En 1983, Gerd Huber, consideró como síntomas básicos de la esquizofrenia a una serie de síntomas que consideraba próximos al substrato neurobiológico de la enfermedad. Estos síntomas, en gran parte subjetivos, constituirían el cuadro clínico primario de la enfermedad; los síntomas que aparecen como más llamativos en la enfermedad serían estrategias de afrontamiento y superación de estos síntomas.
Sinónimo: síntomas de primer rango. Para Kurt Schneider los síntomas de primer orden de la esquizofrenia eran: el pensamiento sonoro, la audición de voces en forma de dialogo; la audición de voces comentadoras de la actividad; las vivencias de influencia corporal; el robo del pensamiento; la difusión del pensamiento; la percepción delirante y todo lo fabricado por otro en el campo de la voluntad, impulsos y sensación. J.J. López Ibor señalaba que la presencia de un síntoma de primer orden justificaba el diagnóstico de la esquizofrenia.
Sinónimo: síntomas de segundo rango. Para Kurt Schneider los síntomas de segundo orden de la esquizofrenia son: las alucinaciones que no son en forma de audición de voces dialogadas o voces comentadoras; las ocurrencias o inspiraciones delirantes; la perplejidad; el estado de ánimo depresivo o eufórico; la pobreza emocional y la desorientación.
Concepto creado en 1956 por Fritz A. Freyhan (1912-1982), consideró de esta manera a los síntomas que respondían a los psicofármacos. Los que más respondían en la melancolía eran el retardo psicomotor, la apatía, el insomnio y los síntomas somáticos. Los que menos respondían en la melancolía eran la hipocondría, las fobias, los delirios y los sentimientos de culpa.
Sinónimos: síntomas psicológicos y conductuales (SPCD). Barry Reisberg distingue los siguientes síntomas neuroconductuales en esta enfermedad: delirios; alucinaciones; alteraciones de la actividad; agresividad; alteraciones del sueño; alteraciones afectivas; ansiedades y fobias.
Representan los síntomas o grupo de síntomas que son típicos de la enfermedad y que si aparecen el diagnostico de esta es casi seguro. Durante un tiempo se consideraron a los síntomas de primer rango de Kurt Schneider como patognomónicos de la esquizofrenia.
Conjunto de síntomas depresivos que incluyen los trastornos del sueño, del apetito, los cambios en el peso y el cansancio o fatiga.
Comprende los siguientes tratamientos: el choque con insulina, el choque con cardiazol y el electrochoque.
Está formado por los núcleos y nervios con ganglios y plexos. Forma dos grupos: el parasimpático o cráneo-sacral y el simpático o toraco-lumbar. El simpático utiliza como neurotransmisor la noradrenalina y por eso se llama noradrenérgico. El parasimpático utiliza como neurotransmisor la acetilcolina y por eso se llama colinérgico. El sistema está bajo el control de los núcleos hipotalámicos. La función del sistema nervioso autónomo es la de regular las funciones involuntarias (digestión, funciones cardiovasculares, respiración, temperatura corporal, química de la sangre).
El sistema nervioso central está formado por la medula espinal y el cerebro.
Está formado por un conjunto difuso de neuronas situadas en el tronco del encéfalo y que tienen como función principal el mantenimiento del estado de alerta. El sistema reticular envía proyecciones a los núcleos intratalámicos que a su vez envía otras proyecciones a la corteza cerebral.
Un sistema experto es un tipo de programa informático diseñado para emular el razonamiento de un experto humano en un campo específico, utilizando una base de conocimientos y un motor de inferencias. Se basa en reglas lógicas del tipo "si… entonces…" (por ejemplo: si el paciente tiene síntomas A, B y C, entonces sugerir diagnóstico D), y su objetivo es ayudar en la toma de decisiones clínicas, diagnósticas o terapéuticas, reproduciendo la lógica de un profesional con experiencia.
Componentes de un sistema experto
- Base de conocimientos: contiene los hechos, criterios diagnósticos, tratamientos y protocolos extraídos de libros, guías clínicas o de la experiencia de expertos humanos.
- Motor de inferencia: es el "razonador" del sistema. Aplica reglas sobre los datos introducidos y deduce conclusiones.
- Interfaz de usuario: permite al clínico introducir información (síntomas, antecedentes, resultados) y recibir recomendaciones o explicaciones.
- Módulo de explicación (en algunos casos): justifica por qué se ha llegado a una determinada conclusión, lo que mejora la transparencia.
Aplicación en psiquiatría
En salud mental, un sistema experto puede:
- Ayudar a sugerir diagnósticos diferenciales en base a entrevistas estructuradas.
- Recomendar intervenciones terapéuticas ajustadas a guías clínicas (por ejemplo, algoritmos para el tratamiento del trastorno bipolar o la depresión resistente).
- Identificar factores de riesgo suicida mediante protocolos estructurados.
- Facilitar la formación clínica, sirviendo como simulador de casos complejos.
Diferencias con la IA moderna
Los sistemas expertos clásicos se basan en reglas fijas y conocimiento explícito, mientras que la IA moderna (como el aprendizaje automático o las redes neuronales) aprende a partir de datos, incluso sin que sepamos las reglas exactas. Un sistema experto razona como un psiquiatra que aplica algoritmos clínicos. Una red neuronal predice como un psiquiatra que ha visto miles de pacientes y detecta patrones sin poder explicarlos del todo.
Comprende el sistema nervioso somático y el autónomo (simpático y parasimpático).
La sitiofobia hace referencia al rechazo de los alimentos. Este rechazo suele obedecer al negativismo, a las ideas delirantes o a las alucinaciones. En las esquizofrenias la sitiofobia aparece en el estupor catatónico a causa del negativismo, o en las formas paranoides porque las alucinaciones imperativas le instan a no comer o a causa de las alucinaciones olfatorias y gustativas que le hacen pensar que la comida está envenenada. En las depresiones psicóticas la sitiofobia puede venir motivada por las ideas delirantes de culpa (no merezco la comida), o por las ideas delirantes de negación del órganos (no tengo estómago, no necesito comer).