En la línea del trabajo de Hart y Risley (1995) donde se demuestra el efecto de la pobreza cognitiva de los niños provenientes de clase socioeconómica baja y manifiesta en un vocabulario limitado, se analizó el vocabulario oral de niños y niñas de 8 años de edad, de clase baja y alta, al ser expuestos ante un público adulto por cinco minutos, periodo en el que se les indicó podrían contar un cuento, hablar de su deporte favorito o expresar alguna vivencia.Se observa un mayor vocabulario en la población de clase baja y en el grupo de niñas. Se discuten los resultados contrastándolos con las experiencias de socialización a las que se han enfrentado los y las niñas estudiadas. Se sugieren nuevas líneas de investigación como el análisis del tema del discurso y la pobreza o riqueza del vocabulario.