Los síntomas fundamentales de la esquizofrenia eran para Eugen Bleuler: relajación de las asociaciones del pensamiento (incoherencia); alteraciones de la afectividad (paratimias); alteración de la vivencia subjetiva de la personalidad (despersonalización); autismo; ambivalencia afectiva, intelectual y/o de la voluntad.
Sinónimo: síntomas deficitarios. Para Nancy Andreasen los síntomas negativos de la esquizofrenia comprenden el embotamiento afectivo, la alogía, la abulia, la anhedonia, la asociabilidad y la falta de atención.
Son síntomas negativos que se consideran secundarios al tratamiento con los neurolépticos, sobre todo los clásicos. Se producen por una reducción de la actividad dopaminérgica mesocortical.
Véase síntomas neuroconductuales de la enfermedad de Alzheimer.
Para este autor eran síntomas que complicaban el cuadro clínico de la esquizofrenia de forma permanente o no. Entre estos señalaba Eugen Bleuler: las alucinaciones; las ideas delirantes; los trastornos accesorios de la memoria; los síntomas catatónicos y las peculiaridades del lenguaje y de la escritura. Los síntomas accesorios eran consecuencia de los síntomas fundamentales.
Sinónimo: síntomas de segundo rango. Para Kurt Schneider los síntomas de segundo orden de la esquizofrenia son: las alucinaciones que no son en forma de audición de voces dialogadas o voces comentadoras; las ocurrencias o inspiraciones delirantes; la perplejidad; el estado de ánimo depresivo o eufórico; la pobreza emocional y la desorientación.
Representan los síntomas o grupo de síntomas que son típicos de la enfermedad y que si aparecen el diagnostico de esta es casi seguro. Durante un tiempo se consideraron a los síntomas de primer rango de Kurt Schneider como patognomónicos de la esquizofrenia.
Conjunto de síntomas depresivos que incluyen los trastornos del sueño, del apetito, los cambios en el peso y el cansancio o fatiga.
Se llama así a la inyección directa de heroína en el tejido subcutáneo, inyección que puede producir abscesos.
Psicólogo y alumno del filósofo alemán Wilhelm Dilthey (1833-1911). Elaboró la tipología que lleva su nombre.
Es la acción de sugerir, de aceptar una idea o creencia sin crítica. Hippolyte Bernhein creó una psicoterapia basada en la sugestión. Pensaba que las sugestiones no hipnóticas podían abolir los síntomas histéricos.
Se conocen así a las órdenes que se le dan a los sujetos en hipnosis para que las lleven a cabo una vez que han salido de este estado de trance.
Sinónimo: simpatismo. Aceptación de una idea o creencia sin ninguna crítica.
Se ha llamado así a los suicidios múltiples generalmente de adolescentes. A veces, como ha ocurrido en Japón, estos suicidas se conocen a través de internet y conciertan una cita en un lugar apartado para proceder al suicidio en grupo.