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Última actualización web: 05/07/2022

Los avatares de la auto estima en el trabajo con resiliencia en adultos mayores.

Autor/autores: Virginia Viguera
Fecha Publicación: 01/03/2008
Área temática: Psicogeriatría y Trastornos Mentales Orgánicos .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Cuando se trabaja con Resiliencia en Adultos Mayores, damos prioridad a temas en los que hay que aprender a utilizar herramientas de fortalecimiento del Adulto Mayor y ayudarlo para afrontar los cambios. Partimos de la definición con la que trabajamos en grupos de Adultos Mayores con el tema Resiliencia y decimos que Resiliencia es la capacidad que tiene todo individuo para afrontar satisfactoriamente las situaciones de riesgo que le toca vivir y salir fortalecidos de ellas. Y cuando hablamos de Auto estima nos referimos a la valoración afectiva que el mayor tiene de si mismo.

Auto estima que sufre una crisis durante el envejecimiento y que al trabajar con la resiliencia se fortalece y permite el "Yo Puedo". En los Adultos Mayores, las pérdidas reiteradas de distinto tipo, el cuerpo que muestra el paso del tiempo, la soledad en muchos casos, los miedos frente a un futuro incierto pero con una meta ahora mas reconocida, la necesidad de estar activos para envejecer bien, son algunos de los factores que hacen que la auto estima se vea disminuida. Al trabajar con la Resiliencia la auto estima es uno de los pilares que se trata de vigorizar.

Palabras clave: Adultos mayores, Autoestima, Envejecimiento, Resiliencia

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Los avatares de la auto estima en el trabajo con resiliencia en adultos mayores.

Virginia Viguera.

PALABRAS CLAVE: Adultos Mayores, Envejecimiento, Resiliencia, autoestima.

Resumen

Cuando se trabaja con Resiliencia en Adultos Mayores, damos prioridad a temas en los que hay que aprender a utilizar herramientas de fortalecimiento del Adulto Mayor y ayudarlo para afrontar los cambios. Partimos de la definición con la que trabajamos en grupos de Adultos Mayores con el tema Resiliencia y decimos que Resiliencia es la capacidad que tiene todo individuo para afrontar satisfactoriamente las situaciones de riesgo que le toca vivir y salir fortalecidos de ellas. Y cuando hablamos de Auto estima nos referimos a la valoración afectiva que el mayor tiene de si mismo. Auto estima que sufre una crisis durante el envejecimiento y que al trabajar con la resiliencia se fortalece y permite el “Yo Puedo”. En los Adultos Mayores, las pérdidas reiteradas de distinto tipo, el cuerpo que muestra el paso del tiempo, la soledad en muchos casos, los miedos frente a un futuro incierto pero con una meta ahora mas reconocida, la necesidad de estar activos para envejecer bien, son algunos de los factores que hacen que la auto estima se vea disminuida. Al trabajar con la Resiliencia la auto estima es uno de los pilares que se trata de vigorizar.

Introducción

Trataré de relatar los resultados de una experiencia de trabajo que realizamos desde hace tres años con grupos de Adultos Mayores dentro de Programas de Educación Permanente de Adultos Mayores, uno dependiente de la Facultad de Humanidades de la UNLP y otro en el Centro de Jubilados de la Ingeniería, en la ciudad de La Plata.  

Argentina. En ambos lugares aplico el mismo Programa a través de Seminarios que tienen una frecuencia semanal y una hora y media de duración. Ingresan a esos Seminarios Adultos Mayores sin requisito alguno mas que el de tener de 55 años en adelante.  

Las clases (generalmente entre 12 y 15 según el cuatrimestre) son teóricas pero con una participación permanente de los alumnos.

Encuadro estos Seminarios en lo que denominamos Educación para el Envejecimiento.

La demanda de estos Seminarios es muy grande, por eso funcionan en grupos de 28 a 30 alumnos en cada uno.


Objetivos

Partiendo de la definición de Resiliencia se abordan lo que llamamos situaciones de riesgo, Factores protectores y en especial los pilares de la Resiliencia, esto es aquellas herramientas necesarias para llegar a ser más resilientes.  

Parto en esta comunicación de dos definiciones: Resiliencia y Auto Estima pero desarrollaremos solamente la autoestima. (Resiliencia fue abordado en otros trabajos).

