PUBLICIDAD
Última actualización web: 15/08/2022

La sala de consumo de drogas como catalizador en las políticas sanitarias y sociales.

Autor/autores: Enrique Ilundain
Fecha Publicación: 01/01/2004
Área temática: Adicciones .
Tipo de trabajo:  Comunicación

RESUMEN

Las salas de consumo de drogas ilegales, además de intervenciones novedosas desde la perspectiva de reducción de riesgos y daños, e independientemente de sus logros o fracasos en el plano técnico, constituyen per se escenarios en los que se ponen a prueba tanto la política general como las políticas específicas referidas al ?problema de la droga? y a la asistencia a colectivos vulnerables.

Escenarios generalmente de conflicto que contribuyen a clarificar los verdaderos contenidos tras los discursos ?bienhablantes? de la corrección técnica y, sobre todo, de la corrección política; que, también, obligan a resituar en un sentido de realidad cruda la sostenibilidad de intervenciones que surgen entre polémicas, y a justificarlas en público ante sectores de opinión vehementes tanto a favor como en contra.

Esta comunicación pretende analizar, a partir de experiencias de primera mano y documentos mediáticos, las coyunturas y conflictos políticos que han acompañado a la implantación de salas de consumo de drogas ilegales en varios países, con especial hincapié en las experiencias de Madrid, Barcelona y Bilbao, pero haciendo también referencia a otros casos, como los de Sydney, Ginebra o Vancouver. Y señalando cómo estas estructuras resultan representativas de los panoramas políticos, sociológicos y asistenciales en que nacen, que quedan retratados en ellas.

Palabras clave: Aspectos sociopolíticos, Políticas de drogas, Salas de consumo


Para más contenido siga a psiquiatria.com en: Twitter, Facebook y Linkedl.

VOLVER AL INDICE

Url corta de esta página: http://psiqu.com/1-2635

Contenido completo: Texto generado a partir de PDf original o archivos en html procedentes de compilaciones, puede contener errores de maquetación/interlineado, y omitir imágenes/tablas.

La sala de consumo de drogas como catalizador en las políticas sanitarias y sociales.

(Drug consumption facilities as catalysers for welfare and public health policies. )

Enrique Ilundain.

Enfermero y antropólogo. Grup Igia, Barcelona

E-mail: enredur@arrakis. es

PALABRAS CLAVE: Políticas de drogas, Salas de consumo, Aspectos sociopolíticos.

(KEYWORDS: Drugs policies, Drug consumption rooms (Spain), Social-political aspects. )

página 1
 
[2/2/2004]


Resumen

Las salas de consumo de drogas ilegales, además de intervenciones novedosas desde la perspectiva de reducción de riesgos y daños, e independientemente de sus logros o fracasos en el plano técnico, constituyen per se escenarios en los que se ponen a prueba tanto la política general como las políticas específicas referidas al “problema de la droga” y a la asistencia a colectivos vulnerables. Escenarios generalmente de conflicto que contribuyen a clarificar los verdaderos contenidos tras los discursos ‘bienhablantes’ de la corrección técnica y, sobre todo, de la corrección política; que, también, obligan a resituar en un sentido de realidad cruda la sostenibilidad de intervenciones que surgen entre polémicas, y a justificarlas en público ante sectores de opinión vehementes tanto a favor como en contra.

Esta comunicación pretende analizar, a partir de experiencias de primera mano y documentos mediáticos, las coyunturas y conflictos políticos que han acompañado a la implantación de salas de consumo de drogas ilegales en varios países, con especial hincapié en las experiencias de Madrid, Barcelona y Bilbao, pero haciendo también referencia a otros casos, como los de Sydney, Ginebra o Vancouver. Y señalando cómo estas estructuras resultan representativas de los panoramas políticos, sociológicos y asistenciales en que nacen, que quedan retratados en ellas.

Abstract

Drug consumption facilities, beyond being innovative interventions in terms of harm reduction, and independently of their technical achievements or failures, reveal themselves as scenes where drugs policies, and general politics, are brought to trial. Scenes generally of conflict, that contribute to clarify the true contents under “well-speaking” discourses of technical correctness –and those of political correctness; that compel to relocate in a sense of crude reality the viability of interventions usually born surrounded by polemics, and to publicly justify them in the face of vehement, pro as well as counter, public opinion sectors.

This paper intends to briefly analyse, from first-hand experiences as well as from literature and media evidence, the political conjunctures and conflicts that accompanied the emergence of DCR’s in several cities, with a special focus on the cases of Madrid, Barcelona and Bilbao, but also in comparison among, and to, those of Sydney, Geneva or Vancouver as the most recently born premises in the international scope. Mainly to point out how these facilities come out as representative of the political, sociological and public health panoramas where they were born, and that remain portrayed by such centres.

Las primeras salas de consumo de drogas surgieron por primera vez en Holanda y Suiza en los años 80 (Wolf et al. , 2003; de Jong & Weber, 1999) como innovación desde la perspectiva conocida como reducción de riesgos y daños , en la que este país se considera uno de los pioneros principales; en los 90 se incorporó Alemania a esta corriente novedosa entre las políticas de drogas. Las salas pioneras surgieron de forma no oficial, a partir de iniciativas ‘militantes’ de profesionales que vieron la necesidad urgente de intervenciones que, más adelante, acertarían a discernir las autoridades a cargo de las políticas sanitarias y los representantes políticos.

Con el tiempo que ha pasado, y la escasa presencia en literatura internacional -en inglés- de estos eventos, entrevemos hoy que en el ambiente progresista de la época, la implantación de estas estrategias de intervención sólo llegaron a generar polémica en su tiempo en el marco local, aun estando bien integradas en un marco más amplio de intervenciones planificadas y coordinadas desde los organismos de salud pública. De Jong y Weber (1999) señalan la importancia del marco de las políticas locales en la previsión de éxito o fracaso para las salas de consumo de drogas como servicios sanitarios.

