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Última actualización web: 15/08/2022

Dentro del mobbing. Análisis y reconsideración de los procesos básicos.

Autor/autores: Saturio Ballesteros Ramos
Fecha Publicación: 01/01/2004
Área temática: Psiquiatría general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

En la presente comunicación se aborda el estudio de este problema mediante el análisis de la evolución esperimentada en la estructura psíquica del paciente.

Se expone una detenida consideración de los procesos de establecimiento, crítica, revisión, enfrentamiento y de revisión/superación observados en el trascurso de un periodo asistencial de 18 meses, posterior a la manifestación clínica del trastorno. Se propone la integración de un nuevo modelo explicativo, con incorporación de significativas aportaciones provenientes del campo de las ciencias sociales.

Palabras clave: Acoso moral, Mobbing, Psicoterapia


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Dentro del mobbing. análisis y reconsideración de los procesos básicos.

Saturio Ballesteros Ramos.

Centro de Salud Mental Vallecas. Madrid.

 

“Hay cosas que deben haceros perder la razón , porque , en otro caso es que no contáis con ninguna clase de razón que podáis perder”.  LESSING
“Ante una situación anormal, la reacción anormal constituye una conducta normal. Esperamos que los recursos de un hombre en una situación anormal (. . . ) sean anormales en proporción a su grado de normalidad. " VIKTOR E. FRANKL: El hombre en busca de sentido.

PALABRAS CLAVE: Mobbing, Acoso Moral, psicoterapia.

(KEYWORDS: Mobbing, Harassement. )

 

Resumen

En la presente comunicación se aborda el estudio de este problema mediante el análisis de la evolución esperimentada en la estructura psíquica del paciente. Se expone una detenida consideración de los procesos de establecimiento, crítica, revisión, enfrentamiento y de revisión/superación observados en el trascurso de un periodo asistencial de 18 meses, posterior a la manifestación clínica del trastorno.Se propone la integración de un nuevo modelo explicativo,con incorporación de significativas aportaciones provenientes del campo de las ciencias sociales.

Abstract

The present communication is about mobbing ,in his clinical and subjetive faces. In front of more "clasic " and also very comun approach, established for accepted authors we made special emphasis in cognitive an emotional processes, personality and enviroment factors. Several approaches from spanish recent authors are revised and an comprehensive ,ntegrative model propossed.



El estudio y consideración del estado psicológico denominado Síndrome de Acoso Moral, Acoso Laboral, Psicoterror, etc. Viene adquiriendo relevancia de un tiempo a esta parte, procurándose desde su primera definición la determinación de sus aspectos relevantes tanto en lo que se refiere a su mejor y más completa descripción, su proceso generativo (configuración y emergencia ) sus aspectos más determinantes y etiológicamente responsables, así como la necesidad inaplazable de contar con las más eficaces vías de resolución de sus consecuencias a nivel personal, mediante una intervención psicoterapéutica y psicofarmacológica adecuadas al problema.

Paralelamente, éste tipo de problemática ha suscitado, como no podía por menos, la atención de los agentes sociales más implicados y de la sociedad en general a fin de aprovechar la experiencia ya obtenida, rentabilizándola por vía de las correspondientes actuaciones tanto en la línea preventiva como en la sancionadora.

Como resultado de todo ello, disponemos en la actualidad de un amplio número de aportaciones en múltiples vías de de abordaje del fenómeno debidas al carácter diverso y multidisciplinar que éste implica.

Al mismo tiempo puede observarse que, un aspecto que no alcanza, comparativamente, una extensión tan notable, es aquel que tiene que ver con y al mismo tiempo se desprende de, la aportación de los propios sujetos afectados, en sí misma.

Con ello queremos referirnos a una “recuperación”, revisión y análisis reinterpretativo ( lectura y traducción ),llevada a cabo a partir de los propios sujetos implicados; desde los diversos aspectos intervinientes en este tipo de respuesta psicopatológica.

Desde este otro punto de vista, nuestra experiencia nos lo muestra como un fenómeno que se desenvuelve en el transcurso del tiempo, dando lugar a la evolución y transformación de sus elementos más significativos.
En este sentido, interpretamos la trayectoria personal que supone, como un proceso de despliegue de determinados elementos emocionales reactivos, que, siendo similares a aquellos que pueden observarse en situaciones de conflicto más habituales, no disponen en este caso de la concurrencia de factores “moduladores “ o participantes, cuya presencia favorezca o posibilite una resolución de problemas de tipo extra-punitivo y externalizador.

Esta clase de factores se formulan como capaces de preservar un autoconcepto positivo, resistente, frente a la incrementada posibilidad de derrumbe de una estructura de integración personal ( o Self ) que se vería avocada a acabar (en el caso de los sujetos más desafortunados ), en un estado similar al descrito como de “indefensión aprendida “ (Seligman 1,2) sucumbiendo a la posibilidad de derrumbe que supone el acoso personal/ moral.
Entorno del problema

De acuerdo con los datos obtenidos el Acoso Moral (en adelante A M )surge en un medio de relación laboral, en forma de una determinada pauta interactiva (relacional ) en el contexto del ejercicio de las funciones de dirección e influencia que se establecen entre superior/subordinado.

Por lo general los contactos e intercambios mantienen una determinada modalidad “descalificadora" o “desvalorizadora”, que por su carácter reiterativo y definición negativa de las cualidades y /o capacidades profesionales,personales o de otro tipo ( apariencia física, atuendo y “presentación “, intimidad...) implican una redefinición de Roles ante los demás y ante sí mismo (autoconcepto) y un emplazamiento decre-mental del estatus laboral del sujeto.

En los casos de AM parece suscitarse de inicio, una solapada aceptación acrítica de tales comportamientos, exigencias y actuaciones que discurren generalmente en paralelo al despliegue de una complicada reacción de autoinculpación por parte del propio trabajador afectado, que comienza de este modo “validando” el veredicto preestablecido por sus superiores e instaurando un estadío de sometimiento (Reacción de Restitución ) por vía del incremento de su esfuerzo, dedicación, sacrificio personal y de sus intereses particulares y familiares.
Retado “al límite”, sin alcanzar un techo que se le niega vez tras vez , solo es cuestión de tiempo que se desencadene la “quiebra moral “ del afectado ´privado del mas mínimo reconocimiento personal.

El problema, que se inscribe en el ámbito más amplio de las formas posibles de maltrato psicológico,adhiere en algunos de sus aspectos con fenómenos de tan clara relevancia y permanente actualidad como el maltrato psicológico a la mujer, violencia de género y el acoso sexual, cuya problemática abordan otros trabajos en este mismo congreso.( Ver Jarne , A . y otros. 2003)


A nadie se le pasa por alto que la acotación y delimitación de aquellos aspectos considerados como radicalmente constitutivos de este problema , difieren tanto en razón de los criterios como de la metodología y/o experiencias de los autores que se han venido preocupando de depurar su definición y abordaje.

