El número de suicidios en nuestro entorno es cada vez mayor. Se está señalando al empeoramiento de las condiciones económicas, entre otras, como una de las causas, pero sobre todo a que no se interviene sobre esta conducta, dejando que su tasa fluctúe de ?forma natural?. No obstante, debido a la gran carga emocional y al sufrimiento que genera, la sociedad comienza a sensibilizarse ante este tema y demanda a las instituciones sanitarias y sociales que acometan medidas para su prevención, tratamiento e intervención. El Sistema Nacional de Salud (SNS) en España está desarrollando protocolos y pautas para abordarlo en atención Primaria, en los Servicios de Urgencias y en los Servicios Especializados de psiquiatría. También existen algunos programas preventivos en marcos escolares y laborales, e incluso ya se están difundiendo algunos protocolos de actuación para los distintos servicios de emergencias (sanitarios, policías, bomberos) para intervenir en el mismo momento de la amenaza.Entendemos que es en este último ámbito donde escasean las pautas de actuación y, sin embargo, son muy necesarias ya que muchas veces es donde se detecta por primera vez la conducta suicida, y la situación estresante puede llevar al bloqueo y a la desorganización del comportamiento tanto de los rescatadores como de las víctimas. Por ello, es necesario dotarse de protocolos de actuación para afrontarlo en todas las situaciones de emergencias, incluidos los teléfonos de socorro y de ayuda, que recogen muchas veces llamadas desesperadas de víctimas y/o testigos. Se anexa un caso real de llamada telefónica de un suicida.