Actualmente vivimos una “segunda ola” en otros países, en los que se están implantando salas de consumo desde ópticas y panoramas políticos, sanitarios y sociológicos diferentes de los que vieron nacer las salas pioneras. Es interesante detenernos a analizar cuáles son los nuevos condicionantes para el éxito o fracaso de estas nuevas intervenciones, y para ello convendría realizar una sucinta comparativa de los procesos de implantación de diversas salas de consumo. He elegido como ejemplos internacionales los de las salas de Sydney (MSIC), Ginebra (Quai 9) y Vancouver (Insite), para después pasar a analizar en rasgos generales la situación sociopolítica de las salas de consumo en el Estado Español.

 

Salas de consumo de reciente implantación en Australia, Suiza y Canadá

Sydney, Australia

A finales de 1998, un grupo de presión integrado por profesionales, agentes sociales y algún representante político decidió establecer una “sala de tolerancia” (T-Room) en el sector de Kings Cross de Sydney, que concentraba el mayor volumen de muertes por sobredosis y transmisión de enfermedades por vía parenteral de la ciudad, del estado de Nueva Gales del Sur y de toda Australia (Wodak et al. , 2003). La apertura “militante” de este espacio, aun siendo de poca utilidad en su momento para los habituales usuarios de shooting rooms del barrio, sirvió como detonante de un movimiento que culminó en la definitiva tramitación, tras repetidos fracasos, de una ley de exención en el Parlamento regional (Parliament of New South Wales, 1998) para las salas de consumo e inyección de drogas ilegales. La primera sala de consumo de la ciudad fue gestionada por las Hermanas de la Caridad durante apenas unos meses, con el veto expreso de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (INCB) de la ONU, y se cerró tras la prohibición expresa a las monjas desde el Vaticano, por parte del cardenal Ratzinger, de seguir con dicho programa. A continuación, el programa se negoció y fue asumido por una organización socio-benéfica de la Iglesia Unitaria australiana, que ya había participado en las actividades de defensa de este centro.

La sala de consumo del Medically Supervised Injection Centre funciona desde mayo de 2001 –establecido como proyecto piloto con duración inicial prevista para cuatro años–, y cuenta con los mejores diseños de proyecto y evaluación públicamente disponibles de toda la literatura internacional sobre salas de consumo (MSIC Evaluation Committee, 2001 y 2003).

El proceso que llevó a la implantación de una sala de consumo en Vancouver está recogido de manera excelente en el excelente documental “Fix: The Story of an Addicted City” (Nettie Wild, 2002)1, una pieza que merecería la pena difundir en nuestro país.

Ginebra, Suiza

En diciembre de 2001 –poco después de la Primera Conferencia Latina sobre reducción de Daños, celebrada en Barcelona– se puso en marcha el “centro de acogida con posibilidad de inyección” Quai 9 en el barrio Grottes, y detrás de una estación de autobuses regionales. Era la culminación, al igual que en Sydney, de un largo proceso de concertación comunitaria, de negociación política y de debates parlamentarios. En este caso, en un proceso ejemplarmente pacífico y participativo, y ejemplarmente suizo, donde siempre se manejaron razonamientos y motivaciones pragmáticas en una dinámica sin estridencias.

Los excelentes informes de los gestores del centro, la organización Groupe sida Genève, dan fe de una extraordinaria sensibilidad tanto en la atención a la población drogodependiente como en su vigilancia constante hacia la integración del dispositivo en los entornos sociales tanto general como en la comunidad vecinal inmediata, e igualmente están disponibles a través de Internet (Groupe sida Genève, 2003).

Vancouver, Canadá

Se puede decir que la sala de consumo que actualmente opera en el Downtown Eastside es un mérito atribuible ante todo a los propios usuarios de drogas: es un logro “desde la base” como pocas experiencias desde las originarias en los basements de Amsterdam y Rotterdam, en Holanda. Tras una campaña de protesta desarrollada por la asociación VANDU (Vancouver Area Network of Drug Users) en relación a la situación de la enorme población drogodependiente de la ciudad, y principalmente por las impresionantes cifras de morbilidad y mortalidad a que se veían sometidos, surgió un clima de debate ciudadano centrado en la posibilidad de implantar el que sería el primer servicio de estas características de toda América. Durante un tiempo, entre diciembre de 2002 y abril de 2003, funcionó sin autorización una sala de consumo gestionada por la asociación.

Al mismo tiempo, los movilizadores del debate fueron Dean Wilson y Ann Livingston, líderes de VANDU, y el entonces alcalde conservador de la ciudad Philip Owen, que en poco tiempo dio un giro de 180 grados en su forma de entender el problema de las drogas… razón por la que su propio partido acabó desbancándolo de la candidatura para la siguiente legislatura municipal. Así y todo, la semilla que dejó este debate público y la movilización ciudadana acabó floreciendo con el siguiente consistorio conservador, que acabó por obtener una exención legal del parlamento regional y otorgar un presupuesto holgado. Igualmente, se ha aprobado una planificación más progresista para las políticas de drogas de la región de British Columbia, que está ganando adeptos día a día en los sectores políticos de las demás regiones canadienses (MacPherson & Rowley, 2001). La sala de consumo Insite fue inaugurada oficialmente el 15 de septiembre de 2003.

En cuanto a las salas de consumo en el Estado Español. . .

En estos ejemplos recientes hemos visto algunas de las características que De Jong y Weber (1999) ya señalaban como fundamentales para la sostenibilidad de servicios como las salas de consumo de drogas: se trata de centros implantado tras procesos de negociación comunitaria, y en los que se tuvieron cuidadosamente en cuenta tanto la misión de salud pública entre población consumidora de drogas como las cuestiones relacionadas con la preservación del orden público. Pero ante todo, la consolidación e integración de dichos centros deriva de un rasgo bien específico: se trató de procesos participativos, en los que muy diversos sectores y actores sociales (políticos, policiales, vecinales; comerciantes, profesionales y usuarios, e incluso religiosos) tuvieron ocasión de exponer y negociar las reglas de juego para que nadie se hallara agraviado por estas intervenciones de salud pública.