Por ello entendemos que suscribiendo como un posible punto de partida la descripción jurídica aceptada, dispondremos de un “consenso conceptual “ mínimamente válido y de referencia respecto a este tipo de cuestiones.

En tal sentido la Proposición de Ley 122/000157 de 23 de Noviembre de 2001 ( 3 )señala:

 

“ el acoso moral es un conjunto de comportamientos o actitudes de una o varias personas contra otras en el ámbito laboral, normalmente situadas en una relación jeráquica asimétrica, dirigidas a causar un profundo malestar psicológico y personal en el trabajador afectado, degradando sus condiciones de trabajo ( ...)modificar las condiciones en que ese trabajo se desarrolla ,discriminando de ipso a un trabajador humillándolo o postergándolo, con el objetivo de dificultar su trabajo o hacerle sufrir un daño en la forma en que su labor se desempeña..(...) puede ser en algunos casos una alternativa al despido, provocando que un clima de trabajo insoportable impulse al trabajador a solicitar la baja por sí mismo. El acoso moral es la causa de innumerables enfermedades (depresión, angustia, síntomas psicosomáticos).

El acoso moral, implica una violación de los derechos fundamentales de la persona en cuanto trabajador. “

 

Desde esta formulación se nos hace perceptible ya la realidad compleja con que nos encontramos. Por tanto siempre será esperable una más que segura parcialidad de acercamientos de acuerdo con la perspectiva que se seleccione.

Siendo posible por tanto una reconsideración del A M desde todo cuanto supone la perspectiva de derechos (laboral, fundamental de la persona y de su dignidad e integridad, derecho al trabajo y a la salud) o desde la que tiene que ver con el establecimiento de vías para su erradicación y penalización, de vigilancia y control de su emergencia queremos dejar constancia de que nuestro interés (y experiencia ) se centra y tiene que ver de manera casi exclusiva con la determinación y reparación de daños producidos en los afectados al nivel manifiestamente más intangible, (pero no por ello menos relevante y evidenciable) cual es el de la afectación psicológica .

Ciertamente, desde la perspectiva clínica y de la asistencia pública tenemos cada vez más, ocasión de asumir una “función de compañeros de camino” y aún la de “compañeros de camino y guía “hacia el reencuentro con la normalidad de esta serie de personas cuya mala suerte ha venido a depararles el llegar a contarse entre el grupo de desafortunados que llegan a vivir en propia carne (tanto física como psicológica) esta clase de pesadilla vital.

Para mayor preocupación sabemos también hoy que éste nº , en nuestro país aparece ya como un dato en absoluto despreciable , incluso si se utilizaran definiciones restrictivas en su contabilidad :en torno al 5% de los trabajadores podrían estar sufriendo AM. ( 9 % entre los trabajadores europeos) ( 4 )

Por tanto, dejando en manos de otros, más capacitados, la fundamental tarea de su prevención social nuestro interés se centrará en el intento de obtener una visión más cercana al punto de vista del sujeto pasivo del problema, dado que, como venimos señalando desde el principio, aunque ciertamente se cuenta con eficientes definiciones y modelos del problema desarrollados por diversos autores, estas se suelen elaborar casi siempre desde la perspectiva del observador externo.

Es preciso señalar que, aunque mucho menores en número también se cuenta, no obstante, con significativas aportaciones a este nivel.

 

Vemos pues que, entre nosotros, y de una manera que los convierte en una referencia imprescindible, que ,si se exceptúan los trabajos previos de López García-Silva ( 1997) (5, 7) Camps del Saz (1996) (6) aparecen en los últimos cinco años los trabajos de Irigoyen (1999 ) ( 8, 9) , Piñuel (2001 )(10) y González de Rivera (2002)(11).

También en el año 2001 se publica la NTP (Nota Técnico Preventiva ) 476 del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, (12) estructurando las consecuencias sobre el rendimiento, clima social y accidentalidad. Del año 2002 es también la completa revisión del tema llevada a cabo por Carreras Archs (13).

En los diversos autores, la secuencia de establecimiento, se configura en FASES ( de 4 a5 ), cuya progresión sucesiva desemboca en el grado máximo de repercusión o Consecuencias negativas , tanto a nivel laboral (pérdida del trabajo) como psicológico: Amplia sintomatología y derrumbe personal.

El siguiente podría servirnos como cuadro resumen general del proceso de evolución, que, con carácter secuencial, presentan este tipo de fenómenos, de acuerdo con la concurrencia en cada momento de los diversos factores implicados.

 


Mobbing: fases de proceso comúnmente admitidas


Comprensión de los elementos configuradores del cuadro clínico central

Ya hemos señalado previamente como los diversos autores que se han preocupado de éste tema, también han utilizado, con mayor o menor énfasis un acercamiento clínico a los síntomas del AM.

De manera especialmente señalada lo han hecho entre nosotros González de Rivera (2002) ( 11) y Piñuel ( 10 ) quienes han señalado rigurosa acertadamente la concordancia existente entre los procesos psicológicos y comportamentales observados y las diversas fases del proceso de acoso, a las que aquellos se corresponderían como una respuesta reactiva ( 11 , pág.187 ).

De igual manera, cuando este mismo autor aborda la problemática de la intervención terapéutica nos muestra su sorpresa de que se siga recurriendo a la que el llama la vieja escuela, que pone todo el énfasis en la problemática dimanante del propio paciente, más que en los condicionantes patógenos del entorno.

Corroborará sus planteamientos al describir el Síndrome de A M como “una respuesta adaptativa de lo más normal a una situación anormal (traumática y estresante) “ ,ya que “son muy pocas las personas que pueden conservar su equilibrio psíquico en estas circunstancias”.( 11 ,pag. 191 )
Estas apreciaciones, nos plantean la necesidad de llevar a cabo algunas puntualizaciones.

 

1. No podemos estar más de acuerdo respecto a lo acertada que resulta la 2ª de sus consideraciones, sin que por ello dejemos de recordar aquí que, sin detrimento de su valor de verdad, este tipo de cuestiones jamás debieran interpretarse con el carácter de leyes explicativas absolutas.

2. En toda ecuación resultado de la síntesis entre polaridades diversas, en toda presunta guerra de opuestos no siempre podrá defenderse que sea uno solo el factor o elemento responsable.

3. El progreso epistemológico nos ha demostrado como un mismo proceso básico constituido por elementos similares difiere en sus resultados en función de la totalidad de los elementos intervinientes.

4. Por tanto, un fenómeno socio-psicológico, incluso institucional de carácter tan complejo como el que nos preocupa no debería ser mal analizado en función del recurso a una metodología maniquea, sino poniendo un especial cuidado en la selección de su (por más útil) mejor modelo explicativo.

