El alcoholismo se caracteriza por alteraciones al nivel de las actitudes, percepción, motricidade, raciocinio y creatividad en los individuos y, consecuentemente perturbaciones en la vida familiar y medio envolvente. La reciprocidade de influencias positivas y negativas es evidente. Una prestación de cuidados centrada en el respeto, individualización y valorización del individuo promoviendo su autonomía y la envolvencia familiar fue lo que defendemos en el caso que presentamos.