Hay muchas definiciones de Resiliencia pero tomo y desarrollo una que dice: Resiliencia es la capacidad que tiene el ser humano para afrontar satisfactoriamente las situaciones de riesgo y salir fortalecidos de ellas.


Auto estima: decimos que es la valoración afectiva que se hace de uno mismo

Pues bien, la auto estima se va desarrollando desde pequeño por la interacción del niño con su entorno, la familia primero, la escuela después, la sociedad siempre. Está fuertemente vinculada a la identidad. Auto estima es la parte afectiva de la identidad.

Identidad es lo que somos y auto estima, el como creemos que somos. Cuando hablamos de Resiliencia mostramos que se puede reforzar siempre y de ahí su importancia en los Adultos Mayores, ese potencial que tiene el ser humano y que durante toda la vida se puede desarrollar.  

La autoestima no es hereditaria ni fija ni determinada de un momento para siempre. Así como se va construyendo desde pequeño, así también se va re construyendo a lo largo de toda la vida. No hay duda que las experiencias de la infancia son muy importantes y en algunos casos marcan para siempre al individuo pero no necesariamente es así.  

Si el niño o el joven o aún el Adulto Mayor logran acceder a nuevos factores protectores, suministros de afecto, apoyos emocionales importantes que lo nutren, puede cambiar los efectos negativos de experiencias anteriores.  

Si uno se permite salir, (y es necesario hacerlo) de las antinomias que tanto se usaron en años anteriores: innato-adquirido, biológico-psicológico, crecimiento-deterioro, salud-enfermedad etc. encuentra que una mirada desde la complejidad de todo hecho humano, le consiente analizar de distinta manera las conductas y sobre todo las posibilidades de cambio.

Y al hablar de complejidad damos cuenta de todos los aspectos (personales, biológicos, económicos, sociales, culturales, circunstanciales, geográficos, y tantos otros) que van interactuando permanentemente, diría desde antes de que el niño nace, y que siguen durante toda la vida. Si así miramos se podrá analizar mejor como la autoestima también va variando al compás de esto.


Decimos que la autoestima es una valoración de uno mismo. Y que valoramos?

• lo que podemos o no podemos hacer.

• El cuerpo que poseemos y mas estrictamente la imagen corporal que tenemos.  

• La apreciación positiva o negativa del otro sobre nosotros.

• Las experiencias de vida por las que tuvimos que pasar.

• Los logros y los fracasos, las frustraciones, las pérdidas y las ganancias, los vínculos realizados y los perdidos, los deseos, los proyectos, el haber aprendido a dar o no, a escuchar o no, a amar o no, a afrontar el dolor y la felicidad.  

• El poder o no expresar emociones, afectos, enojos, diferencias.

• Aceptarse a uno mismo o no.  

• El cuidarse en lo físico y en lo emocional.

• Responsabilizarse de las propias acciones o atribuir todo a los demás, a l destino, a la mala suerte.

• El control de las reacciones y de las acciones.  

La imagen corporal, forma parte sustancial de la autoestima y en muchos momentos hace variar el signo de la autoestima.

El cuerpo forma parte esencial de nuestra identidad. Nuestro cuerpo nos acompaña desde que nacemos y sus cambios van estampando huellas en nuestro pensar y nuestro sentir. El crecimiento da lugar a cambios por momentos acelerados, es el caso de la pubertad o del envejecimiento. Aunque dejar de ser bebé y adquirir el cuerpo de niño también es marcado pero la diferencia está en como se perciben los cambios. La imagen corporal es como cada uno “ve” su cuerpo, esto es como lo tiene representado. Muchas veces y esto pasa en los desórdenes de la alimentación como la bulimia y la anorexia, la imagen está totalmente distorsionada y no responde a la realidad. La amputación de un miembro en algunos casos, por mucho tiempo no cambia la imagen corporal. Es común escuchar a los envejescentes decir que la edad que tienen, cronológicamente no la sienten interiormente. Esto quiere decir que la imagen de uno mismo no coincide en la mayoría de las personas, con lo que la edad representa en el imaginario social.


Que pasa en el envejecimiento?

Llegamos entonces a nuestro objeto de trabajo: el envejecimiento, la autoestima como pilar del trabajo con Resiliencia.

