La instrumentación de actividades de la vida diaria bajo un primer lema de ?entrenamiento? se centró durante años en aspectos ligados a utilidad cuya evaluación era exclusivamente a través de la observación, con una metodología de tipo correctiva. Pensamos hoy estas actividades como fenómenos comunicativos que dan cuenta de la subjetividad del sujeto mismo que las realiza y se constituyen además como vehículos de convivencia indispensables para la articulación social.