¿Cuál ha sido el caso para las salas de consumo en el Estado Español? Podemos adelantar que, hasta hace poco, muy distinto. No se puede decir que nuestras primeras salas de consumo hayan surgido como resultado de procesos “comunitarios”, de participación ciudadana democrática. Este hecho es, por sí solo, demostrador de la escasa garantía de sostenibilidad de las mediáticamente denominadas –sin jamás recibir enmienda tal uso, desde instancia oficial– “narcosalas” españolas.

Madrid: DAVE (poblado de Las Barranquillas)

La sala de consumo DAVE –Dispositivo Asistencial de Venopunción– se estableció en el poblado chabolista de Las Barranquillas en la primavera de 1999, como iniciativa de la Agencia Antidroga de la C. A. de Madrid, y con el pleno apoyo y apuesta personal del entonces presidente autonómico, Ruiz Gallardón, ante la sociedad y los medios de comunicación, pero también en contra de numerosas voces discrepantes en su propio partido y entre sus opositores políticos, y pese a las opiniones abiertamente contrarias del entonces alcalde de Madrid y del propio Presidente del Gobierno, José María Aznar, y su gabinete. Establecida según criterios muy similares a los planteados para la sala de Sydney, puesto que se trata de un servicio estrictamente medicalizado, de supervisión sanitaria de las prácticas de inyección de diez usuarios simultáneamente. No existe la menor posibilidad de cuestionar los procedimientos sanitarios ni la calidad de cuantas intervenciones que en su seno se llevan a cabo: se trata de un centro en que toda actividad se halla rigurosamente controlada y protocolizada, y correspondería a un tipo de sala de consumo cien por cien “formalizada”, o “especializada” según la sencilla clasificación de Wolf, Linssen & de Graaf (2003). 

Barcelona: EVA en Can Tunis (y otra sala de consumo en el barrio del Raval)

Algunos de los miembros del programa Can Tunis de Barcelona tuvimos ocasión de conocer en mayo de 2001 la experiencia del DAVE de Madrid y, empujados sobre todo por el entusiasmo del equipo y el empeño personal de nuestro médico, Dr. Manel Anoro, decidimos impulsar la creación de un espacio de consumo en este desdichado barrio barcelonés, aun a sabiendas de que no dispondríamos de ningún apoyo presupuestario por parte de la administración que subvencionaba el programa. Empezamos a gestionarlo bajo un simple entoldado de unos nueve metros cuadrados, en condiciones precarias y multiplicando las ocupaciones de los miembros del equipo sanitario. Cuando, con el tiempo, recibimos un nuevo autobús para nuestro programa móvil, decidimos destinar el antiguo furgón a sala de consumo… con lo que mejoraron sensiblemente los problemas y conflictos que hasta entonces habíamos padecido operando dicha intervención de reducción de daños en un espacio tan poco adecuado como una tienda de campaña.

Con todo, el EVA –Espacio de Venopunción higiénica Asistida, que puede albergar a cinco usuarios simultáneos– ha venido funcionando desde septiembre de 2001 con más pena que gloria, con enormes trabas y dificultades desde el propio programa y desde la administración pública, y actualmente está a punto de caer en paralelo al desmantelamiento inminente del barrio de Can Tunis. La historia edificante, aunque poco ejemplar del EVA de Can Tunis ya ha sido publicada anteriormente y descrita con más detalle: véanse Anoro et al. , 2003 (dos referencias).
Recientemente, desde noviembre de 2003, funciona en el barrio del Raval una nueva sala de consumo, gestionada conjuntamente por el Ayuntamiento y una ONG, con capacidad para un solo usuario, y que de momento se perfila como único dispositivo destinado a acoger la demanda de un espacio de inyección higiénica en Barcelona por parte de inyectores de drogas, tras la próxima desaparición del de Can Tunis.

Ambas salas barcelonesas, a diferencia de las de Madrid, Bilbao y el resto de ciudades del mundo que disponen de estos servicios, son perfectamente desconocidas para los medios de comunicación y el público general, aun a pesar de figurar en todos los “elencos” de salas de consumo conocidos entre la comunidad internacional de profesionales de drogodependencias. 

Bilbao: Centro de Consumo de Menor Riesgo

Gestionada por la organización Munduko Medikuak–Médicos del Mundo, y patrocinada por la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco, este centro, que acoge una sala de inyección con capacidad para seis usuarios simultáneamente y quizá próximamente acogerá la primera sala de consumo inhalado/ fumado del Estado, es sin duda un ejemplo a seguir sobre implantación según los principios establecidos internacionalmente (ejs. : “Consumption rooms as a professional service…”, 1999; Schneider & Stöver, 2002).

Los procesos de implicación con el vecindario, de la clase política de la C. A. de Euskadi, la coordinación con los servicios sociales y sanitarios y las organizaciones del campo de drogodependencias de su entorno, y las estrategias de planificación y evaluación diseñadas asientan las bases para un futuro realmente prometedor. Otro rasgo distintivo es que se ubica en pleno centro de la ciudad –a diferencia de Can Tunis y Las Barranquillas–, en ubicación accesible y normalmente visible para la mayoría de ciudadanos de Bilbao; conocida por el público a través de los medios de comunicación y con el pleno respaldo público de las administraciones – a diferencia de las salas barcelonesas–. El CCMR bilbaíno empezó a funcionar en noviembre de 2003, y cuenta con la asesoría de expertos suizos.

En las primeras salas de consumo estatales, de Madrid y Barcelona, se advierten algunos problemas fundamentales que pueden afectar a su sostenibilidad. El primero, es la ubicación de estas salas en reductos de marginalidad que tienden a cronificar las situaciones de marginación, de forma que acaban formando parte del entramado de alejamiento y exclusión de la vida social normalizada que en definitiva genera la mayor parte de los problemas que afectan a los drogodependientes. Esta no es una situación buscada, dado que el enfoque desde la reducción de daños que aconseja “salir a buscar al consumidor activo de drogas allí donde esté” hace que toda intervención de acercamiento tenga que implantarse en zonas de exclusión, donde el status quo ha inducido un conveniente “vacío de control” que mantenga bien apartados a los toxicómanos de los espacios del ciudadano “normal”.

