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Última actualización web: 30/11/2022

Las alternativas de la autonomía en los adultos mayores.

Autor/autores: Virginia Viguera
Fecha Publicación: 01/03/2009
Área temática: Psicogeriatría y Trastornos Mentales Orgánicos .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Dos de los principios educativos básicos en la Educación para el Envejecimiento son el aprendizaje del Auto cuidado y la Preservación de la autonomía. Estrechamente ligados entre si, su aplicación demuestra lo importante que resulta en la busca de un buen envejecer. Pero cuando la edad avanza y los efectos de los declives de la vejez se hacen presentes, el interrogante se ubica en las opciones a elegir para preservar el mayor logro de autonomía.

Se analizan las alternativas más comunes que se ofrecen para ellos. 1- ¿vivir con los hijos? 2- ¿Ir a vivir a un Hogar geriátrico? 3- ¿Mantener un conjunto de cuidadores y acompañantes a domicilio? 4- ¿Aferrarse a vivir solo, sin ayuda? 5- ¿Adquirir los servicios de la Teleasitencia? Todas las alternativas deben ser consensuadas y decididas teniendo en cuenta en primer lugar al mayor, su estado de salud física y psíquica, el contexto familiar, las condiciones de la vivienda y el lugar de residencia. La reflexión de estos temas en los cursos de los Programas de Educación Permanente de Adultos Mayores, hace que se analicen, se pongan de manifiesto los prejuicios y muy especialmente los miedos que subyacen en los Adultos Mayores en el envejecimiento.

Palabras clave: Autonomia, Envejecimiento, Vejez


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10º Congreso Virtual de psiquiatría.
Mesa de Psicogerontología. Area Psicogeriatría.
Moderador: Lic. Enrique Lombardo.

Alternativas para la autonomía en los Adultos Mayores.

Dra. Virginia Viguera. ** 2009. e-mail: virginiaviguera@gmail. com
e-mail: tiempo@psicomundo. com
Dos de los principios educativos básicos en la Educación para el
Envejecimiento son el aprendizaje del Auto cuidado y la Preservación de la
autonomía. Estrechamente ligados entre si, su aplicación demuestra lo
importante que resultan en la busca de un buen envejecer.
Pero cuando la edad avanza y los efectos de los declives de la vejez se
hacen presentes, el interrogante se ubica en las opciones a elegir para
preservar el mayor logro de autonomía. Es prioritario del mismo modo
tener en cuenta que la vida actual impone mecanismos de adaptación más
complejos a los que los Adultos Mayores deben ajustarse.
En este trabajo tomaremos uno de esos principios y es el relativo a la
autonomía y su forma de resguardo.
autonomía y su importancia.
Partimos del principio que habla de que la autonomía es un derecho y un
derecho a qué? Hablando del Adulto Mayor:
Un derecho a tener sus necesidades básicas satisfechas, vivienda,
alimentación, salud, recreación.
Derecho a poder disponer de una jubilación suficiente y digna,
Derecho a elegir sobre como utilizar su tiempo libre.
Derecho a disponer de sus bienes.
Derecho a elegir como y con quien vivir.
Derecho a hacer su proyecto de vida.
Derecho a orientar sus pensamientos, su cuerpo, sus deseos.
Definimos la autonomía en el Adulto Mayor como la facultad de poder
convivir con uno mismo y adquirir la capacidad de elección: esto es,
autonomía como proyecto de vida.
En esta definición de autonomía resaltamos tres conceptos:
* convivir con uno mismo,
* adquirir la capacidad de elección,
* proyecto de vida.