 

5. Desde nuestro humilde punto de vista y en relación al nuestro objetivo de referencia, resulta poco pertinente entenderlo como un resultado lógico y natural , irremediable, aceptable incluso para el observador en tanto que proceso psicológico previsible y por ello “menor”, consecuencia de una crisis benigna, siempre que no suponga la pérdida de razón ni de contacto con la realidad por parte del afectado.

Queremos entender, por tanto, que lo verdaderamente significativo en tal caso radicará en poder contar con algún atisbo más, referido a los mecanismos que lo rigen, a fin de que ello permita nuestra futura intervención sobre ellos y, por supuesto, su anticipación y prevención.

 

Dichos mecanismosinternos tienen que ver, no nos cabe la menor duda ,con la particular estructura de los elementos psicológicos de base que se ven comprometidos.: Los de carácter general en tanto que comunes ,los específicos en función de su carácter particular o especial.

De acuerdo con los considerandos anteriores los estadíos de tipo clínico generalmente observados en los procesos de A M , a saber: Autoafirmación, Desconcierto, Depresión, de Estrés/Ansiedad y Estabilización, no pueden entenderse como dotados de un signo o fenomenología central rigurosamente concordante. Por el contrario entendemos que los elementos diferenciales podrían ser sustanciales.

Extremando nuestro punto de vista podríamos llegar a sostener la idea de que dichos elementos diferenciales son precisamente los que pueden llegar a dotar al proceso de sus elementos más extremadamente dañinos y traumáticos.

Desde este punto de vista, para poder llevar a cabo una valoración de la problemática observable mediante una acercamiento más neutral, -que por ello mismo entendemos como más riguroso-, nos parece necesario atenerse, de inicio, a un pequeño número de Presupuestos Previos.


Presupuestos previos

De acuerdo con la experiencia acumulada podrían ser admitidos como principios fundamentales para la comprensión los siguientes:
- Toda persona puede, dadas determinadas circunstancias laborales ser sujeto de un proceso de “mobbing”.
-Existen personas que, por sus características individuales, cuando se encuentran en un entorno que utiliza prácticas de exigencia, dominio y acoso, se ven avocados a sufrir, en toda su intensidad y sin apenas capacidad de oposición y escape, este tipo de procesos.

- Ello no supone una actuación "responsable" o “voluntaria” del propio sujeto pasivo, en tanto en cuanto la mínima participación imprescindible para que el proceso avance, se basa precisamente en la “negación” o “ceguera” característica de este tipo de personas, que no posibilita ni una anticipación de posibles consecuencias negativas futuras, ni una oposición, ni, todavía menos aún, una salida de campo, tanto más cuanto más avanzado es el estadío en que se encuentran (Cfr. Field , (1996),(36)).


Encuadre teórico

Se ha dicho, y parece ser una acertada definición de la realidad que: ”el acosable llega al mundo real con gran brillantez intelectual y excelentes dotes creativas aunque sin muchas habilidades sociales de autoprotección.” (González de Rivera ,2002, pag.192).( 11 ) Y también que: “el retrato robot de las víctimas del psicoterror laboral perfila siempre personas especialmente abiertas , comunicativas, benévolas, simpáticas , populares ,...en suma ., “buena gente”. (Piñuel ,(2001) ,pag. 114 ( 10 ).
Dicho así, parecería que el problema fundamental, radica en alguna clase de falta o tipo de problema fundamental que pudiera considerarse originario, cierta clase de torpeza, algún tipo de ignorancia o quizá el déficit de un todavía indeterminado factor de inteligencia.

En lo que toca a este aspecto, nuestra observación, concordando con el criterio central establecido, nos lleva a considerar tal “ déficit “ como alguna clase de autolimitación inducida, que pueda actuar en determinadas situaciones relacionales y que pudieran provenir de la persistencia de actuaciones y procesos de resolución de problemas que previamente se han mostrado como inefectivos y que, no obstante, se reiteran pese a su demostrada falta de eficacia en pro del mantenimiento de determinados “estatus quo” configuradores tanto del espacio relacional como del psicológico.

Este tipo de autolimitaciones y ,al mismo tiempo, otra serie de aspectos más relacionados con características de personalidad, e incluso algunas otras que tendrían que ver con la influencia de otros elementos de tipo biográfico y evolutivo, es algo que entendemos puede desprenderse del análisis de argumentos que el mismo paciente nos presenta, a través de su particular narrativa persona en el transcurso del proceso psicoterapéutico.
La relevancia de sus aportaciones proviene del valor crucial que en sí mismas suponen, al permitirnos una valoración de los hechos, desde el prisma del propio sujeto que los experimenta, de manera más o menos inmediata al momento en que los mismos tienen lugar.
Esta privilegiada posición en la observación es la que trataremos de transmitir en lo que sigue.

Queremos destacar que, todo lo previamente señalado, no significa en modo alguno reducir o limitar la importancia y significatividad atribuibles al elemento externo del proceso ( las razones del acosador ), cuya interpretación y análisis más válido encontramos en trabajos como el de Baumeiester y cols. (1996)(13).

Recientemente,(Blanco,2003)(35) se ha producido la aportación a este problema desde el periodismo informativo. En este caso las consecuencias del problema se conceptualizan como resultado de la banalización de la justicia social,que se muestra tolerante en lo que se refiere al uso de mecanismos de tortura psicológica.

 

Análisis: Un caso de acoso moral en el trabajo. Los hechos

Primeros Contactos

La paciente, mujer de 39 años, casada, con un hijo, accede a los Servicios de Salud Mental tras haber sido asistida en el Hospital de Area correspondiente (Urgencia Psiquiátrica) por haber sufrido una crisis de ansiedad (ataque de pánico) al entrar a trabajar.

Acude acompañada (e inducida ) por una compañera de trabajo, tras el intento de calmarla por medio de ansiolíticos, que ha sido insuficiente.
Desde Urgencias, tras la valoración correspondiente, y prescripción farmacológica ,se remite a consulta de su Médico de Atención Primaria, con recomendaciones para S. M.
En el mismo día este la remite a nuestro centro con carácter preferente.

Al día siguiente, es evaluada más detenidamente en nuestras consultas por psiquiatra, que determina una baja laboral de dos semanas y añade tratamiento antidepresivo, citándola para seguimiento normalizado.
Las diversas evaluaciones llevadas a cabo hasta el momento recogen la presencia de una problemática concordante, caracterizada por:

Gran Ansiedad. Animo Depresivo.
Sentimiento de Incapacidad para poder afrontar su problemática
Laboral.
Taquicardia.. Llanto.
Déficit de confianza en sí misma. Pérdida de autoestima.

