Utilizando tecnología de imagen de vanguardia, los investigadores del hospital General de Massachusetts (MGH) han demostrado que los cerebros de hombres jóvenes con trastorno del espectro autista (TEA) tienen niveles bajos de una proteína que parece desempeñar un papel en la inflamación y el metabolismo.
Este sorprendente descubrimiento, que se publicó e...
Utilizando tecnología de imagen de vanguardia, los investigadores del hospital General de Massachusetts (MGH) han demostrado que los cerebros de hombres jóvenes con trastorno del espectro autista (TEA) tienen niveles bajos de una proteína que parece desempeñar un papel en la inflamación y el metabolismo.
Este sorprendente descubrimiento, que se publicó en línea hoy en la revista Molecular Psychiatry, proporciona una nueva visión importante sobre los posibles orígenes del TEA, que afecta a uno de cada 59 niños.
El TEA es un trastorno del desarrollo que surge en la primera infancia y se caracteriza por la dificultad para comunicarse e interactuar con los demás. Si bien se desconoce la causa, la creciente evidencia ha relacionado el TEA con la inflamación del tejido cerebral o la neuroinflamación. Un signo de neuroinflamación son los niveles elevados de una sustancia llamada proteína translocadora (TSPO), que se puede medir y ubicar en el cerebro mediante tomografía por emisión de positrones (PET) y resonancia magnética (IRM) anatómica.
El estudio MGH, dirigido por Nicole Zurcher, PhD, investigadora del Centro Athinoula A. Martinos de Imágenes Biomédicas de MGH, fue el primero en utilizar una nueva generación de "trazadores" de PET, que detectan con mayor precisión TSPO, para examinar los cerebros de las personas con TEA. En el estudio, Zurcher y sus colegas escanearon los cerebros de 15 hombres adultos jóvenes (edad promedio, 24 años) con TEA. El grupo incluía sujetos de alto y bajo funcionamiento con diversos grados de habilidades intelectuales. A modo de comparación, el equipo de Zurcher escaneó los cerebros de 18 sujetos de control sanos que eran similares en edad. Los investigadores plantearon la hipótesis de que las exploraciones mostrarían niveles aumentados, o expresión, de TSPO en sujetos que tienen TEA.
Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original:https://neurosciencenews.com/