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Al comenzar el envejecimiento el adulto mayor se detiene, se mira
por dentro, mira a su alrededor, escudriña un poco su pasado, repara
en su presente y muchas veces se asusta si quiere ver de golpe el
futuro y lo ve consustanciado con la vejez, la soledad y la muerte.
Entonces qué hacer?
Aquí es donde se dan claramente dos caminos que se abren a partir de este
momento de cambio y que delimitan a su vez dos maneras de envejecer.
Uno, es el de no mirar, no recordar, el de la pasividad y la nostalgia: es el
de ver pasar la vida, rápidamente lleva a las discapacidades, a la
dependencia, acelerando un envejecer patológico.
El otro camino, el del buen envejecer, es el de tomar conciencia de la etapa
presente como el logro de la supervivencia; recordar lo vivido
reconstruyendo su propia historia a través de la reminiscencia y afirmando
así la continuidad de su identidad.
Es vivir en lugar de ver pasar la
vida.
Convivir con uno mismo significa entonces dialogar con nuestro
pasado y nuestro presente, con todo lo que fuimos e hicimos y con
este presente con lo que debemos encarar el futuro. Consiste
entonces en hacernos centro de nuestras propias vidas. Adueñarnos
del presente pero rescatando el pasado.
De esta forma reforzamos la identidad en la continuidad del pasado a través
de los múltiples cambios, internos unos, externos otros.
Debemos decir, acorde a lo ya apuntado que el envejecimiento no es un
proceso exclusivamente biológico y psicológico, lo es también sociocultural.
La experiencia de envejecer hoy es inédita, no hay modelos, están en
cambio. . .
Es un camino activo, luchando por una mejor calidad de vida. Aprendiendo
a convivir consigo mismo se puede estar solo sin sentirse en soledad.
Capacidad de elección Hay oportunidades en que el Adulto mayor
tiene su vida reglada por las circunstancias, por las necesidades de los hijos
o por estar atado a viejos hábitos. Dichos como. . .
--Si no estudié antes, como lo voy a hacer ahora?. . .
--Si no iba al cine sola. . . ahora lo haré?. . . .
--No es edad para hacer nuevas amistades. . . .
--qué dirán mis hijos si salgo a esta hora. . . .
y así muchas cosas.

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Pero. . . si nos es dado vivir este proceso de envejecimiento durante 25 años
o 20 o 15 o 5 años. . . es posible levantarse a la mañana con la sensación de
vacío, de día largo que espera, de actividades al servicio de la casa, o de los
nietos solamente? Esa vivencia que muchos adultos mayores tienen de
tratar de matar el tiempo.
Decimos entonces que es necesario poder elegir, elegir en función de las
propias necesidades, aunque para ello sea imprescindible un cambio de
actitud que llevará a una elección libre.
Pesa sobre las espaldas de los envejescentes, uno de los dichos que
se inscriben muy fuertemente en la niñez, cuando se decía: "el ocio es la
madre de todos los vicios". Bueno, ahora se tiene el tiempo libre necesario
para elegir lo que se quiere hacer en él.
Aprender algo que quedó como asignatura pendiente, disfrutar del
intercambio con otras personas, desarrollar habilidades talvez dormidas,
sentirse útil y respetado por los otros. Pero fundamentalmente disfrutar,
usar y beneficiarse del tiempo libre.
Elegir vivir bien, vivir haciendo cosas que lo gratifiquen, elegir
quererse bien. Así se puede acceder a un proyecto de vida.
Y proyecto de vida está en directa relación a la elección del camino del
buen envejecer.
Cómo lograrlo, cómo recorrerlo?
Si partimos de que el envejecimiento es un proceso continuo como es
la vida misma, progresivo, gradual, dinámico, podemos decir que el
envejecer es una actividad a través de la cual se asume y se construye un
nuevo rol con el que se integra o se re-inserta en la sociedad, demarcando
así un nuevo lugar.
Siempre hubo y hay distintas formas de transitar este camino del
envejecer pero desde lo individual y en nuestra sociedad actual podemos
afirmar que hay vejeces, cada una con su sello único que le da singularidad
a través de su historia personal, su experiencia propia, vivenciada también
en forma única y así también en forma singular se va envejeciendo.
Es sin duda el tiempo, ese implacable e inexorable tiempo, pero
tambien el es el gran Maestro; que marca el envejecer y el que del mismo
modo indica que somos mortales, que hay un final, que la muerte está
implícita en la vida.
Si se logra ese privilegio de vivir y por tanto de envejecer, es
saludable e imperioso conseguir el bien vivir y el buen envejecer.