La paciente comunica que se ha venido sintiendo ansiosa de forma prácticamente continuada, desde hace aproximadamente dos años, coincidiendo con cambios en los directivos de la empresa, sintiendo que, por diversas circunstancias su consideración personal y la valoración de su trabajo han cambiado radicalmente:

“He pasado de ser la mano derecha a estar de sobra y decirme que me vaya” `

 

[ A partir de los datos obtenidos con posterioridad, sabemos que el desencadenante externo tiene que ver con la renovación de las personas de responsabilidad de la empresa: en el seno de una organización de tipo tradicional,(pequeña empresa), debido a la enfermedad de uno de los propietarios/directores, se plantea y efectúa un cambio jerárquico y organizativo, que supone, de una parte la entrada de personal nuevo al tiempo que se producen también algunas bajas entre los trabajadores antiguos que se marchan “voluntariamente” en los primeros momentos ].

 

De acuerdo con el criterio de Fases previamente referido la paciente toma contacto con nosotros y – en cierto modo –presenta el problema en este estadío intermedio
ente las fases II y III.

Es decir, transcurridas las Fases I y II Conflicto/Perversión del conflicto) y(Estigmatización/Mobbing/Acoso).
Creemos que esta característica es la más habitual con independencia de que la Intervención ( de parte de las instancias superiores: Fase III) se haya producido o no, e incluso en el caso de que se hayan precisado asistencias previas, que por lo general no se conceptualizan como aspectos integrantes de una problemática más amplia, siendo entendidos como episodios simples y puntuales de estrés laboral.

 

El sufrimiento psicológico al inicio autoafirmación y desconcierto ).

Ante la exploración e indagación de datos por parte de los profesionales de S.Mental se producen afirmaciones que demuestran su ignorancia del proceso, una incapacidad para interpretar y poner en relación los aspectos más significativos de la situación emocional por la que esta atravesando y en general una situación que podría resumirse de manera , indudablemente, algo simplista como de connivencia pasiva, negación, duda y ambivalencia ante los hechos.

En su primera consulta en el CSM la paciente afirma (sobre su “crisis de ansiedad”) que .” No sabe si es por lo del trabajo “ ( !! ) porque:

· “Nunca antes me han pasado este tipo de cosas”
· “He sido muy fuerte”
· “No quería llorar, pero no puedo impedirlo....Y ahora me ocurre solo
· con pensarlo”. Describe así sus síntomas psicosomáticos.

· “Notaba que no podía respirar...Se me caía el edificio encima .Pero pensaba que era un problema del corazón”.
Admite la existencia de algún problema en su trabajo:

· "Necesitaríamos más personal. Hay mucho estrés"
Solo mucho más tarde se podrá llegar hasta una reformulación en términos de una más correcta atribución personal:
· "Yo llevaba mucho tiempo con estrés"

No deja de reconocer que:
· "Al principio no lo veía...Estaba acelerada , pero bien"


Por otra parte existen signos a su alrededor que podían haberle alertado; lo que no observamos que ocurra a un nivel suficiente, sino solo de forma atenuada.
· "Noté cosas que no eran normales y no quise contarlo por vergüenza. (..) No quiero ser, ante los demás, demasiado "blandengue"."
· "Haces un esfuerzo. Quieres...quieres, siempre por miedo."

Por otra parte señala que apreciaba cosas injustas, que no siempre tenían que ver directamente con el trabajo, ni en particular, con sus actuaciones personales.

Cuenta que, p. e., en relación a una persona que accedió sin preparación, le pidieron que ella le ayudara. Lo hizo...y a esa persona la despidieron una semana después de que el Gerente le hubiera dicho expresamente que le iba a hacer su secretaria personal , y de que a la propia paciente le hubieran prohibido hablar con ella.
En relación con su ambiente de trabajo nos señala:

· “La gente calla. No hay denuncias”.
· Siente que los compañeros no le han apoyado, que incluso le han llegado a atribuir a ella la causa del problema:
"Me decían: Te lo tomas todo demasiado en serio...Incluso no lo achacaban a él ,sino a mi"

La situación, se prolongará en un estado de tensión que le empieza ya a afectar y solo es entonces cuando empezará a buscar razones que justifiquen su estado emocional. Como podrá contarnos pasado ya un tiempo:

· "Al principio, tiré para adelante, pero ví cada vez más trabajo (..) porque no hacían ellos (los responsables) su parte de trabajo".
Aún así y aún diciéndose a sí misma: “No voy a poder con todo”, se producirá una Fase de autocompetición y compromiso, en la que su propuesta será la de ua total entrega , dedicación y esfuerzo del tipo de : “A pesar de los pesares ,por mí que no sea”. “Que no se diga que por mi culpa..” y “Aunque me deje la piel en ello”.

Todavía no se han producido los agravios mayores, correspondientes al proceso de estigmatización (Fase II )..
· Pero bastará en este orden de cosas con una sola oportunidad, la que supone la breve separación física y mental de la opresiva situación habitual, que conllevan las vacaciones de verano, para que, a su regreso, concordantemente con el hecho de haberse permitido una expresión más directa y sincera de lo que supone para ella la situación , (una confiada “bajada de la guardia” en sus procesos autoprotectores ),su superior comienze decirle:

· “Que no le valía.. Que no me había adaptado”.. “ Y eso duele mucho”.

De manera que, llevando como miembro de la empresa, nuestra paciente muchos más años que su fustigador (de hecho un verdadero “novato”), y encontrándose en una racha de auténtica colaboración y esfuerzo , ésta se ve enfrentada al hecho de tener que escuchar las palabras fatales , de descalificación y amenaza:
“Márchate. Te tienes que marchar porque si no te marchas , te voy a hacer la vida imposible”.

La paciente, como es de suponer ,queda petrificada.: Ante ella solo queda el más cerrado silencio a su pregunta sin respuesta (“ Todo esto, ¿por qué? ) y el inicio de un profundo deterioro de su estado emocional (“Te sientes como una mierda” ).
Sin embargo se precisará algún espacio de tiempo más para que su estado emocional consolide una convicción más firme:

“Me cambiaron muchísimas cosas : Yo ya sabía que lo que quería (él) era hundirme”.

 

Desde este momento de puntual Reto y Emplazamiento hasta su crisis y reformulación de rol (Secord & Backman , 1974 )( 14 ) habrán transcurrido no más de 4 meses.

 

Pensamiento y emoción. Los principales procesos.

Como hemos visto, un aspecto crucial en la iniciación del proceso es el que tiene que ver con la valoración de los hechos.

La persona acosada , difícilmente vé las cosas “como están siendo”.
Para nuestra paciente los hechos observados, las situaciones vividas son “especiales” pero no “inaceptables”.Estas pueden incluso llegar a convertirse en “nuevo nivel de reto”, pero difícilmente llegan a alcanzar la consideración de “situación de agravio o ataque personal “, durante mucho tiempo.

“ La ayuda la llevábamos pidiendo desde siempre... ¡Es que el departamento no dá para tanto!-nos decían “.