En el envejecer se produce una suerte de crisis, crisis que no necesariamente significa algo traumático o doloroso. Si, una crisis como discontinuidad. Y discontinuidad genera incertidumbre, inestabilidad, mayor vulnerabilidad que lleva finalmente al cambio. Acá también, en este período, la imagen del cuerpo juega un importante papel. Los cambios a nivel de piel, de articulaciones y músculos, de los procesos cognitivos, de los órganos mas vitales, el contacto con la idea de tiempo y la de muerte propia, las disminuciones sensoriales; se agrega a esto las pérdidas de distinto significado y sus procesos de duelo que muchas veces hacen modificar la estima, creando inseguridades, temores, y necesidad de apelar a las potenciales fuerzas. Y en esto contribuye el trabajo con la resiliencia, al aprender a usar herramientas que permitan afrontar estos cambios satisfactoriamente.

Claro que nada es fácil y ni da resultados en poco tiempo pero la experiencia muestra como la información, primero, la reflexión después acerca de las potencialidades de las que dispone el Adulto Mayor y como ponerlas en juego, permite una mirada más esperanzadora sobre los trances planteados. Así lo muestran algunas de las viñetas que adjuntamos mas adelante.

En el Adulto Mayor afloran al tomar conciencia del envejecer, sentimientos que socavan la autoestima, algunas veces sensaciones de desamparo, de soledad, de inutilidad, de abandono, de estados depresivos, de temores varios, de indolencia, de desaliento. Otras veces es el cuerpo el que denuncia estos sentimientos con diferentes síntomas o enfermedades o simplemente molestias.  

En esta parte es donde mas actúa el trabajo con la Resiliencia ya que hace emerger estos sentimientos y a su vez muestra como apelando a las potencialidades, muchas veces desconocidas por el Adulto Mayor, se puede afrontar las situaciones de más o menos riesgo y reforzar de este modo la autoestima.  

La sociedad actual, con sus tintes postmodernos, no da señales para que el adulto Mayor se consolide y encuentre un lugar válido. Muy por el contrario, difunde imágenes de juventud, belleza física, vertiginosidad, y éxito como excluyentes atributos de bienestar. Lo descartable, lo ligth y la falta de valores estables enfrentan al Adulto Mayor con particularidades con las que no puede ni compartir y menos competir.  

La sociedad todavía no ha incorporado a la mayor longevidad como un nuevo recurso, un logro enriquecedor de la ciencia y la tecnología y lo sigue manejando como un “problema”. Esto hace que el tratamiento que hace de los Mayores sea todavía marginador y hasta excluyente, cuando debería transformarse en una posibilidad de sumar los resultados que aporta la experiencia y afrontar las nuevas relaciones familiares y sociales que se presentan a raíz de este nuevo envejecimiento.  

El trabajo con la Resiliencia no solo fortalece la autoestima sino que apuntala el empoderamiento que los grupos de Adultos Mayores van adquiriendo y utilizando al incorporar al Envejecimiento Activo como nuevo modelo de envejecer.

Por ese motivo la mejor autoestima da al Adulto Mayor nuevos instrumentos para ocupar un lugar que se está construyendo a medida que estas generaciones de Mayores que entraron sanos, lúcidos, vigentes al siglo XXI, vayan mostrando como envejecer bien tiene que ver con una longevidad saludable y activa.  

El saberlo, el actuarlo, son elementos sumamente importantes en el devenir de este nuevo envejecimiento. Se rompe con paradigmas anteriores de enfermedad y deterioro como atributos del envejecer y se acentúa la salud como permanente equilibrio de bienestar físico, psíquico y social. La autoestima reconstruida, reforzada al poner en juego las posibilidades que el mayor tiene para seguir su desarrollo personal y disfrutar de su vida que no se acaba cuando se jubila, o cuando los hijos dejan la casa o cuando enviuda o se separa, o cuando pierde a sus seres mas allegados, es sin duda en donde el trabajo de la Resiliencia deposita su mirada. La experiencia del trabajo con los grupos de Adultos Mayores nos muestra precisamente como estos pueden dejar la culpa, muy mala consejera, pero que los acompañó tanto tiempo y darse entonces “permisos”para vivir de acuerdo a su elección.  

Y aquí entroncamos con otro concepto también básico puesto en juego en este trabajar la Resiliencia y que acompaña a la autoestima permanentemente y es el poder acceder a una mayor autonomía.  

