Sensación de cuerpos extraños debajo de la piel que se puede presentar en pacientes con intoxicación por cocaína.
Se llama así al balanceo del cuerpo cuando el sujeto permanece de pie, con los pies juntos y los ojos cerrados. Es indicativo de una ataxia cerebelosa.
Signos neurológicos indicadores de lesión cerebral.
Fueron estudiados por S.A. Mednick (1968), B. Fish (1971), Zubin (1975), M.P.M. Boks, Liddle y cols. (2004).
Son signos frecuentes en los enfermos esquizofrénicos y
que señalan un déficit madurativo del Sistema Nervioso Central, otros están relacionados con lo hereditario
Dentro de estos signos encontramos:
- el reflejo de presión forzada,
- movimientos anormales (sincinesias, movimientos coreicos)incoordinación de actos motores,
- apraxia orofacial,
- sordera,
- trastornos amnésicos, etc.
Algunos autores consideran que la hiperactividad, la labilidad emocional, los desórdenes de atención, y la impulsividad son señales suaves. Pero lo habitual es pensar en: dificultades motoras, de percepción, lingüísticas, de adaptación, sociales, y problemas en la educación, representando a varios tipos de anomalías cerebrales.
La presencia de una señal neurológica se identifica como presencia de un daño cerebral. El daño cerebral se refleja de distinta manera en cada paciente, algunos pasarán casi desapercibido, serán señales muy suaves, y en otros casos tendrá consecuencias muy graves en todos los niveles. Para determinar qué señales y síntomas son verdaderamente suaves, son aquéllos que se asocian con el daño orgánico pero que no necesitan demasiada atención especial.
Algunas pruebas de utilidad pueden ser:
El electroencefalograma (EEG) que puede proporcionar la frontera o las anomalías paroxismales en un elevado porcentaje de pacientes con invalidez para los aprendizajes y que no presentan un destacable cuadro clínico.
La Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños y el Test de Bender, para ver el grado de invalidez o dificultad.
La Tomografía Computarizada (TC) y la imagen de Resonancia Magnética (RMI) del cerebro, aunque resultados como la atrofia cerebral y los ventrículos agrandados son bastante leves, ellos no predicen el trastorno conductual o cognoscitivo
Los síntomas fundamentales de la esquizofrenia eran para Eugen Bleuler: relajación de las asociaciones del pensamiento (incoherencia); alteraciones de la afectividad (paratimias); alteración de la vivencia subjetiva de la personalidad (despersonalización); autismo; ambivalencia afectiva, intelectual y/o de la voluntad.
Sinónimo: síntomas deficitarios. Para Nancy Andreasen los síntomas negativos de la esquizofrenia comprenden el embotamiento afectivo, la alogía, la abulia, la anhedonia, la asociabilidad y la falta de atención.
Son síntomas negativos que se consideran secundarios al tratamiento con los neurolépticos, sobre todo los clásicos. Se producen por una reducción de la actividad dopaminérgica mesocortical.
Véase síntomas neuroconductuales de la enfermedad de Alzheimer.
Para este autor eran síntomas que complicaban el cuadro clínico de la esquizofrenia de forma permanente o no. Entre estos señalaba Eugen Bleuler: las alucinaciones; las ideas delirantes; los trastornos accesorios de la memoria; los síntomas catatónicos y las peculiaridades del lenguaje y de la escritura. Los síntomas accesorios eran consecuencia de los síntomas fundamentales.
Sinónimo: síntomas de segundo rango. Para Kurt Schneider los síntomas de segundo orden de la esquizofrenia son: las alucinaciones que no son en forma de audición de voces dialogadas o voces comentadoras; las ocurrencias o inspiraciones delirantes; la perplejidad; el estado de ánimo depresivo o eufórico; la pobreza emocional y la desorientación.
Representan los síntomas o grupo de síntomas que son típicos de la enfermedad y que si aparecen el diagnostico de esta es casi seguro. Durante un tiempo se consideraron a los síntomas de primer rango de Kurt Schneider como patognomónicos de la esquizofrenia.
Conjunto de síntomas depresivos que incluyen los trastornos del sueño, del apetito, los cambios en el peso y el cansancio o fatiga.
Se llama así a la inyección directa de heroína en el tejido subcutáneo, inyección que puede producir abscesos.
Psicólogo y alumno del filósofo alemán Wilhelm Dilthey (1833-1911). Elaboró la tipología que lleva su nombre.