Otro problema, derivado en buena medida de esta adaptación al estado de cosas, es que no ha mediado ninguna concertación social; no ha habido necesidad de negociar con vecindarios –quedando siempre claro que los de los barrios donde se venden drogas no son interlocutores políticos aceptables–, y ello la “imposible” participación de la población usuaria de drogas más marginal, principal destinataria de elección de estos centros, en función de sus circunstancias y sus modos de vida, deja la responsabilidad (planificación, ejecución, evaluación) de estas intervenciones únicamente en manos de técnicos y cargos de las administraciones, y sólo su interpretación de resultados es tenida en cuenta. Con lo cual, todo el proceso de actividad y evaluación viene a convertirse en algo así como un ejercicio de solipsismo.

Además, y centrándonos ahora en el caso de Barcelona, el ejercicio del secretismo y las consignas de silencio hasta hoy mismo habituales escamotean al público no sólo la existencia efectiva de las salas de consumo, sino también los argumentos que justifican su necesidad, y el conocimiento de sus beneficios para la salud del drogodependiente –que siempre es un ciudadano, y además hijo, padre, amigo, etc. , de otros ciudadanos que pueden tener interés en su supervivencia–, y para la salud pública y la seguridad, en general. Ocultar conscientemente estas intervenciones equivale a cometer la inconsciencia de negar oportunidades para la salud tanto al drogodependiente como al resto de la sociedad. Y, también, suponen un déficit democrático. En la mente de algunos profesionales de drogodependencias barceloneses permanece aún, imborrable, la expresión de un conocido político de la ciudad según la cual “hay ciertas cosas que no debe ver el ciudadano”.

Otra perla del mismo tipo de pensamiento la proporcionó el gerente de los servicios sociales de la ciudad cuando manifestó a la prensa que: “cuando desaparezca Can Tunis, desaparecerán los yonquis” (El Periódico de Catalunya, marzo de 2002).

Las salas de consumo de drogas ilegales, además de intervenciones novedosas desde la perspectiva de reducción de riesgos y daños, e independientemente de sus logros o fracasos en el plano técnico, constituyen per se escenarios en los que se ponen a prueba tanto la política general como las políticas específicas (en inglés, policies, en distinción de politics) referidas al “problema de la droga” y a la asistencia a colectivos vulnerables. Escenarios generalmente de conflicto que contribuyen a clarificar los verdaderos contenidos tras los discursos ‘bienhablantes’ de la corrección técnica y, sobre todo, de la corrección política; que obligan también a resituar en un sentido de realidad cruda la sostenibilidad de intervenciones que surgen entre polémicas, y a justificarlas en público ante sectores de opinión vehementes tanto a favor como en contra.

Las salas que contemplamos en el Estado Español contemplan, según todo lo visto hasta aquí, clasificaciones específicas desde la perspectiva de su integración sociopolítica. Podríamos calificar el DAVE madrileño como una iniciativa “tecnocrática”, muy en consonancia con el signo y la actitud política de la administración que lo sustentó. La sala EVA barcelonesa procede de una acción principalmente “militante” de apenas un puñado de profesionales que tuvieron que hacer lo que, por imperativos del entorno en que trabajaban, y de conciencia, ninguna administración ha estado dispuesta a apoyar o financiar oficialmente. La otra anónima sala de consumo barcelonesa responde quizá algo más a un impulso “tecnocrático”, si bien no ha seguido ningún criterio científico de los establecidos y publicados hasta fecha, y desde luego igualment carente de la valentía de un respaldo público, efectivo y decidido por parte de la administración.

Finalmente, la sala de Bilbao se constituye como un esfuerzo democrático, desde los planos de politics y policies simultánea y coordinadamente, para generar una iniciativa de salud pública con una razonable y necesaria raigambre en la sociedad. Vaya para los compañeros de Bilbao, y todos los actores y sectores sociales implicados en este estimulante proceso, nuestra más sincera y cordial felicitación. Desde allí están generando un nuevo espíritu, cosmopolita y racional, que ha de servir de ejemplo para las políticas de drogas en todo el Estado Español.

Pero no bastaría simplemente con generar nuevas “políticas”: sigue faltando un elemento de sostenibilidad fundamental para las estrategias relacionadas con la reducción de riesgos y daños, que consiste esencialmente en emprender reformas legales. Reformas que puedan incidir no sólo en el desempeño de intervenciones, sino también en la gestión de políticas de drogas con exigencia y control político y técnico de los resultados… e incluso, si no es mucho pedir, reformas que acaben cuando menos con la persecución legal al usuario de drogas, como generadora básica de muchos de sus problemas sociales que, inevitablemente, acabarán siendo también sanitarios. Aún hoy es el día en que muchas de las intervenciones más avanzadas en este sector de drogodependencias se sostienen únicamente sobre la existencia de lagunas legales y de una difusa tolerancia, por desinterés, de las autoridades que hacen “vista gorda” hacia actividades con poco encaje en la legalidad pero que se permiten como mal menor. Ya es tiempo de que se examine con lupa, y se convierta en foco de interés y escrutinio social y político, todo lo que se hace en drogodependencias.

Con todo lo aquí analizado, pretendo transmitir el mensaje de que las salas de consumo de drogas ilegales acaban resultando ser micro-representaciones de los panoramas políticos, sociológicos y asistenciales en que nacen. A partir de aquí, corresponde a cada lector decidir por su cuenta cómo esos entornos e instituciones sociales y políticos quedan retratados a través de las salas de consumo, y cuáles son los calificativos a aplicar según los casos.


REFERENCIAS DE INTERÉS sobre Salas de Consumo

Bibliografía

- ANORO M, ILUNDAIN E, RODRÍGUEZ R, ROSELL E (2003) EVA - Espacio de Venopunción higiénica Asistida: Oportunidades reales para ejercer la prevención. IIème Conférence latine de réduction des risques liés aux usages de drogues. Perpignan, 22-24 mai.

