Sinónimo: intoxicación por anticolinergicos. Se puede producir cuando se combina antiparkinsonianos anticolinérgicos con antidepresivos triciclicos y neurolépticos del tipo de la tioridacina. Se caracteriza por delirium, convulsiones, taquicardia supraventricular, hipotensión, enrojecimiento cutáneo, sequedad de la piel, hipomotilidad intestinal, midriasis e hipertermia.
Puede producir euforia o sensación de bienestar (high), agitación psicomotriz, agresividad, logorrea, insomnio, conductas estereotipadas, trastornos del ritmo cardíaco, aumento o disminución de la tensión arterial, sudoración, escalofríos, dilatación pupilar, convulsiones, discinesias, distonías.
Produce euforia (high), aumento de la sociabilidad, ansiedad, irritabilidad, disminución del apetito, disminución del sueño, trastornos del ritmo cardíaco, aumento o disminución de la tensión arterial, dilatación pupilar, riesgo de infartos cerebrales o cardiacos y convulsiones. En ocasiones puede producir alucinaciones táctiles y auditivas y tinnitus.
El DSM-IV-TR define la intoxicación por sustancias como la aparición, durante el consumo de la sustancia o poco tiempo después, de un síndrome reversible especifico de esa sustancia. Este síndrome produce cambios psicológicos o del comportamiento por su acción sobre el sistema nervioso central.
Efecto secundario que se puede producir con los neurolépticos clásicos. Se produce por una secreción inadecuada de la hormona antidiurética.
Puede producir ansiedad, depresión, ideas delirantes, alteración del juicio, ilusiones, alucinaciones, percepciones alteradas de la forma, sinestesias, sudoración, dilatación pupilar, taquicardia, sudoración, temblores, visión borrosa, etc.
Uno de los síntomas más frecuentes en esta intoxicación es el deterioro de la memoria anterograda, otros síntomas son la labilidad emocional, el lenguaje farfullante, la marcha inestable, el nistagmus, el estupor o coma.
Puede originar disforia, ansiedad, alteración del juicio, inyección conjuntival, sequedad de boca, taquicardia, aumento del apetito, etc. En dosis altas puede originar delirium y alucinaciones.
Cursa con inquietud psicomotriz, agitación, heteroagresividad, impulsividad, deterioro del juicio, nistagmus, trastorno del ritmo cardíaco, convulsiones, ataxia, disartria, rigidez muscular. También puede acompañarse de alucinaciones, ilusiones, despersonalización y coma.
Puede originar alteraciones del comportamiento como agitación, euforia, agresividad, junto con mareos, nistagmus, visión borrosa o diplopía, lenguaje disartrico, temblor, debilidad muscular, estupor o coma.
Dimensión temperamental propuesta por Hans Jürgen Eysenck en su análisis dimensional de la personalidad y cuya base biológica se presupone que es una excesiva activación cortical. Comprende cinco factores: subjetividad; rigidez o dificultad de adaptación a circunstancias nuevas; persistencia o tenacidad; irritabilidad o intolerancia a los excesos de activación cortical y timidez o evitación social.
Término psicoanalítico. Mecanismo de defensa del yo mediante el cual los objetos externos amados u odiados son absorbidos simbólicamente por el sujeto.
Sinónimo: inspiración. Hablamos de que hemos empleado la intuición, la inspiración, cuando la supuesta solución un problema se nos descubre bruscamente, sin intervención de la razón.
Tratamiento conductista que se ha aplicado en el tratamiento de las fobias. En el se anima al paciente a enfrentarse con la situación temida sin utilizar procedimiento de relajación. Se impide que el sujeto pueda escapar, ya que el escape podría favorecer la fobia. Debe permanecer en la situación de enfrentamiento con el objeto temido hasta que la ansiedad desaparezca totalmente.
Inventario de valoración de los trastornos de la alimentación (anorexia y bulimia). Elaborado por D.M. Garner, M.P. Olmsted y J. Polivy. Consta de 64 ítems. Autoaplicada.
Desarrollado por T.P. Hogan, A.G. Awal y M.R. Eastwood. Evalúa la respuesta subjetiva a los neurolépticos. Consta de dos versiones de 10 y 30 ítems y es autoaplicado.
Elaborado por S.R. Hathaway y J.C. McKinley. Evalúa la personalidad normal o patológica. Puntúa en 10 escalas clínicas (hipocondriasis, depresión, histeria, psicopatía, masculinidad-feminidad, paranoia, psicastenia, esquizofrenia, hipomanía, introversión). Autoaplicado.
Elaborado por J.L. Cominos y cols. (1994). Es el instrumento más utilizado para evaluar los síntomas psicológicos y conductuales de la demencia. Evalúa 12 tipos de síntomas con su frecuencia, gravedad y estrés producido en los cuidadores. Heteroaplicado.
Elaborado por D.V. Sheehan, K. Harnet-Sheehan y B.A. Raj. Evalúa la discapacidad, el estrés percibido y el apoyo social percibido. Consta de 5 ítems. Puede ser auto o heteroaplicada.