Autonomía que tiene que ver con una posibilidad de elección en todo lo que hace a su propia vida. Siempre la autonomía es relativa y esto que es válido para todas las edades lo es mas aun para los envejescentes, pero si volvemos a retomar nuestra lente de la complejidad veremos como autonomía no es estrictamente lo opuesto a dependencia. Se puede tener distintos niveles de autonomía aunque en algunos aspectos se mantenga rasgos o condiciones de dependencia física, psíquica o social.


Lo que interesa es que el Adulto Mayor sienta que puede optar, acceder, accionar de acuerdo a sus propios deseos que no siempre coinciden con los deseos o convicciones de sus allegados. Y en este punto también la sociedad marca sus modelos al insertar a través de los medios de comunicación preferentemente y en la representación del imaginario, el modelo del envejescente minusválido, que requiere de otros para encarar su propia vida. Y esto seguramente va cambiando en la medida en que el propio Adulto Mayor muestra hasta donde puede seguir vigente, aprendiendo o enseñando, creando y recreando, actuando en distintas actividades personales unas, sociales otras, trasmitiendo su historia que es historia de todos, pero en especial optando por una vida activa en donde sus elecciones sean dirigidas a un vivir mejor, gratificante, solidario, con otros y no en soledad.

Sentirse útil y bien valuado por si mismo y por los demás lo lleva a encarar las circunstancias de riesgo que se le pueden presentar con una mejor disponibilidad de recursos internos, de nutrientes esenciales como nos gusta decir o con el “bastón interno” que escuché de boca de Estela Moro y que figura en un trabajo que menciono en la bibliografía.  

Como conclusión se puede afirmar que, la información acerca de los caminos de construcción y reconstrucción de la autoestima y las causas que hacen que ésta baje en circunstancias muy especiales, dan lugar a conocer las herramientas que lleven a un fortalecimiento de la misma y esto se hace al trabajar con Resiliencia. La resiliencia , esa capacidad de la que potencialmente disponemos todos, hace cambiar la óptica con que se encaran las situaciones de riesgo y acentúa la valiosa incorporación de elementos como el humor, desde la risa hasta una actitud positiva y los afectos provenientes ya del ámbito familiar , ya del social. Esto da lugar además a una mirada mas permisiva y valorativa sobre el si mismo, favoreciendo la flexibilidad y los cambios, posibles a cualquier edad. Esto no quiere decir que todas las personas mayores puedan hacerlo. Las hay con estructuras muy rígidas y escasa motivación que lamentablemente les resulta muy difícil acceder a cualquier cambio. En la experiencia de trabajo con varios grupos de Adultos Mayores, trabajando con Resiliencia y con Estimulación de memoria y reminiscencia, notamos una modificación de conductas que muestran el aumento de la autoestima y frases como “ me cambió la vida” “ahora ya no vivo con culpas”, “que bueno es escuchar a los compañeros del grupo”, “ ahora se que puedo seguir aprendiendo, ” “ “darse permisos, poder decir que no sin cargar con culpas” “ aceptar los cambios del envejecimiento sin sentirlos como el fin”, “poder darle valor a lo vivido en el pasado y a través de la reminiscencia trasmitirlo” “volver a leer y hasta animarme con la computación” “aprendí a reírme sin pensar que estaba mal”, son algunos de los dichos que recogemos al terminar cada ciclo. La alegría y el buen humor hacen nido en el grupo posibilitando que este, el grupo se transforme en un instrumento muy fuerte de sostén y de afecto.


Algunos recortes de viñetas sobre las expectativas al comenzar el Seminario de Resiliencia. 2007

1- Siempre que comienzo un Seminario creo que voy a adquirir conocimientos para vivir mejor. G. V. 69 años.

2- Me inscribí en este curso porque considero que no hay límites en el tiempo para incorporar conocimientos…. . para mejorar nuestra calidad de vida. S. R. 69 años.

3- El ser resiliente y aprender a conectarme con los demás de manera más saludable. N. A. 68 años.

4- Aprender a vivir mejor. R. M. 55 años.

5- Compartir, aprender y pasarla bien. A. L. 57 años

6- Compartir experiencias con los demás. Aprender a sobrellevar las dificultades que se presentan en todos los órdenes de la vida a mi edad. M. C. 70 años.

