Para el DSM-IV-TR los trastornos generalizados del desarrollo son: el trastorno autista, el síndrome de Asperger, el trastorno de Rett y el trastorno desintegrativo de la infancia (Síndrome de Heller) y trastorno generalizado del desarrollo no especificado.
Para Karl Jaspers es una forma de evolución que se puede presentar en algunas neurosis y personalidades anormales. Se trataría de una evolución persistente y comprensible psicológicamente.
Sinónimo: síndrome del niño torpe. El DSM-IV-TR lo define como un trastorno caracterizado porque el rendimiento del niño en actividades cotidianas que requieren coordinación motora es sustancialmente inferior al esperado dada su edad cronológica y su coeficiente intelectual. Hay un retraso en la consecución de los hitos del desarrollo como la sedestación, el gateo y la deambulación. La torpeza motora es evidente en todas las actividades motoras simples o groseras. El trastorno es más frecuente en niños y suele persistir en la edad adulta.
Sinónimo: vacaciones medicamentosas. Se llama así a las suspensiones temporales de la toma de un fármaco, generalmente los fines de semana. Durante un tiempo se considero que estos descansos o vacaciones farmacológicas podrían disminuir los efectos secundarios como la diskinesia tardía.
Sinónimo: deformación de la personalidad (C.Faust), primitivismo individual (F. Alonso Fernández). De esta manera llamaba W. von Baeyer a una modificación de la personalidad que se puede producir en las demencias y que consiste en una acentuación de los rasgos de la personalidad premorbida del sujeto demente, de esta manera el desconfiado se vuelve paranoide y el ahorrativo avaro.
Sinónimo: nivelación de la personalidad (C. Faust), primitivismo genérico (F. Alonso Fernández). De esta manera llamaba W. von Baeyer a una modificación de la personalidad que se puede producir en las demencias y que consiste en una exaltación de los instintos, de los impulsos y una reducción de los de los valores y sentimientos más elevados, de esta manera se nivelarían unos sujetos con otros, se reducirían las diferencias existentes entre ellos.
Nombre popular para hacer referencia a las personas afectadas por un trastorno mental.
Uno de los síntomas que pueden aparecer en las depresiones graves. El paciente piensa que no hay esperanza y solución para sus problemas. Con frecuencia conduce al suicidio.
Sinónimo: transformación de la afectividad. Alteración afectiva descrita por F. Alonso Fernández y que se puede presentar en algunos enfermos psicóticos. Consiste en la aparición, generalmente al comienzo de las psicosis, de oscilaciones afectivas intensas y de corta duración.
Término utilizado para hacer referencia a la caída de potencial observada en un registro electroencefalográfico.
Véase trastorno fundamental de la esquizofrenia.
Sinónimo: síndrome de Heller, demencia infantil, psicosis desintegrativa. Para el DSM-IV-TR se trata de un trastorno generalizado del desarrollo de etiología desconocida que hace su aparición sobre los dos años de edad, antes de esa edad los niños son aparentemente normales, luego comienza a aparecer una perdida de las habilidades adquiridas en el lenguaje receptivo y expresivo, en las habilidades sociales, en el control intestinal y vesical, en el juego y en las habilidades motoras. Los niños después de este deterioro se asemejan a los niños autistas.
Fármaco antidiurético que se ha utilizado para el tratamiento de la enuresis. Se ha aplicado en forma de aerosol nasal.
Término acuñado por German Berrios y cols. Para explicar algunos trastornos de la memoria. Se trata normalmente de mujeres con un bajo nivel intelectual y crónicamente deprimidas. El desencadenante de sus trastornos de memoria suele ser la pérdida de una figura relevante en sus vidas. Es como sí estas pacientes no hubieran tenido nunca marcas temporales eficaces para organizar sus recuerdos y hubieran dependido, en este aspecto, de otras personas (padres, cónyuges). Cuando pierden esas personas se quedan sin capacidad para operar con sus recuerdos personales.
Representa la ausencia de orientación temporal y/o espacial. Puede presentarse de forma pasajera en los trastornos de la conciencia de base orgánica (delirium) o de forma permanente (lesiones cerebrales). También puede aparecer en estados disociativos o en psicosis esquizofrénicas (desorientación apática).
Es la desorientación en la cual el sujeto es incapaz de identificarse así mismo, es decir es incapaz de dar su nombre, apellidos, fecha de nacimiento, etc. En los primeros momentos de la desorientación temporoespacial hay orientación auto y alopsíquica. En la desorientación delirante puede conservarse la orientación temporoespacial y afectarse la alopsíquica y la autopsíquica.
El fenomenólogo Karl Jaspers llamaba así a la desorientación debida a alteraciones de la memoria. Es la desorientación que aparece en los síndromes demenciales y en el síndrome amnésico de Korsakov.
Sinónimo: cronopsíquica (H. Delgado), instintivo-afectiva (Alonso Fernández). Karl Jaspers llamaba así a la desorientación que se presentaba en determinados pacientes esquizofrénicos residuales y que era debida al desinterés de estos por todo lo que le rodea. Tienen capacidad para orientarse pero esto no les interesa lo más mínimo.