CONCLUSIÓN PRÁCTICA
En una revisión sistemática y metanálisis de 96 estudios se halló que la prevalencia agrupada del trastorno por uso de juegos en Internet entre los adultos jóvenes (edades: 18-35 años) era del 6,1 % en general, con tasas significativamente más altas en los jugadores dedicados (8,1 %) que en las mues...
CONCLUSIÓN PRÁCTICA
En una revisión sistemática y metanálisis de 96 estudios se halló que la prevalencia agrupada del trastorno por uso de juegos en Internet entre los adultos jóvenes (edades: 18-35 años) era del 6,1 % en general, con tasas significativamente más altas en los jugadores dedicados (8,1 %) que en las muestras mixtas de jugadores y no jugadores (5,47 %).
DISEÑO DEL ESTUDIO
Los investigadores llevaron a cabo una revisión sistemática y un metanálisis de 96 muestras de 93 estudios publicados entre 2015 y 2025, incluidos 149.601 participantes de 18-35 años (media de edad: 23,53 años [desviación estándar {DE}: 6,28 años]; el 51,22 % mujeres).
Los criterios de valoración principales fueron estimar la prevalencia agrupada del trastorno por uso de juegos en Internet (determinada mediante modelos mixtos lineales generalizados) e investigar las fuentes de heterogeneidad.
Los criterios de valoración secundarios incluyeron examinar los efectos de los instrumentos diagnósticos, las características de las muestras y la calidad del estudio sobre las estimaciones de prevalencia.
Los investigadores utilizaron la lista de verificación de evaluación crítica del Instituto Joanna Briggs para Estudios que Informan Datos de Prevalencia con el fin de evaluar el riesgo de sesgo.
RESULTADOS
La prevalencia agrupada de trastorno por uso de juegos en Internet fue significativamente mayor en las muestras solo para jugadores con un 8,1 % (IC del 95 %: 5,91-11,01 %) en comparación con el 5,47 % en las muestras mixtas (IC del 95 %: 4,33-6,90 %; p = 0,049).
En los estudios en los que se utilizaron los criterios de la Escala de Trastorno por Uso de Juegos en Internet o el Manual de Trastornos Mentales (DSM), quinta edición, se mostraron tasas de prevalencia agrupadas más altas que los estudios que utilizaron la prueba de Escala de Trastorno por Uso de Juegos en Internet de diez ítems (p = 0,002).
Los tamaños de muestra más grandes se asociaron significativamente con estimaciones de menor prevalencia tanto en muestras globales (p = 0,004) como mixtas (p = 0,009), con una tendencia hacia tasas más bajas en muestras con una mayor proporción de mujeres (p = 0,056).
En los estudios con un alto riesgo de sesgo se notificaron estimaciones de prevalencia significativamente más altas que los que presentaban un riesgo moderado (diferencia media: 0,96; p ajustado = 0,001) o bajo (diferencia media: 0,94; p ajustado = 0,012).
CONCLUSIONES
“Este metanálisis proporciona una estimación de la prevalencia del trastorno por uso de juegos en Internet entre los adultos jóvenes. Tradicionalmente, esta fase de desarrollo no ha sido el principal foco de los estudios relacionados con problemas relacionados con los juegos.
Esta estimación general de la prevalencia destaca un problema emergente, haciendo hincapié en la necesidad de políticas o estrategias destinadas a la prevención, así como intervenciones de salud pública y mental adaptadas a este grupo de edad”, escribieron los autores.
FUENTE
El estudio estuvo dirigido por la psicóloga Júlia Gisbert-Pérez, Universitat de Valencia, Valencia, España. Se publicó en línea el 26 de noviembre en la revista Addictive Behaviors.
LIMITACIONES
En la estrategia de búsqueda se pueden haber omitido estudios relevantes en los que se informaron solo numéricamente de las edades de los participantes. Las estimaciones de prevalencia se basaron en instrumentos diagnósticos en lugar de entrevistas clínicas y, por lo tanto, justificaron una interpretación cautelosa.
Se detectó un sesgo de publicación significativo utilizando el índice Luis Furuya-Kanamori, lo que sugiere que es posible que no se hayan publicado estudios con resultados menos significativos.
Se observó una heterogeneidad sustancial entre los estudios, aunque esto se explicó parcialmente por las variables del moderador.
DECLARACIÓN DE INTERESES
Una autora notificó haber recibido una subvención del Ministerio de Ciencia, Educación y Universidades (España), sin ninguna otra financiación específica para este estudio. Todos los autores revelaron no tener conflictos de intereses.
Este artículo se creó utilizando varias herramientas editoriales, incluida la inteligencia artificial, como parte del proceso. Los editores humanos revisaron el contenido antes de su publicación.
Este contenido se publicó originalmente en Medscape.com.