“En fin...(el trabajo) lo sacaba: Me lo llevaba a casa o me quedaba allí hasta las 10 ó las 11 (..).Yo a mi hija ni la veía.... Y cuanto más daba más me pedían.”

Ahora la paciente (P) entiende que lo que contribuyó , de manera fundamental , a que se pudiera mantener este grado de no validación de cosas tan evidentes fue la firme postura que siempre mantuvieron los oponentes., frente a su propia continua inseguridad.

“ Ellos entendieron que yo me estaba "tirando un farol", cuando les dije que si no, me tendría que marchar.”


“Les preguntaba si es que estaban descontentos. Siempre me estaban dando dinero (Como gratificación) , y les dije: No quiero dinero ,quiero mi tiempo.”

Solo muy adelante en el tiempo ( muy avanzada la fase II) todo lo que podía haber venido observando, (prohibición a compañeros de que pasaran por su oficina, retirada de sus llaves, desaparición de muchas cosas que aparecen luego en lugares “indebidos”, lo que se le imputa a ella, etc.) podrá permitirse conceptualizarlo como formando parte de un plan premeditado .

“ Ahora pienso que fue una estrategia: 1º Mucho trabajo, 2º Decirme que no iba a meter a nadie : Que lo mejor que podía hacer era que me marchara.”

El cambio en su conceptualización de lo que ocurre es una condición imprescindible para que avance el proceso.,instaurándose un periodo o fase regida por la preminencia de los factores que son ,en ese tiempo más significativos.

Entre los cambios de valoración, probablemente el más costoso de todos tiene tiene que ver con la dificultad de establecer un nuevo encuadre valorativo de las actuaciones de su jefe/s
Este tipo de dificultad, muy evidente, por otra parte en una gran parte del tiermpo ,podría resumirse de una manera bastante simple : La paciente. duda de sí antes que de él/los
Indudablemente ésta es una posición que no podrá permitirse mantener de manera
continuada, como veremos a continuación.,en función de su propio testimonio.

 

La descripción de los otros (Los elementos exteriores del problema).

· Características del agresor.

A pesar de su gran dificultad P consigue ir elaborando paso a paso, a través del análisis crítico de la figura del gerente de su empresa:

“Yo oía las conversaciones telefónicas ,a veces, y me decía : “este hombre no está bien, ¡las cosas que hace!”.

“Le preguntaba: ¿Puede contestar?.Y decía: Pero yo... ¿Qué he dicho?:Que no estoy. Y cuando digo que no estoy, NO ESTOY.”

“Entraba en una reunión y decía: ´Vengo cabreado, ¡A ver a quién jodo esta mañana!

“A los vendedores los buscaba jovencitos,,para moldearlos a su manera.
A uno que venía de Móstoles le dijo: “Anda, vete a tu casa a plancharte
el traje. Y tuvo que irse y volver.”

“Me dijo un día: ¡Que pena! Ser gerente y no tener una secretaria que te chupe la polla”

“A veces me decía: ‘¿A que vengo guapo hoy?’. Y te obligaba a que le hicieras la pelota con ese tema de la presencia”.

 

. La empresa.

Aunque ,evidentemente es un lugar determinante en el desarrollo del problema, con gran sorpresa de nuestra parte, las referencias al entorno social e institucional de su trabajo no abundaron.
Podemos observar que el nivel al que aparecen los problemas y la posibilidad de su resolución o complicación .al menos a este nivel de pequeña empresa , se establece de manera muy personalizada y directa. Quizá por este mismo motivo se dan dos circunstancias en este caso en particular, que podrían establecer diferencias respecto a situaciones, que partiendo de un origen y problemática semejante, determinan una evolución diferente. Las circunstancias a que nos referimos tienen que ver con la distancia que mantengan en relación al problema, y , en este momento , las personas de máxima autoridad.
En nuestro caso se trata de los propietarios de la empresa (“ los dueños”) a los que la misma P. recurre en vano, no llegando a darse una verdadera intervención, que en todo caso (2ª diferencia ) ,acabará trabajando a favor del agresor principal.
Tal y como nos señala , al comentar el papel de la dirección al intervenir en el conflicto (Fase III) , I. Piñuel ( 10):
“Cuando interviene la línea jerárquica, el incidente se convierte en el “caso de x”, siendo x siempre la víctima acosada ,no el acosador. Debido al proceso anterior de estigmatización de la víctima, es habitual considerar responsable a ésta, no al acosador.“ (subrayado nuestro).

P. nos lo dice así:
“Era una empresa familiar de dos hermanos. Nunca hubo problemas antes . Uno de ellos enfermó y decidieron tomar a esta persona".

“Nosotros veníamos de una situación de jefes más clásica, y éste que parecía más abierto dijo: ‘Yo voy a establecer este plan’.
“Esta es una empresa familiar: Todo se sabe ,pero no se hace público y así, al reunirme ,con los dueños uno me dijo ‘No te puedo creer, es como una película...’ Que le daba la impresión de que estaba exagerando “.
( “ ¿Por qué tiene que ser el trabajador el que sufra y no los de la empresa?”)


Los elementos cognitivo-emocionales sometidos a disfunción
. Valoración de sí mismo.Fortaleza. Dudas.- Como se hizo evidente a lo largo de la intervención, el autoconcepto de la paciente ha experimentado una deriva continua a lo largo del proceso. A ello han contribuido toda una serie de ataques de todo tipo, que van ejerciendo su lenta pero eficaz influencia.
· “Dudé de mí, de mi poder al hacer las cosas, de mi capacidad”.

“Así , la persona que eras se termina defraudando y también te defraudan muchas personas que te oyen pero no te escuchan, que te dicen : ‘No me cuentes tu vida”.

“Me pedía (el jefe) que me quedara a hacer unas cosas y luego las tiraba a la papelera... Las dejaba ahí, para que yo lo viera”.

“A mis compañeros les hacía comentarios diciendo que yo ‘ estaba mal de la cabeza’ “.
“Decía también (comentando mis indisposiciones): “A esa no le pasa nada. Lo que pasa es que no folla”. Todo el afán de este hombre era que le hiciésemos caso y el tema sexual “

De vez en cuando, con pocas fuerzas, surgían acercamientos de parte de P. , en un intento de diálogo , pero el Gerente no le permitía aclaraciones:

“ El cortaba, para que te fueras, obligada a creer lo que le convenía”.

Otras veces cambiaba la forma:

“No quiero que me cuentes nada”.
“Es que no quiero nada de ti . No cuento contigo”.

Que no cuenten con uno significa la peor forma de destierro y desprecio .

. Ser puesto a prueba. Resistir(se)

“El jefe me dijo: Te irás, pero cuando yo quiera”

La casi totalidad de la denominada Fase II podría entenderse como el resultado de la puesta en práctica de este “ultimátum”., que a primera vista se muestra con un contenido incongruente, paradójico como expresión de las intenciones de su superior ,que la arrastran hasta un estado de perplejidad y confusión.