7- Tratar de aprender a fortalecer mi resiliencia, para poder tener una mejor calidad de vida. Adquirir herramientas para usar en situaciones traumáticas. M. I. 68 años.

8- Establecer relaciones con el grupo. Aprender a reírme y a comunicarme con humor. Aprender a controlar mis emociones. N. A. 85 años.

9- Interiorizarme en las alternativas que me ofrece el Seminario, de vivir y relacionarme mejor cada día. M. F. 72 años.

10- Adquirir nuevas herramientas para fortalecer mi capacidad de resiliencia, aprender conocimientos nuevos. reflexionar sobre este concepto y trasladarlo a la vida familiar y social. B. S. 62 años.

11- Poder encontrar un camino para solucionar mis miedos, sobre todo a la soledad, mis celos, angustias y depresión. A. L. 64 años.

12- Buscar herramientas para afrontar los cambios que se van manifestando en la familia y en la sociedad. A. P. 64 años.

13- Aprender a recuperarme después de situaciones especiales. E. L. 74 años.  

14- Desde que ingresé al Pepam *(Programa de Educación Permanente de Adultos Mayores) mi ánimo y mi carácter se han fortalecido. En este seminario, por la especificidad, esto se va acentuando. Solo quiero seguir gozando de todo ello. N. CH. 76 años.

15- Reforzar la auto estima para lograr mayor auto dependencia. Reordenar conflictos para mejorar la relación familiar ysocial. A. R. 71 años.


Algunas Referencias Bibliográficas

1-Berriel Fernando: La Vejez como producción subjetiva: Representación e Imaginario Social. En Envejecimiento, memoria Colectiva y Construcción de Futuro. (Memorias del 2do Congreso de Psicogerontología) Ed. Psicolibros. Montevideo. Uruguay. Noviembre de 2007.

2-Beascoechea Graciela: “Envejecimiento frente al trauma psicosocial, al prejuicio, a lo siniestro. Posibilidades de producir un acontecimiento creativo. Empoderamiento, resiliencia, red. ” Revista de Psicogerontología Tiempo, Nº 12.  www. psicomundo. com/tiempo

3-Brooks y ot: El Poder de la resiliencia. Paidós. 2004.

4-Cyrulnik Boris. El amor que nos cura. Gedisa Editorial. 2005.  

5-Cyrulnik y ot: El realismo de la esperanza. Gedisa Editorial. España. 2004.

6-Cyrulnik B. El murmullo de los fantasmas. Volver a la vida después de un trauma. Edith. Gedisa. Barcelona. 2003.

7-Fiorentini Aurora. RESILIENCIA. Bariloche. Argentina. (Tomado de Internet)

8-Melillo y ot (comp. ) Resiliencia. Paidós. 2001.

9-Melillo y ot. Resiliencia y Subjetividad. Los ciclos de la vida. Paidós. 2004.

10-Moro, Estela G. y César A. Franchisena Moro estelamoro@yahoo. com. ar / cesarfranchisena@hotmail. com "El bastón interno" (en Revista Tiempo Nº 21. diciembre 2007. www. psicomundo. com/tiempo).

11-Pérez Fernández Robert. “La construcción psicosocial de las imágenes del cuerpo en el proceso del envejecimiento. ” En Cuerpo y Subjetividad en la Sociedad Contemporánea. Pérez Robert (comp). Envejecimiento, memoria Colectiva y Construcción de Futuro. Psicolibros Universitario. Montevideo. Uruguay. Noviembre 2007.

12-Romero Marcela. “El proyecto personal del adulto mayor” marcelaromeropsp@yahoo. com. ar En Revista Tiempo Número 11 - Octubre 2002

13-Viguera Virginia. La Resiliencia y los Adultos Mayores. Importancia de su aplicación en Educación para el Envejecimiento,  www. psicomundo. com/tiempo Revista Tiempo Nº 15.

14-Viguera Virginia. tiempo@psicomundo. com identidad y autoestima en los Adultos Mayores. En Revista Tiempo Nº 5. Junio de 2000.  www. psicomundo. com/tiempo

15-Zarebski Graciela. zarebski. graciela@maimonides. edu “Hacia un envejecimiento exitoso o cómo devenir un ser humano” en Revista Tiempo. Número 19 - Diciembre 2006

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