Las salas de consumo de drogas ilegales, además de intervenciones novedosas desde la perspectiva de reducción de riesgos y daños, e independientemente de sus logros o fracasos en el plano técnico, constituyen per se escenarios en los que se ponen a prueba tanto la política general como las políticas específicas referidas al ?problema de la droga? y a la asistencia a colectivos vulnerables. Escenarios generalmente de conflicto que contribuyen a clarificar los verdaderos contenidos tras los discursos ?bienhablantes? de la corrección técnica y, sobre todo, de la corrección política; que, también, obligan a resituar en un sentido de realidad cruda la sostenibilidad de intervenciones que surgen entre polémicas, y a justificarlas en público ante sectores de opinión vehementes tanto a favor como en contra. Esta comunicación pretende analizar, a partir de experiencias de primera mano y documentos mediáticos, las coyunturas y conflictos políticos que han acompañado a la implantación de salas de consumo de drogas ilegales en varios países, con especial hincapié en las experiencias de Madrid, Barcelona y Bilbao, pero haciendo también referencia a otros casos, como los de Sydney, Ginebra o Vancouver. Y señalando cómo estas estructuras resultan representativas de los panoramas políticos, sociológicos y asistenciales en que nacen, que quedan retratados en ellas.