Desalojada de manera intempestiva de su inicial baluarte protector , una especie de “torre de marfil” donde al fin y al cabo era posible continuar viviendo sin sensación de estar cercado y sentenciado , admitir ahora el estado de asedio ,se hace ineludible, lo que conllevará una serie de adaptaciones imprescindibles .
Para reequilibrar el déficit de reconocimiento de su situación - en el que se ha instalado- P. necesita ahora “dialogar consigo misma” de forma urgente, especialmente sobre su valor, su lugar , su papel en este nuevo escenario, sobre lo que puede haber cambiado en los otros...(o en ella misma ).

Surgirá un extenso proceso de reflexiones , comparaciones y preguntas :

“Pero, entonces, ..si lo hago mal. ¿Porqué estoy en este puesto de tanta responsabilidad?. ..Quítame de aquí , si tu crees que no lo hago suficientemente bien.

“Porque yo no soy una persona que se lo tenga creído, pero si sé como soy en el trabajo y me lo ha dicho la gente”.

“¡Dios mío qué cambios!. De repente en Junio soy maravillosa y en septiembre no valgo una mierda.

El resultado de todo ello nos lo expresa así (confusión, angustia ).

“Yo dudaba y me decía: Me estoy volviendo loca. Y no pude tener control sobre mí y esta situación se me iba.... Y terminó cambiando mi vida por completo.”

“Llegué a estar asustada de mí misma. Luego empecé a darle vueltas a todo eso ,pasé al tema de pedir perdón a todo el mundo.

Todavía me siento muy rara...Me doy cuenta de que estamos en una sociedad en que la sensibilidad no existe: En el trabajo nos volvemos todos histéricos. Ahora no me fío de
nadie.”

. Lograr entender...para poder entenderse a sí misma
Tan solo cuando a la persona afectada le es permitido, mediante cualquier vía admisible (generalmente la Baja Laboral), lograr distancia de la problemática que le esta sobrepasando en sus recursos personales, podrá hablarse de un inicio de recuperación.
Solamente a partir de este momento será viable el que pueda iniciarse un proceso de revisión de los acontecimientos que basándose en una nueva capacidad analítica, y de definición de los hechos dotada de una nueva visión crítica , van a permitirle la justificación de un nuevo estadío de enfrentamiento , que dadas sus características actuales apellidaremos de consciente.

No se debe creer por ello que en este momento la metamorfosis , de la mano del extremo proceso hasta aquí sobrellevado nos ha cambiado en lobo asesino lo que antes era manso cordero .
Pero no cabe duda de que, el paciente, en cierto modo ,ya no es el mismo que al inicio.
Se habrá operado una significativa transformación, a la que, además, contribuirá de manera fundamental la posibilidad de comprensión, asimilación y superación (aunque todavía muy limitada y condicionada) que supone el trabajo de psicoterapia.

 

La paciente revivirá, casi paso por paso, los diversos nudos emocionales del problema. Por dos claras razones: Por necesidad, la primera, ya que la paciente, sobrecargada , se muestra obsesivamente centrada en el tema.

La segunda, por oportunidad, la paciente en un básico sentido de supervivencia se aferra ahora a la posibilidad oficializada de poder contar ; de buscar algún tipo de alivio, alivio del que se ha venido privando voluntariamente todo el tiempo pasado. Así nos lo expresaba luego:
“No hablaba de ello porque me daba miedo que no me creyeran.

“Es difícil que una persona que no está dentro, no piense que tú eres un poco culpable.

“Con mi familia tampoco lo compartía porque si me creen, nos sentiríamos todos mal., y lo que yo tampoco quería era “dar la tabarra” con lo mío.

“demás ,me dolía demasiado hablar de ello.”

Con apoyo en la distancia física de la situación, que ahora se le dá, al tiempo que se posibilita la relación de escucha, la reconstrucción verbal ,de exposición a través del recuerdo, de los fragmentos vivenciales más determinantes, va a permitir un replanteamiento, valoración, interpretación y comprensión de los hechos. El resultado final será el de que los mismos hechos, ya no serán lo mismo. Ni tendrán el mismo significado .

El modelo más claro de la evolución que P. experimenta se observa, a través de la reformulación de sus relaciones con su acosador, que le permiten reinscribir su
Actuación reciente frente a él , como la última forma de expresión de algo que ha constituido una de sus líneas de actuación personal más configuradoras ,permanentes , y en últimoextremo definitorias y explicativas. De un grado de explicación tan amplio, que nos posibilitan, la introducción de algunos elementos novedosos, presentes en el repertorio conductual de la paciente y procedentes de otros momentos vivenciales dotados de especial carga emocional, que se constituyen en elementos de valor hermeneútico irremplazable, desde nuestro punto de vista, a la hora de poder lograr un mayor grado de comprensión de las razones de emergencia y mantenimiento del conflicto.

Expresadas por la propia paciente estas serán , argumentalmente, las razones que, desde una óptica banal, podríamos denominar de su inadaptación:


FASE I CONFLICTO
Autolimitación Inducida.

“En el principio él (gerente) se interesaba por mi vida familiar y me parecía que también podría hacer buenas cosas (por la empresa). No logré entender como una persona de la noche a la mañana puede ser de la otra forma.

Sacó normas que no te parecen malas en sí “¡Cosas de jefes ¡. Luego vas viendo “otras cosas”.
” : Es joven-te dices-; no se dará cuenta, estará prepotente...
Y es que a mí, cuando me dicen algo, alguien cercano, digo: "Pues tendrá razón y a lo mejor termino cediendo".

Yo siempre tiendo gustar a los demás, a condescender. Yo lo que intento, sobre todo es evitar la violencia, en lo que creo que se va a producir malestar, cedo, porque he tenido mucha violencia en mi vida.

 

FASE II ESTIGMATIZACION
Autocompetición y Compromiso

“Me ha ayudado mucho que, a partir de que me sentía mal, ví que tenía 10 personas que dependían de mí y eso me obligaba a ser fuerte. “Te tienes que habituar”, me decía a mi misma. Y no me paraba a pensar.
Veía: “Me ha hecho daño”. Llegaba , lloraba y ¡ yá está.¡ “

Pero fueron muchas veces, hasta que llegó un momento en que ya no lloré nada.

Le pedí una explicación y ví como se reía : se reían de mí los dos.
Les dije que yo me sentía que no tenía dignidad, me miraron los dos y ..se seguían riendo.
Me empezaron a decir que todo lo distorsionaba...Que yo es que me lo tomaba todo muy a pecho.

“A todo esto yo no veía que hubiera hecho nada “especial” pero ,por otro lado pensaba: ‘Habré hecho algo y se me habrá ido de la cabeza’.Pero dentro de mí algo me decía: ‘No luchas contra ellos , luchas contra ti’.