- ANORO M, ILUNDAIN E, SANTISTEBAN O (2003) Barcelona’s safer injection facility –EVA: A harm reduction program lacking official support. Journal of Drug Issues, 33(3): 689-712.

- ASOCIACIÓN BIENESTAR Y DESARROLLO ABD (2002) Memoria anual 2001, programa Can Tunis. Barcelona (documento interno, no publicado).

- ASOCIACIÓN BIENESTAR Y DESARROLLO ABD (2003) Memoria anual 2002, programa Can Tunis. Barcelona (documento interno, no publicado).

- BROADHEAD RS (2003) Safer injection facilities: Obstacles, proposals, policies and program evaluations. Journal of Drug Issues, 33:3(Summer): 533-538. [Special Issue: Robert S. Broadhead, guest editor]

- BROADHEAD RS, BORCH CA, VAN HULST Y, FARRELL J, VILLEMEZ WJ, ALTICE FL (2003) Safer injection sites in New York City: A utilization survey of injection drug users. Journal of Drug Issues, 33(3): 733-750.

- BROADHEAD RS, KERR T, GRUND J-P, ALTICE FL (2002) Safer injection facilities in North America: Their place in public policy and health initiatives. Journal of Drug Issues, 31(1): 329-356.

- CARRIER, N (2003) Une dépolitisation hygiénique: les lieux d’injection de drogues illicites comme stratégie de réduction des méfaits. Déviance et Société, vol. 27, nº 1, pp. 59-76, 2003.

- COMISIÓN MIXTA, DEPTO. VIVIENDA Y ASUNTOS SOCIALES, DIRECCIÓN DE DROGODEPENDENCIAS - DEPTO. SANIDAD (2001) Informe: Necesidades de intervención para el perfil de drogodependiente que no responde a los Programas de Mantenimiento con Metadona. Valoración de los programas de dispensación terapéutica de heroína. Vitoria-Gasteiz: Comisión Mixta.

- DE JONG W (2000) Drug consumption rooms: International perspectives. 11th International Conference on the Reduction of Drug Related Harm. St. Helier, Jersey UK, April 9-13.

- DE JONG W, WEBER U (1999) The professional acceptance of drug use: a closer look at drug consumption rooms in the Netherlands, Germany and Switzerland. International Journal of Drug Policy, 10(1): 99-108.

- DOLAN K, KIMBER J, FRY C, FITZGERALD J, MCDONALD D, TRAUTMANN F (2000) Drug consumption facilities in Europe and the establishment of supervised injecting centres in Australia. Drug and Alcohol Review, 19: 337-346.

- DOLAN K, WODAK A (1996) Final report on injecting rooms in Switzerland (unpublished).

- ELLIOTT R, MALKIN I, GOLD J (2002) Créer des lieux sécuritaires pour l’injection au Canada: questions juridiques et éthiques. Montréal: Réseau juridique canadien VIH/sida.

- CONSUMPTION ROOMS AS A PROFESSIONAL SERVICE IN ADDICTIONS-HEALTH: INTERNATIONAL CONFERENCE FOR THE DEVELOPMENT OF GUIDELINES (1999) Guidelines for the operation and use of Consumption Rooms. Hannover: Carl von Ossietzky University (Oldenburg), Faculty of Addiction & Drug Research – Akzept, Bundesverband für akzeptierende Drogenarbeit und humane Drogenpolitik – German Federal Commissioner for Drugs; November 18-19. [English translation: Jo Kimber, NDARC - University of NSW, Sydney, Australia]

- FROMBERG E, LINSSEN L (2000) User rooms: A Dutch illustration of the inflation of harm reduction. 11th International Conference on the Reduction of Drug Related Harm. St. Helier, Jersey UK, April 9-13.

- FRY CL (1999) Establishing safe injecting rooms in Australia: Attitudes of injecting drug users. Australian and New Zealand Journal of Public Health, 23(5): 501-504.

- FRY CL (2003) Safer injecting facilities in Vancouver: Considering issues beyond potential use. Canadian Medical Association Journal, 169(8): 777-778.

- GERLACH R, SCHNEIDER W (2003) Consumption and Injecting Room (CIR) at INDRO, Münster, Germany. Annual Report 2002 (English Version). Münster: Indro e.V. [www.indro-online.de]

- GREEN T, HANKINS C, PALMER D, BOIVIN J-F, PLATT R (2003) Ascertaining the need for a supervised injecting facility (SIF): The burden of public injecting in Montreal, Canada. Journal of Drug Issues, 33(3): 713-732.

- GROUPE SIDA GENÈVE (2003) Rapport d’activités spécifiques du Groupe sida Genève 2002. Secteur réduction des risques liés à la consommation des drogues. Genève: GsG.

- HAEMMIG RB (1995) La agencia de la esquina con habitación para inyectarse (“Fixerstübli”). En: O’Hare PA, Newcombre R, Matthews A, Buning EC, Drucker E (eds.), La reducción de los daños relacionados con las drogas. Barcelona: Grup Igia. [O’Hare PA, Newcombre R, Matthews A, Buning EC, Drucker E, eds. (1992) The reduction of drug-related harm. New York: Routledge]

- HAEMMIG RB, BUERGE I (2003) La salle d’inhalation: Developpement logique de la salle d’injection. IIème Conférence latine de réduction des risques liés aux usages de drogues. Perpignan, 22-24 mai.

- HEDRICH D (2003) Stratégies et responses pour réduire les decés liés à la drogue. IIème Conférence latine de réduction des risques liés aux usages de drogues. Perpignan, 22-24 mai.

- KEMMESIES UE (1995) The open drug scene and the safe injection room offers in Frankfurt am Main 1995. Frankfurt: Indro e.V - Coordination Bureau, European Cities on Drug Policy (ECDP).

