La histeria en los últimos tiempos ha sufrido dos procesos: a) el término que la define se halla en retroceso en las clasificaciones internacionales, dispersándose sus manifestaciones clínicas en diferentes categorías diagnósticas y b) el síntoma se ha ido transformando debido al cambio de las circunstancias sociales, apareciendo solapado entre numerosos cuadros de apariencia orgánica. Sea como fuere, nos encontramos ante una realidad cl&ia