 

FASE III (tras la intervención no resolutiva)

INTERVENCIÓN
Autocompetición
Devaluación del Rol

Llegó un momento en que era un hecho que “no podía hacer nada”. Te dicen “Te vas” y sigues diciendo “Voy a seguir” y luego “No puedo más” y entonces te vuelves a decir “Si te vas, eres una cobarde”.
Yo sentía las dos cosas : La claridad y también lo contrario,;te preguntabas: ¿Y si no es así?, y si lo que pasa es que te estás volviendo loca?.
Esto te hace mucho daño y yo he llegado a pensar que se me había ido la cabeza.
Y ahora cada vez lo tengo más claro: que no ha sido culpa mía.

 

.Des-Ligarse. Des-Prenderse. Des-Culpabilizarse

Por muy humillante que se muestre la batalla, mucho mas humillante se muestra entregarse al enemigo incondicionalmente. Este es el penúltimo debate en que la paciente se vé sometida. El último paso posible será el permitirse, pacíficamente, abdicar de los propios derechos.

Pero previo a todo ello, debemos recuperarnos de la devastación, recoger los pecios como restos del naufragio soportado, hacer balance e instaurar aceptación.

Todo ello se expresaba así:

Al final:

“.Y.. también me digo: Yo habré tenido una parte de culpa pero nadie tiene derecho a hacerte las cosas de esta manera: Que tu quedes como una mentirosa o como una loca. Que haya personas que por el dinero, hagan lo que sea.
Y aunque hubiera sido yo (la causa).....nunca habría estado justificado .

En el pleno proceso:

 

“Soy muy crítica conmigo misma y me decía: No lo tienes que hacer (el ceder) por tu hija”


“Yo era consciente de esto y decía: Yo tengo que seguir. Y al final también me dije: “Lo siento...pero me tengo que librar”.

Siempre” miraba” por el otro como diciendo: Yo soy más fuerte y podré superarlo...Quizá un sentido de la responsabilidad muy alto.
Me he sentido “ahogada” y he tenido que decir “voy a hacer lo que tengo que hacer”.
Yo me he criado en eso y te dices “pues esa es mi vida”.
Tampoco me ayudaron a escaparme, ya que yo he estado siempre “a todo”.
Desde siempre. Cuando era joven, nadie me lo indicó así y yo “ me lo tragaba todo”.

En un momento me dijeron: “Vete de tu casa (donde su madre enferma se mantenía junto a un padre alcohólico), que la vida de tu madre es la suya y tu tienes la tuya”.

“Y a mí no me importaba, yo lo hacía no como una heroína sino como hago siempre las cosas.”

“Yo me he creido siempre que la culpable ,en todo caso, era yo”.

“Yo por ejemplo veía a mi padre y decía : “¡Pobrecito!. Tiene que estar enfermo”. No podía pensar: Mi padre es un monstruo.
“Me reconvenía a mi misma: “Mira, a lo mejor no lo ves bien, tal y como es”. Porque siempre he mirado por los demás”,

“Siempre me he sentido que asumí la culpa de los demás. En la escuela nos castigaban y yo decía :Señorita perdónenos!”

Y ,en el trabajo:

Te creias esas cosas, pero te sientes mal. Ahora me digo: “porque soy una inmadura”. Si no hubiera sido una inmadura quizás le hubiera hecho frente de otra manera.,

Ahora veo que, las relaciones personales que tienen no son sinceras. Terminas viendo que es una mentira,...que se comportan de una manera y luego actúan de otra. Yo ví que este hombre siempre estaba mintiendo.

 

La Fase de Abdicación

Ya hemos indicado que existe un reconocimiento pleno en nuestra experiencia particular, de las clásicas 4 fases señaladas por la práctica totalidad de los trabajos previos ( 16 ,17, l8,19,20, 21, 22, 23, 24, 25 , 8 , 9 ,10, 11, 13 ). (Ver Tabla 2 )

 




Sin embargo, debido a que el contacto clínico se inicia en momentos que suponen ya, por lo general, el establecimiento del proceso en sus niveles más avanzados, éste nos viene a proporcionar una especial visión de los aspectos más significativos de estos momentos.

Ello ocurre en particular y de manera especialmente destacada en lo que se refiere al intervalo temporal que tiene su inicio cuando ya la la 2ª fase (de estigmatización y acoso continuados )ha alcanzado un grado de pleno establecimiento, en tanto que, si bien la intervención de la estructura directiva superior se ha producido, ello no ha surtido el efecto de restablecer el equilibrio entre las partes en conflicto.
Estamos , por tanto , dentro de la denominada fase III, a partir de la cual se producirá de manera casi irremisible, otro nuevo proceso de expropiación, en el sentido aplicado por Goffman ( 1961) ( 15 ) , al referirse al proceso de devaluación del enfermo mental.

“La carrera del pre-paciente puede considerarse en términos de un proceso de expropiación: Cuando se inicia esta primera etapa es poseedor de derechos y de relaciones, cuando termina ( y dá comienzo su estadía en el hospital ), los ha perdido todos “.Goffman. E. “Assylums” Nueva York,Doubleday& Company,Inc. 1961 .

La presencia e intervención, de nuevos elementos configuradores, es ahora, en nuestro criterio, el elemento definitorio y crucial.
Estos nuevos elementos provienen de:

· 1) La derivación del problema a través del sistema médico-sanitario hasta llegar a formularse como un problema de salud ( 28 ,29 ) ,(atención a los síntomas , diagnóstico, tratamientos , consultas, peritajes, Bajas...)

· 2) El encuadre y formulación de la situación desde el punto de vista del Derecho, lo que conlleva la entrada y participación habitual de nuevos actores (letrados ) y un modo de intercambio “profesional” entre las partes ,en una modalidad mucho menos directa , “a distancia”, y que supone una protección para la acosada.

Podríamos decir que, de algún modo, el terreno de combate pasa de 3 a 4 contendientes, al desdoblarse los papeles de Acosador/ Acosado.
Sabemos, ciertamente, que esto no supone un equilibrio en la balanza, pero sí un notable reajuste de fuerzas y, sobre todo, la ocasión de posibilitar una “toma de
Distancia” por parte del paciente, en la que un papel decisivo es jugado ya por la inasistencia al trabajo.

Sabemos también que, tal fase , que hemos dado en denominar De Abdicación , podrá verse afectada, por un grado de dificultad y patología específica , determinada , como siempre, por las características de los implicados, con el añadido de dificultad y deterioro que supone el paso por las fases previas y el coste personal que han supuesto.

