Esta experiencia ha sido realizada por una Médica, Pediátra y Psiquiátra Infanto Juvenil, en dos Escuelas Especiales públicas cuyos alumnos padecen distintos tipos de Retardo Mental (Leve, Moderado y Severo), ubicadas en dos Partidos diferentes del Gran Buenos Aires: Avellaneda y Quilmes. Además, a ambas escuelas asisten niños provenientes de comunidades cuyas características son el bajo nivel socioeconómico y de instrucción. Estos factores son o han sido motivo de desnutrición actual o anterior de la mayoría de estos niños, así como también de casos informados o no de abuso infantil, negligencia o abuso sexual. Cabe destacar que un importante número de estas familias presenta secuelas propias de los efectos del alcoholismo; de conductas delictivas; de otras adicciones; de familias disociadas a causa de la muerte, abandono o prostitución de uno de los padres; o de enfermedades sociales tales como la tuberculosis u otras enfermedades infectocontagiosas; así también como el mismo retardo mental. Los Talleres sobre Educación Sexual comenzaron en ambas escuelas en 1994, mostrando entre si diferentes modos de respuesta debido a la presencia o ausencia de compromiso de los adultos del contexto familiar y educativo, y a su estado de acuerdo o desacuerdo en relación a las necesidades e intereses por la información sexual de parte de estos alumnos y a sus resultados positivos en sus vidas presentes o futuras.