fraude con mentores, amigos o profesionales de la salud mental.
Desarrollo de una mentalidad de crecimiento, entendiendo que el error y el aprendizaje son parte del proceso de desarrollo personal y profesional.
Técnicas de manejo del estrés y la ansiedad, como la meditación, ejercicios de respiración o terapia.
Reconocer y abordar el síndrome del impostor es crucial para promover una imagen propia saludable y permitir que las personas persigan sus objetivos con confianza. Aunque puede ser un desafío superarlo completamente, entender y trabajar en estos sentimientos puede llevar a un mayor bienestar y satisfacción en la vida.
Véase neuroléptico maligno (síndrome).
Para Nancy Andreasen los síntomas positivos de la esquizofrenia comprenden los delirios, las alucinaciones, las conductas bizarras o desorganizadas y los trastornos formales del pensamiento.
Véase síntomas neuroconductuales de la enfermedad de Alzheimer.
Para este autor eran síntomas que complicaban el cuadro clínico de la esquizofrenia de forma permanente o no. Entre estos señalaba Eugen Bleuler: las alucinaciones; las ideas delirantes; los trastornos accesorios de la memoria; los síntomas catatónicos y las peculiaridades del lenguaje y de la escritura. Los síntomas accesorios eran consecuencia de los síntomas fundamentales.
En 1983, Gerd Huber, consideró como síntomas básicos de la esquizofrenia a una serie de síntomas que consideraba próximos al substrato neurobiológico de la enfermedad. Estos síntomas, en gran parte subjetivos, constituirían el cuadro clínico primario de la enfermedad; los síntomas que aparecen como más llamativos en la enfermedad serían estrategias de afrontamiento y superación de estos síntomas.
Sinónimo: síntomas de primer rango. Para Kurt Schneider los síntomas de primer orden de la esquizofrenia eran: el pensamiento sonoro, la audición de voces en forma de dialogo; la audición de voces comentadoras de la actividad; las vivencias de influencia corporal; el robo del pensamiento; la difusión del pensamiento; la percepción delirante y todo lo fabricado por otro en el campo de la voluntad, impulsos y sensación. J.J. López Ibor señalaba que la presencia de un síntoma de primer orden justificaba el diagnóstico de la esquizofrenia.
Representan los síntomas o grupo de síntomas que son típicos de la enfermedad y que si aparecen el diagnostico de esta es casi seguro. Durante un tiempo se consideraron a los síntomas de primer rango de Kurt Schneider como patognomónicos de la esquizofrenia.
Comprende los siguientes tratamientos: el choque con insulina, el choque con cardiazol y el electrochoque.