 

De este modo, vemos así que, en el caso que nos ocupa , su Baja Laboral se inicia a partir de su asistencia a Urgencias de un gran hospital, debido a su “Crisis de Ansiedad “ .Es en esta consulta donde se la habla ya de “Acoso Laboral”, por parte del médico y por vez primera..
También sabemos, porque ella misma se ha encargado de describírnoslo detalladamente , que la solución no es algo fácil., ya que P. está atrapada entre dos irreductibles líneas de presión:
-De una parte, su deseo de llegar a término, de encontrar un final de travesía y poder, finalmente , descansar , Un deseo de escapar. (podría terminar ,cediendo, admitiendo, firmando , pero...)

-De otra parte, no puede “vender su reino por un plato de lentejas “, después de todo lo que ha sufrido y luchado, sobre todo ahora que tiene mucho más claro el por qué y el cómo.
Además , toda su evolución cognitiva, le ha permitido concebir y situar su posible rehabilitación y desagravio en paralelo con la posibilidad de restablecimiento de su puesto de la reparación de su estima profesional y personal gravemente afectadas.

La readjudicación a P de su valor en cuanto ser humano pasa necesariamente por un sentido de justicia , que precisa “volver a colocar a cada uno en su sitio,”. Al mentiroso en aquel del que se ha hecho acreedor y al trabajador honrado y comprometido en su puesto propio, aquel que merece en virtud de los méritos adquiridos mediante tantos años de correcto desempeño y cumplimiento.
Se comprende que no sea algo fácil el renunciar -y menos por dinero - sobre todo cuanto más doloroso haya sido el tránsito de las dudas a la claridad en la definición de lo que ha venido ocurriendo, y de que lo que necesitamos es del orden del reconocimiento en lo personal.

“Yo no quiero se impertinente ni “rápida”, pero la necesito por mi estabilidad y
quiero una solución”

”No puedo tener futuro , pero estoy viviendo en el pasado y el presente me agobia”.
“Estoy pesimista con todo”.

“Pienso que estas cosas deberían ser más fáciles: “Si no me quieren , que me echen , si no, que me admitan”

“Yo siempre fui muy activa. Cuando estuve mal no noté el tiempo, pero ahora es cuando caí en la cuenta y me empecé a angustiar :He perdido 7 meses de mi vida.
Eso lo pienso porque ya en este momento me veo mejor”.


“Todo el mundo me dice “espera”, pero yo quiero acabar o ir ya ( al trabajo). Yo es como si estuviera en un potro de tortura”

¿Enfrentarse o renunciar?

A estas dos decisivas cuestiones se reduce en definitiva el crónico dilema del acosado, precisado de modo especial a partir del final la 3ª etapa, a tener que adoptar con mayor frecuencia el punto de vista del perdedor, sobre todo en lo que atañe a los aspectos menos centrales del conflicto.

Pero tomar, permitir que se lleven a cabo, con la propia anuencia , las decisiones más radicales, que conllevarán de manera definitiva e irrecuperable el último episodio
de estigmatización, el más temido, el más grave en cuanto a sus consecuencias: expulsión, proscripción, ostracismo.

Y esto es algo de lo que nosotros pudimos escuchar sobre ello:

“Llevo un año mal. Yo no quiero dinero, quiero mi trabajo, mi mesa...mi lugar, y como eso no puede ser – por parte de ellos- aunque yo sé que esto yo no lo he provocado... (...)Me resisto y lo estoy haciendo a disgusto y me siento mal, pero ¡No me han dejado otra salida ¡”.
“Es como si te obligan a ir a la guerra y te dicen: “ Mata...porque si no matas, te mato yo” . Por eso no significa que aunque esté ahí, no esté completamente a disgusto.

“Estoy entre hacer algo que no quiero y ,si no lo hago , también sé que me voy a sentir mal”.
“Al principio lo tenía claro... y me dije. ¡Vamos!. Pensé que iba a haber reacciones como más normales.
Ahora, sigo castigándome a mí misma : “ ¿ Para qué quiero seguir trabajando allí mismo?. Porque me digo: “Si vuelvo a ese trabajo y ese sr. . me mira y me desarma, yo no puedo ni debo estar allí.”
“Estoy como sin fuerza ,porque me critico mucho a mí misma”.

 

Normalización

Poco a poco, más allá de la fuerza con que son capaces de sostener sus principios más básicos ,muchas delas personas sometidas a este tipo de proceso, terminarán entregándose. Y en cada caso- lo repetiremos hasta el exceso- esta última resolución se producirá en un tiempo y forma ligados al individuo específico: En cada caso, a través de una problemática única, que determina su particular vivencia personal del proceso de pérdida
Para un trabajador que puede ser definido como serio , honrado, recto, autónomo ( 4) éste constituye el mayor sacrificio y de ahí el calvario de sufrimiento , que todavía constituye esta última fase del proceso.

Por la misma razón, se entiende que , entre ellos , no todos asuman el papel de “mártires de la causa “ y también que el desenlace surja de manera un tanto inopinada ,a veces incluso dotado de una falsa apariencia de banalidad (y...después de tanto, ¿esto? ), prendido , como por azar, a haber tenido un “momento bajo” y resuelto en forma de un acuerdo o documento de pacto, ( a veces, bajo mínimos), que se convierte en aceptable al encausado como “mal menor”.

Dejaremos constancia , como han señalado otros autores (González de Rivera, 2002 ( 10 ), de la existencia de desenlaces que provocan también “males mayores”, cuales son:

-La renuncia inesperada “de la noche a la mañana “, del puesto de trabajo.
-Entrar en Incapacidad o Sufrir muerte motivada por la aparición de una afección física fulminante o a través del sucidio: (En Suecia de un 10 a un l5% de suicidios, provienen de situaciones de A. Laboral (4 ).

También en el caso que nos ocupa , -aunque tomada “in extremis” y como resultado de un largo proceso de reconsideración y revisión - , se hace posible , (es decir : “admisible”), en la conciencia crítica y en el marco conceptual de la acosada la toma de una decisión final.

”Es así-me dije. No me van a hacer más daño ,... pero no puedo “.
Porque en el momento en que estaban delante y empezaban a decirme de nuevo cosas, me dije: Efectivamente, puedo ver que esto son tonterías , que no son cosas ciertas, pero no puedo desligarme “

Lo que ella misma se explica así:
.
“..Pasa que no soy fría. No soy de las que van y hacen un esquema de las cosa: Soy muy temperamental y no me puedo preparar.
Entiendo que me digan que me defienda siempre , pero no puedo”.

Por lo tanto, el momento que se inicia es el de admitir los hechos , la nueva situación, tal y como se presentan desde la definición del contrario ,(abdicación en cuanto a la restitución de la verdad ) y, por supuesto, dentro de un sentimiento de pérdida , de incongruencia , que podrá irse haciendo sucesivamente aceptable.

Inicialmente esto se expresa así :

 

“Hay cosas que no puedes entender: Que pierdas tu trabajo y tu salud por u



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