- KENT H (2003) Will police presence deter use of drug injection site? [news]. Canadian Medical Association Journal, 169(8): 825.

- KERR T (2000) Safe injection facilities - Proposal for a Vancouver Pilot Project. Vancouver BC: Harm Reduction Action Society.

- KERR T, PALEPU A (2001) Safe injection facilities in Canada: Is it time? [commentary]. Canadian Medical Association Journal, 165(4): 436-437.

- KERR T, WOOD E, PALEPU A, WILSON D, SCHECHTER MT, TYNDALL MW (2003) Responding to an explosive HIV epidemic driven by frequent cocaine injection: Is there a role for safe injecting facilities? Journal of Drug Issues, 33(3): 579-608.

- KERR T, WOOD E, SMALL D, PALEPU A, TYNDALL MW (2003) Potential use of safer injecting facilities among injection drug users in Vancouver’s Downtown Eastside. Canadian Medical Association Journal, 169(8): 759-763.

- KIMBER J, DOLAN K, VAN BEEK I, HEDRICH D, ZURHOLD H (2003) Drug consumption facilities: an update since 2000. Drug and Alcohol Review, 22: 227-233.

- KIMBER J, MACDONALD M, VAN BEEK I, KALDOR J, WEATHERBURN D, LAPSLEY H, MATTICK RP (2003) The Sydney Medically Supervised Injecting Centre: Client characteristics and predictors of frequent attendance during the first 12 months of operation. Journal of Drug Issues, 33(3): 639-648.

- KLEIN H, LEVY JA (2003) Shooting gallery users and HIV risk. Journal of Drug Issues, 33(3): 751-768.

- MACPHERSON D, ROWLEY ML (2001) A framework for action – A four-pillar approach to drug problems in Vancouver. Vancouver BC: Office of the Drug Policy Coordinator.

- MALKIN I, ELLIOTT R, MCRAE R (2003) Supervised injections facilities and international law. Journal of Drug Issues, 33(3): 539-578.


- MANI C (2002) Un espacio de acogida y de venopunción en Ginebra. Segunda Conferencia de Consenso sobre reducción de daños asociados al consumo de drogas. Bilbao, 6-8 junio.

- Mani C, Benninghoff F (2003) Bilan global d’une année de fonctionnement du Quai 9 - Espace d’accueil et d’injection pour les usagers de drogues a Genève. IIème Conférence latine de réduction des risques liés aux usages de drogues. Perpignan, 22-24 mai.

- MARTENS D (2002) Injection facilities needed to combat infection crisis, AIDS network says [news]. Canadian Medical Association Journal, 166(11): 1455.

- MSIC EVALUATION COMMITTEE (2003) Final Report on the evaluation of the Sydney Medically Supervised Injecting Centre. Sydney: authors.

- MSIC EVALUATION COMMITTEE (2001) Evaluation protocol for the trial of a medically supervised injecting centre in Kings Cross (version 1.0). Sydney NSW: NSW Department of Health - The Committee [Kimber J, MacDonald M (res. coords.); Kaldor J, Lapsley H, Mattick RP, McPherson M, Weatherburn D, Wilson A].

- NINNI MT, RONCONI S, SCARFO C, ARVIERI C, BOSIO F, GIGLIO A, NECCO G, CAMOLETTO L, PORTA E, BERTOTTO P (2003) Processo e esiti di una ricerca propedeutica all progettazione di una injecting room a Torino. IIème Conférence latine de réduction des risques liés aux usages de drogues. Perpignan, 22-24 mai.

- OGBORNE AC, CARVER V, WIEBE J (2001) Harm reduction and injection drug use: An international comparative study of contextual factors influencing the development and implementation of relevant policies and programs. Ottawa ON: Canadian Centre for Substance Abuse -CCSA-. [www.hc-sc.gc.ca]

- PARLIAMENT OF NEW SOUTH WALES - JOINT SELECT COMMITTEE INTO SAFE INJECTING ROOMS (1998) Report on the establishment or trial of safe injecting rooms. Sydney NSW: The Committee.

- ROTONDO T, SPREYERMANN C, WILLEN C (2003) Locaux de consommation à moindre risque - Un projet original d’interêt public et d’economie privée. IIème Conférence latine de réduction des risques liés aux usages de drogues. Perpignan, 22-24 mai.

- SCHNEIDER W, STÖVER H, eds. (2002) Guidelines for the operation and use of consumption rooms. Journal of Drug Issues, 32(2): 741-750.

- SPREYERMANN C, WILLEN C (2002) Rapport d'évaluation: Projet pilote Cactus. Evaluation des centres d'accueil et d'assistance de l'association Drop-in de Bienne. Berne: Sfinx.

- SPREYERMANN C, WILLEN C (2003) Evaluationsbericht: Öffnung der Kontakt und Anlaufstellen für risikoärmere Konsumformen. Evaluation der Inhalationsräume der Kontakt und Anlaufstellen Selnau und Seilergraben der Ambulanten Drogenhilfe Zürich. Bern: Sfinx.

- STÖVER H (2002) Consumption rooms - A middle ground between health and public order concerns. Journal of Drug Issues, 32(2): 597-606.

- VAN BEEK I (2003) The Sydney Medically Supervised Injecting Centre: A clinical model. Journal of Drug Issues, 33(3): 625-638.

- VAN DER POEL A, BARENDREGT C, VAN DE MHEEN D (2003) Drug consumption rooms in Rotterdam: an explorative description. European Addiction Research, 9: 94-100.

- VVAA (2002) Safer injection facilities for injection drug users: The debate continues [letters]. Canadian Medical Association Journal, 166(4): 419-425.

- WODAK A, SYMONDS A, RICHMOND R (2003) The role of civil disobedience in drug policy reform: How an illegal safer injection room led to a sanctioned, medically supervised injection center. Journal of Drug Issues, 33(3): 609-624.

- WOOD E, KERR T, SPITTAL PM, LI K, SMALL W, TYNDALL MW, HOGG RS, O’SHAUGHNESSY MV, SCHECHTER MT (2003) The potential public health and community impacts of safer injecting facilities: Evidence from a cohort of injection drug users. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes, 32(1): 2-8.

