Descrito en pacientes con dependencia al alcohol y a menudo con disfunciones sexuales. Puede dar lugar a reacciones agresivas graves.
Creencia delirante de que uno está siendo controlado en su cuerpo o mente por personas o dispositivos.
Lleva a una persona a creer que sus pensamientos, sentimientos, creencias y conductas están controlados y dirigidos por una fuerza externa. Es característico de algunas formas de esquizofrenia.
Características de los delirios:
- Le persona está convencida de su veracidad.
- Originan Preocupación
- Falta de evidencias que prueben lo que dice la persona.
- Provocan malestar significativo
- No son creencias compartidas por otros
Sinónimo: macromanía, macrosomatognosia. Es el delirio de tener una parte del cuerpo más grande de lo que en realidad son.
Sinónimo: megalomanía, delirio megalomaniaco.
El glosario del Present State Examination (PSE) distingue entre delirio de habilidad grandiosa (el sujeto cree que ha sido elegido para una misión especial) y el delirio de identidad grandiosa (el sujeto cree que es rico, famoso o relacionado con un personaje real).
Dentro de los delirios de habilidad grandiosa podemos encontrar el llamado delirio expansivo, la Cesar manía, el complejo de Napoleón, etc.
Dentro de los delirios de identidad grandiosa podemos encontrar la teonomanía (J.D.E. Esquirol) o delirio de ser Díos, la identificación cósmica o delirio de ser el universo, la uromanía o el delirio de tener origen celestial, el delirio de Mignon o delirio de creer que se tiene un parentesco real y la sifomanía o delirio de tener una inteligencia superior.
Sinónimo: zoantropía. Se llama así a la idea delirante de haber sido transformado en un animal o que uno puede ser transformado en un animal. La transformación en lobo recibe la denominación de licantropía, licomanía, insania lúpica o melancolía canina; en un caballo, en este caso hablamos de hipantropia; en un perro, en cuyo caso hablamos de cinantropia o melancolía canina.
Cuadro que fue descrito por Emil Kraepelin en ancianos, casi siempre hombres, que desarrollaban de forma insidiosa un delirio de persecución y perjuicio.
Creencia delirante de que uno es objeto de persecución. El sujeto puede actuar ante esta supuesta persecución, aislándose o enfrentándose a sus perseguidores.
Sinónimo: cacodemonomanía (Hipócrates).
Delirio de ser poseído por el demonio o por un espíritu diabólico.
Sinónimo: delirio de observación. El sujeto tiene el convencimiento de que todo lo que sucede en el mundo tiene un significado para él. El mundo está lleno de significados.
Es el delirio que puede aparecer en las depresiones. Clásicamente ha existido una controversia en el hecho de considerar a este delirio como primario o como secundario o deliroide, es decir montada sobre el fondo depresivo-angustioso y en cierto modo comprensible.
Los delirios propiamente depresivos adoptan tres temas: la culpa, la ruina y la enfermedad.
Para Kurt Schneider se trata de la revelación de las tres angustias primordiales del hombre.
Para J.J. López Ibor los tres temas responden a las relaciones del ser humano con su cuerpo, que origina el delirio hipocondríaco; la relación del sujeto con su mundo que origina el delirio de ruina y la relación consigo mismo que origina el delirio de culpa.
Los delirios de culpa pueden referirse al estado actual, pueden tener un carácter prospectivo, refiriéndose al futuro, o, lo que es más frecuente, referirse al pasado.
Veamos ejemplos de cada uno de ellos.
Yo en realidad no estoy enfermo, lo que soy es un perro, un vago y la gente en el trabajo lo nota.
En casa me ocurre igual, llego a casa y me tiendo en la cama y no salgo de ella, no me levanto ni para comer. Ahora se me ha metido en la cabeza que me van a quitar la pensión y me llevo todo el día pensando en eso. Es que creo que la gente se ha dado cuenta de que yo tengo mucho cuento y de que no merezco la pensión. No voy a ser capaz de llevar mi casa. Con mi madre me porté muy mal, me enfadaba cuando ella salía con sus amigas, no quería que me dejara sola en casa. Con mi marido me ocurrió igual, yo he sido muy egoísta con él. Yo tengo la culpa de que mi madre se separara de mi padre. Yo he tenido la culpa de todo lo que ocurrió en casa
Pero en las depresiones pueden presentarse otros delirios, generalmente paranoides a veces acompañados de alucinaciones, que son denominados en el DSM-IV-TR, como síntomas psicóticos no congruentes con el estado de ánimo, siendo los delirios de culpa, ruina e hipocondríacos, acompañados o no de alucinaciones como síntomas psicóticos congruentes con el estado de ánimo.
Sinónimo: parasitofobia, acarofobia, delirio de parásitos. En el aparecen alucinaciones táctiles, a veces acompañadas de alucinaciones visuales o ilusiones y que son interpretadas como procedentes de una infestación de parásitos.
Término acuñado en 1866 por Bénedict-Augustin Morel para referirse a un grupo de pacientes que más tarde serían considerados como obsesivos compulsivos o ansiosos. Consideraba que este trastorno era debido a una desregulación del sistema nervioso ganglionar.
Barry Reisberg distinguen los siguientes delirios que se pueden presentar en las demencias seniles: delirio de la gente me roba cosas; delirio de esta casa no es mía; delirio de que mi marido o mi mujer (u otro cuidador) es un impostor; delirio de abandono; delirio de infidelidad; otros delirios (delirios respecto a familiares fallecidos, delirios de dobles, invitado fantasma, etc.). Muchos de estos delirios no son delirios como tal sino fenómenos secundarios a las agnosias visuales (agnosias para las fisonomías).
Se aplica a los delirios que, aunque continúan existiendo, no influyen en las conductas y emociones de los pacientes.
Sinónimo: micromanía, microsomatognosia. Delirio de tener una parte del cuerpo más pequeña de lo normal. Esta parte del cuerpo puede ser el pene.
Delirio en el que el paciente siente que se comunica con Díos o con los santos o bien piensa que él tiene una misión de carácter religioso y de salvación que hacer.
Sinónimo: delirio de negación, delirio de no existencia. Término introducido por Jules Cotard en sus pacientes que más tardes fueron diagnosticados de Síndrome de Cotard. Los pacientes muestran una tendencia a negar todo hasta el punto de que pueden llegar a negar la existencia de él mismo y del mundo. En casos menos intensos el paciente sólo niega la existencia de determinados órganos. En el caso descrito por primera vez por Jules Cotard la paciente se quejaba de que no tenía cerebro, nervios, pecho, o entrañas, y que sólo era piel y huesos.