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Recordamos que coexisten dos grandes modos de envejecer: el
activo que lucha por una mejor calidad de vida y el pasivo o tradicional que
prontamente lleva a enfermedades y a la dependencia.
Que factores pueden limitar o condicionar la autonomía?
1- algunos están relacionados con el propio proceso del envejecer:
El desgaste de los sentidos, con especial disminución en la agudeza tanto
visual como auditiva, la mayor fragilidad de los huesos, menor vitalidad,
los fallos de la memoria, fatiga más fácil, problemas articulares, la mayor
lentitud en los reflejos.
2- enfermedades que se vienen arrastrando desde antes o que pueden
aparecer durante el envejecimiento
como diabetes, hipertensión,
insuficiencia cardiaca, problemas de circulación venosa, obesidad.
. 3- episodios cerebro-vasculares con secuelas más o menos severas a nivel
motriz, del lenguaje, del intelecto que obligan a rehabilitación, o bastones
o acompañamientos.
4- los menos frecuentes pero más temidos cuadros de demencias,
enfermedad de Alzheimer, demencia ateroesclerótica, senil.
5- otros factores son económicos, culturales y sociales. Así las magras
jubilaciones de la mayoría de los adultos mayores quitan posibilidades de
acceder a espectáculos o viajes o artículos de confort e incluso a
medicamentos o tratamientos dentales u otros.
Los prejuicios que los inferiorizan, los discriminan, los convierten en
descartables y en asexuados.
Para resumir podemos enfatizar que los pasos para lograr un buen
envejecer son:
* Una buena información acerca de lo que caracteriza al proceso del
envejecer para poder así posicionarse en esta etapa y aprender nuevas
conductas de adaptación frente a los cambios biológicos, psicológicos y
sociales que lleva implícito.
* Tomar contacto con el cuerpo que contiene y a la vez denuncia
esos cambios, recurriendo al auto-cuidado como vía importante para lograr
y mantener la autonomía, índice de salud.

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* Comprender el significado del duelo, como trabajo psíquico normal y
necesario para elaborar las pérdidas que marcan psicológicamente el
envejecer.
* reflexionar sobre qué motivaciones, deseos y potencialidades se
dispone para hacerse cargo del tiempo libre abriéndose a actividades
corporales, intelectuales, recreativas, sociales, solidarias, creativas, que
tengan como fin el esparcimiento, el placer, el desarrollo intelectual, el
goce que da una tarea libremente elegida.
* Implementar también la adaptación a este mundo tan cambiante para no
quedar marginados.
* Utilizar los elementos de la información para lograr desaprender
las ideas erróneas y prejuicios instalados en el imaginario colectivo.
* Lograr una mejor manera de comunicación y de entendimiento
intergeneracional.
* Todo esto formará un nuevo modelo de envejecer, basado en la
actividad, el placer, el disfrute del tiempo libre aportando así una
experiencia de vida a las nuevas generaciones.
Veremos ahora a que alternativas se puede apelar para mantener y
resguardar al máximo posible la autonomía.
¿La autonomía tiene que ver con vivir solo?
¿Estar asistido en Hogares geriátricos?
¿Vivir con los hijos u otros familiares?
¿Tener una asistencia domiciliaria con cuidadores y acompañantes?
¿Concurrir a un Hogar de Día?
¿Servicios de Teleasistencia?
¿Casas Tuteladas?
¿Otros cuidados alternativos?
El vivir solo o acompañado no puntualiza de por si, el tener autonomía.
Cuando la sensación de mayor vulnerabilidad o de necesidad de cuidados o
de soledad se hacen presentes, tanto los mayores como sus familiares se
preguntan qué hacer.
Vivir con los hijos? En muchas oportunidades esta alternativa es
válida, siempre que se pueda tener un lugar adecuado para el Adulto
Mayor, y que este pueda desarrollar su vida como su elección le
permite. Los hijos por supuesto que deben preocuparse por sus

