El Centro Europeo para la prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés) ha publicado una actualización de sus recomendaciones sobre la COVID-19 en niños y el papel de los entornos escolares en la transmisión.
El informe señala que el cierre de los colegios debería ser una medida de último recurso para controlar ...
El Centro Europeo para la prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés) ha publicado una actualización de sus recomendaciones sobre la COVID-19 en niños y el papel de los entornos escolares en la transmisión.
El informe señala que el cierre de los colegios debería ser una medida de último recurso para controlar la propagación del virus, sin embargo, también advierte que la mayoría de los estudios sobre los que se basa el informe se realizaron antes de la aparición de la variante delta.
Según el informe, las repercusiones físicas, mentales y educativas negativas provocadas por el cierre de las escuelas en los niños probablemente superen los beneficios. Sin embargo, añade que, dado el alto riesgo de transmisión entre los niños no vacunados, es necesario que haya un alto nivel de preparación en el sistema educativo.
El informe señala que, debido al aumento de la transmisibilidad de las variantes de preocupación, sobre todo la variante delta, cabe prever que en los próximos meses una proporción cada vez mayor de los casos notificados de SARS-CoV-2 se produzca en niños.
Cuando los colegios vuelvan a abrir sus puertas para el próximo curso escolar, los niños y adolescentes tendrán las tasas más bajas de cobertura de vacunación contra la COVID-19. Por lo tanto, en ausencia de un estricto cumplimiento de las medidas de salud pública, se espera una circulación concentrada de la COVID-19 entre los niños, incluida la aparición de brotes.