- WOOD E, TYNDALL MW, SPITTAL PM, LI K, KERR T, HOGG RS, MONTANER JSG, O’SHAUGHNESSY MV, SCHECHTER MT (2001) Unsafe injection practices in a cohort of injection drug users in Vancouver: Could safer injecting rooms help? Canadian Medical Association Journal, 165(4): 405-410.

- WOLF J, LINSSEN L, DE GRAAF I (2003) Drug consumption facilities in the Netherlands. Journal of Drug Issues, 33(3): 649-662.

- ZURHOLD H, DEGKWITZ P, VERTHEIN U, HAASEN C (2003) Drug consumption rooms in Hamburg, Germany: Evaluation of the effects on harm reduction and the reduction of public nuisance. Journal of Drug Issues, 33(3): 663-688.

PRENSA

- S. Gaines and agencies. “Police plan heroin ‘injecting rooms’”. Guardian, 30-9-2002.

- N. Read. “Two downtown Vancouver locations proposed as Safe Injection Sites could be open by this summer if approved”. Vancouver Sun, 5-3-2003.

- R. Fussell - W. Rolston - P. Atrebates. “Canada’s safe haven for junkies” [letters]. Salon (US web). 11-9-2003.

- “Safe injection site opens Monday”. CBC British Columbia Online News, 12-9-2003.

- F. Bula. “Injection site workers motivated by loss of friends, relatives”. Vancouver Sun, 13-9-2003.

- F. Bula. “Australian safe-injection site a success”. Vancouver Sun, 15-9-2003.

- J- Keating & D. Harrison. “Safe-injection site will offer addicts a route to healthier lives: Mayor”. Province, 15-9-2003.

- N. Read & F. Bula. “Injection site not ready for addicts”. Vancouver Sun, 16-9-2003.

- J. Ferry. “Your tax dollars are paying for this orgy of self-congratulation”. Province, 16-9-2003.

- J. Armstrong. “Vancouver injection clinic opens for addicts”. Globe and Mail, 16-9-2003.

- G. Longhurst. “Good intentions aren’t enough for drug-injection site” [letter to the Editor]. Vancouver Sun, 16-9-2003.

- M. Howell. “‘Insite’ opening an international media event”. Vancouver Courier, 17-9-2003.

- S. Martinuk. “Supervised injection site nothing more than state-sponsored addiction”. Province, 17-9-2003.

- [Editorial] “Vancouver’s big risk could benefit us”. Surrey Now, 17-9-2003.

- [Editorial] “A courageous act”. Burnaby Now, 17-9-2003.

- E. Haluschak & J. Trenaman. “Shooting themselves in the foot”. Manitoban, 17-9-2003.

- K. McBain, “What next?” [editorial]. Nipawin Journal, 17-9-2003.

- “The first drug-injection clinic comes to North America”. Economist, 18-9-2003.

- [Editorial] “A solution for the lower mainland”. Prince George Free Press, 18-9-2003.

- B. Steeves - J. Coe - L. Parker. “Talking point: North America’s first safe injection site” [letters]. Province, 18-9-2003.

- [Editorial] “Drug sites: worth a try”. Globe and Mail, 19-9-2003.

- J. Rodriguez, “High absurdity”, Calgary Sun, 19-9-2003.

- G. Friberg. “Taxes shouldn’t pay for illegal acts” [letter to the Editor]. Prince George Citizen, 19-9-2003.

- T. Fletcher. “Sex, drugs and doublespeak rampant in the big city” [editorial]. Tri-City News [Maple Ridge News], 20-6-2003.

- M. Fortier. “Addicts shoot up safely in the city”. Calgary Sun, 21-9-2003 [Edmonton Sun - Toronto Sun - Winnipeg Sun, 21-9-2003; Ottawa Sun, 5-10-2003].

- I. Smith. “Drug users file in as injection site opens”. Vancouver Sun, 22-9-2003.

- M. Howell. “Liability insurance covers taxpayers in event of overdose at injection site”. Vancouver Courier, 22-9-2003.

- M. Thomas. “Safe injection site now open for patients”. Ubyssey, 23-9-2003.

- J. McNulty. “Safe-injection critics blind to back-alley reality”. Province, 24-9-2003.

- S. Hui. “Drug injection site a humane intervention”. Muse, 25-9-2003 [ePeak, 22-9-2003].

- “One pillar makes for shaky start”. Province, 6-10-2003.

- M. Ramsey. “Unlicensed injection site closes its doors”. Vancouver Sun, 14-10-2003.

- M. Howell. “16 legal age for shooting up at injection site”. Vancouver Courier, 14-10-2003.

- A. O’Brian. “Injection site nears capacity with 450 visits a day”. Vancouver Sun, 8-11-2003.

- B. Hutchinson. “Addicts resuscitated at safe injection site”. National Post, 12-11-2003.

- F. Olivet, L. Braunshausen. “Voyage au pays du médicalement correct”. ASUD-journal, mars 2003: 14-19.


- I. Célérier. “Narcosala: “Succès” ou bonne conscience?”. SWAPS, nº 23.

- M. García. “Asociaciones contra la droga respaldan la creación de ‘narcosalas’ para heroinómanos”. Diario Vasco, 27-11-2001.

- “Dispositivo Asistencial de Venopunción (DAVE) de Las Barranquillas, rebautizado popularmente como ‘narcosala’”. Aunar, nº 69: 14-17.

- N. Galarraga. “Drogodependencias y Sanidad recomiendan crear una sala para toxicómanos”. El País (ed. País Vasco), 22-2-2003.

- M. Fernández. “Informe favorable del Gobierno Vasco a la apertura de narcosalas en Euskadi”. Diario Vasco, 22-2-2003.

- M. Fernández. “Una ONG atenderá una ‘narcosala’ para toxicómanos en Bilbao”. El Correo Español, 23-2-2003.