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padres pero no transformarse en sus padres. Esta situación no es
fácil de darse, ya que los hijos generalmente viven en Dtos no muy
grandes, sus propios hijos ocupan mucho lugar con su vida de ritmo
más acelerado y su música y hábitos tan diferentes al de los mayores.
Además para el Mayor, dejar su casa, sus muebles, sus plantas, sus
cosas, sus recuerdos. . . no se hace ni fácil ni saludable.
La opción de los Hogares Geriátricos es todavía difícil de tomar, en
la medida en que éstos son pocos, no todo lo confortables que se
requiere, y los que tienen comodidades y actividades interesantes
resultan generalmente de alto costo. Sin embargo, es una alternativa
a tener en cuenta cuando la familia no puede mantener una asistencia
domiciliaria o tiene una estructura tal que no permite la
incorporación de otra persona al núcleo familiar.
Otra alternativa es que el Adulto Mayor siga en su propio hábitat, en
propio barrio, y se sienta acompañado ya por cuidadores, ya por
acompañantes que lo asistirán en sus salidas y en sus momentos de
lectura o TV, o simplemente de conversación. Para esto, que no es
tampoco tan accesible económicamente tiene la ventaja de evitar el
desarraigo.
En pocas ciudades hay suficientes Hogares de Día, una alternativa
muy eficiente si está bien programada porque permite que el mayor
reciba cuidados y actividades durante el día y a la noche vuelva a su
casa y a sus cosas. Solo en estos casos es importante cubrir la noche.
Se planifica en los Hogares de Día, atención sanitaria básica y
fundamentalmente diversas actividades de acuerdo a la motivación
del mayor.
Están en la misma línea que las casas tuteladas, en cuanto a que el
mayor disponga de su propio lugar y a su vez tenga a disposición
espacios compartidos y actividades en el mismo lugar. Alguna
experiencia se está haciendo al respecto en España y una mas
reciente en la Patagonia Argentina. Es importante no aislar los
barrios y que el acceso al centro o desde el centro sea cómodo.
Muchos han criticado esta alternativa con el criterio de que se
formarían conjuntos cerrados de mayores. No es esta la idea.
En relación a la Teleasistencia, si bien en algunos países está en
vigencia con buenos resultados desde hace varios años, ( Israel,

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EEUU, Inglaterra, España) en otros recién se empieza a difundir. Es
un Servicio de acompañamiento y sostén del mayor, al asistirlo
telefónicamente cada vez que este se comunica con solo apretar un
botón que lleva con él ya como pulsera, ya como colgante pero
siempre a mano. Es una buena combinación del avance de la
tecnologia con la mayor esperanza de vida.
El sistema le resuelve lo necesario para su momento, ya sea
emergencia, llamado a familiar, y fundamentalmente acompañarlo
mientras estas acciones se concretan. Es un Servicio accesible
económicamente y que brinda tranquilidad al usuario y a su familia. Es
recomendable en Adultos Mayores que tienen cierto grado de salud
mental pero mucho miedo a sufrir algun episodio interno o externo
que no sepa o no pueda resolver solo.
Esta comunicación que es simplemente una enumeración de algunos de los
Servicios y formas de ayudar al Adulto Mayor y al viejo para que los años
que vive sean cubiertos con una mejor calidad de vida y saber que se
mantiene cierto grado de autonomía, insisto una vez más, refuerza la
identidad y aumenta la autoestima, auto estima necesaria para querer seguir
viviendo. Todas estas alternativas tienen sus pro y sus contra y por eso
decimos que todas pueden ser válidas o no, dependiendo de la situación de
salud, económica, social, cultural y familiar de cada persona. En estas
situaciones no es común que el viejo resuelva solo su situación, la familia
generalmente quiere imponer su criterio. Creemos que cualquier alternativa
a tomar tiene que ser con el consentimiento del mayor, claro que hablamos
de mayores que cursan su vejez con un grado de salud mental que permita
su discernimiento.
Para finalizar quiero acotar que cuando hablamos de este tema en algunos
de los Seminarios se genera al principio cierto grado de ansiedad que es
reemplazado luego por un intercambio sumamente saludable de opiniones,
de expresión de deseos de cada uno, de críticas y de elecciones.
La ansiedad está proporcionada por el miedo a la vejez que siempre se
identifica con miedo a la dependencia y al deterioro. De ahí que de la
primera negación a tratar el tema se pasa a una sana reflexión acerca del
mismo.
Palabras clave: autonomia- envejecimiento- vejezAlgunas Referencias Bibliograficas:

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** Dra Virginia Viguera. Médica psiquiatra.
Docente en Programas de Educación Permanente de Adultos
Mayores.
Asesora Psicogerontológica del PEPAM (Programa de Educación
Permanente de Adultos Mayores, dep. de la Facultad de
Humanidades de la UNLP).
Directora de la Revista de Psicogerontología "Tiempo".
www. psicomundo. com/tiempo
Miembro de la SAGG. ( Sociedad Argentina de Geriatria y
Gerontologia)
Miembro fundador de REDIP ( Red Iberoamericana de
Psicogerontologia).
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