Las funciones de cuidar y educar son consideradas básicas del ser humano e íntimamente ligadas a su desarrollo. En el cuidado de las personas con enfermedad mental, este cuidado, recae sobretodo en las mujeres de la familia: hijas, madres, hermanas… quienes suelen vivir esa situación como un problema por su repercusión sobre el núcleo familiar en general y sobre su salud y calidad de vida en particular.