- N. Galarraga. “El Ejecutivo defiende abrir ‘narcosalas’ porque reducen la mortalidad”. El País (ed. País Vasco), 26-2-2003.

- N. Galarraga. “La Diputación de Vizcaya respalda la creación de ‘narcosalas’”. El País (ed. País Vasco), 15-3-2003.

- N. Galarraga. “El Gobierno acuerda promover la apertura de una ‘narcosala’”. “Gemma Calvet, Directora de Drogodependencias del Gobierno Vasco: Una ‘narcosala’ permite al toxicómano afrontar su problema en un marco digno”. El País (ed. País Vasco), 20-4-2003.

- J. Muñoz. “El Gobierno Vasco ultima en el centro de Bilbao una ‘narcosala’ para este año”. Diario Vasco, 28-4-2003.

- A. Atxutegi. “La primera narcosala vasca funcionará este verano en Bilbao”. Deia, 30-4-2003.

- “Bilbo acogerá la primera narcosala de Euskal Herria”. Gara, 30-4-2003.

- A. Uriona. “La primera ‘narcosala’ vasca se abrirá este verano en el centro de Bilbao”. El País (ed. País Vasco), 30-4-2003.

- “Bidean da Bilboko narkogela”. Egunero, 30-4-2003.

- E. Betes. “La primera narcosala de Euskadi atenderá 100 toxicómanos al día a partir de julio en Bilbao”. El Mundo (ed. País Vasco), 30-4-2003.

- B. Álvarez. “Asociaciones vascas reclaman ‘narcosalas’ como paso previo a la dispensación de heroína”. Diario Vasco, 8-9-2003.

- P. Lanceros. “Narcosala”. El Mundo (ed. País Vasco), 27-9-2003.

- I. Camacho. “La primera ‘narcosala’ de Euskadi abrirá sus puertas en Bilbao el 3 de noviembre”. “Médicos del Mundo espera atender cada día a unos 80 toxicómanos”. El País (ed. País Vasco), 13-10-2003.

- M.N. “Los vecinos de la ‘narcosala’ de Bilbao critican que la atención a los toxicómanos se “concentre” en su calle”. El País (ed. País Vasco), 16-10-2003.

- J.J. Mateos. “500 toxicómanos dispondrán desde el día 3 en Bilbao de una ‘narcosala’ para inyectarse heroína”. El Mundo (ed. País Vasco), 19-10-2003.

- A. Durán. “Madrazo viaja a Suiza para analizar su política de drogas”. Deia, 20-10-2003.

- J. Muñoz. “Madrazo visita en Ginebra las mejores narcosalas de Europa”. El Correo Español, 21-10-2003 [Diario Vasco, 21-10-2003.].

- A. Gondra. “Una delegación de Lakua visita una sala de consumo higiénico en Ginebra”. Gara, 22-10-2003.

- M. Ormazabal. “Una dosis de droga segura”. El País (ed. País Vasco), 23-10-2003.

- I. Varona. “José Julio Pardo, responsable de la narcosala de la calle Bailén de Bilbao: “Entre todos tenemos que llegar a un consenso””. Gara, 24-10-2003.

- J. Muñoz. “Querido Rubens”. Diario Vasco, 25-10-2003.

- I. Varona. “Varios organismos y asociaciones apoyan la apertura de la narcosala”. Gara, 7-11-2003.

- Á. Ruffo (comunidad de vecinos c/ San Francisco, 85). “‘Narcosala’ y abusos” (carta al director). El Correo Español, 9-11-2003.

- J. Ibáñez (Asociación de vecinos Asbeconar). “No a la formación de guetos”. El Periódico de Álava, 16-11-2003.

- M. González. “Narcosalas a debate” (carta al director). El Mundo (País Vasco), 22-11-2003.

- J. Muñoz. “Miguel Marset, psiquiatra: “Prescribir heroína al toxicómano ayuda a su salud y reduce la delincuencia””. El Correo Español, 23-11-2003.

- “La primera ‘narcosala’ del País Vasco para toxicómanos comenzó ayer a funcionar en Bilbao con “discreción””. El País (ed. País Vasco), 26-11-2003.

- A. Korta. “La primera narcosala vasca comenzó ayer a atender a toxicómanos en Bilbo”. Gara, 26-11-2003.

- I. Markez. “Ene txokoan ez!”. Gara, 26-11-2003.

- I. Jauregi. “Los toxicómanos disponen desde ayer en Bilbao de la primera ‘narcosala’ de Euskadi”. El Correo Español, 26-11-2003.

- “Comienza a funcionar la primera ‘narcosala’”. Diario Vasco, 26-11-2003.

- “Madrazo pide “menor presión informativa” sobre la ‘narcosala’ de Bilbao para que trabaje “con normalidad””. El País (ed. País Vasco), 27-11-2003.

- I. Camacho. “‘Narcosala’, semana uno”. El País (ed. País Vasco), 2-12-2003.

- A. de las Heras. “Toxicómanos veteranos utilizan la primera ‘narcosala’ para inyectarse cocaína y heroína”. El Correo Español, 2-12-2003.

- I. Camacho. “Celina Pereda, Presidenta de Médicos del Mundo en Euskadi: “Es interesante que el debate de las drogas haya salido a la calle””. El País (ed. País Vasco), 7-12-2003.

- I. Varona. “Mónica Poo, responsable del equipo de la sala de consumo higiénico de Bilbo: “Queremos bajar la mortalidad asociada al consumo de drogas””. Gara, 8-12-2003.

REPORTAJES TV

- “Me estoy quitando” (1999). Dirs.: Gran Wyoming, Pere Joan Ventura, Georgina Cisquella. Emitido: 19-12-1999. Telecinco, emisión estatal.

- “Al marge” (2001). Dir.: Óscar Pérez. Emitido: 1-6-2002. “Gran Angular”, TVE-2 Catalunya.

- “FIX: The Story of an Addicted City” (2002). Dir: Nettie Wild. Canada Wild Productions.

Comentarios de los usuarios



No hay ningun comentario, se el primero en comentar