Uno de los mayores interrogantes en nuestra práctica clínica habitual se basa en la evolución que tendrán los pacientes diagnosticados de un primer episodio psicótico dado que nuestra actuación precoz puede influir en una mejoría de su evolución posterior. Presentamos a un paciente varón de 31 años sin antecedentes psiquiátricos previos que acude al servicio de urgencias tras protagonizar una tentativa autolítica