Aprendizaje Profundo ( deep learning)
Inteligencia artificial
Definición:
El aprendizaje profundo es un tipo de aprendizaje automático (machine learning) que utiliza redes neuronales artificiales con múltiples capas ("profundas") para aprender patrones complejos en grandes cantidades de datos.
A diferencia de los modelos tradicionales que necesitan que el profesional defina manualmente las variables importantes, en el deep learning la red aprende sola qué características son relevantes, a partir de los datos, sin necesidad de instrucciones explícitas.
Aplicaciones en Psiquiatría:
- Análisis automático de voz, texto o expresión facial para detectar síntomas depresivos, ansiosos o psicóticos. Predicción de riesgo suicida a partir de historiales médicos, lenguaje escrito o actividad digital.
- Análisis de neuroimágenes para encontrar patrones asociados a trastornos del neurodesarrollo o demencias.
-Procesamiento de lenguaje natural en asistentes clínicos de IA.
Analogía clínica: El aprendizaje profundo funciona como un psiquiatra con experiencia que, tras miles de casos, ha desarrollado una intuición precisa sobre qué observar... pero que no puede siempre explicar por qué lo sabe. La diferencia es que el modelo lo hace con cálculos matemáticos, no con intuición humana.
Tipo de aprendizaje. Edward Lee Thorndike formuló su principio en 1931, con el nombre de Ley del efecto. La ley del efecto nos dice que las respuestas correctas, es decir aquellas que llevan a la consecución de una recompensa, se repetirán con más frecuencia, mientras que las incorrectas desaparecerán.
El aprendizaje automático (machine learning) es una rama de la inteligencia artificial que permite a los ordenadores identificar patrones en grandes volúmenes de datos y hacer predicciones o clasificaciones sin ser programados explícitamente para cada tarea.
En el contexto de la psiquiatría, el aprendizaje automático puede utilizarse para:
- Detectar señales tempranas de trastornos mentales a partir de datos clínicos, genéticos o conductuales.
- Predecir respuestas a tratamientos psicofarmacológicos o psicoterapéuticos.
- Agrupar pacientes en subtipos más precisos que los definidos por los manuales diagnósticos tradicionales (p. ej., DSM o CIE).
- Analizar lenguaje natural, voz o actividad digital para evaluar el estado emocional o cognitivo del paciente.
Lo importante no es que el sistema "sepa" en sentido humano, sino que aprende de ejemplos anteriores y mejora su desempeño a medida que se expone a más datos.
Analogía clínica útil: Así como un residente en formación mejora su juicio clínico al ver cientos de casos y reconocer patrones sutiles, un modelo de aprendizaje automático hace lo mismo, pero a gran escala y sin fatiga.