Consisten en la repetición de determinados movimientos, generalmente de los miembros superiores y del tronco. Es un síntoma común en las esquizofrenias catatónicas y residuales. Hace años, en las esquizofrenias residuales, con muchos años de ingresos en hospitales psiquiátricos, las estereotipias motoras adquirirían la forma de estereotipias de balanceo del tronco hacia adelante y atrás. Este movimiento de balanceo también se observa con frecuencia en enfermos con privación sensorial, como los ciegos, en deficientes mentales profundos y en niños con psicosis.
Estereotipias motoras que pueden aparecer en consumidores de cocaína, sobre todo cuando se utiliza la vía intravenosa.
Consisten en el mantenimiento de determinadas posturas incomodas que una persona sería incapaz de conservar, como el permanecer en la cama con la espalda y la cabeza levantada (almohada psíquica).
Intervención educativa para niños con trastornos del desarrollo psicomotor, de causa orgánica o ambiental. La estimulación precoz debe iniciarse en los primeros meses de la vida.
La estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés)
es efectiva para el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), pero
requiere procedimientos médicos costosos
La ECP es un procedimiento neuroquirúrgico mínimamente invasivo que presenta un perfil mucho más ventajoso que la cirugía lesional.
La principal ventaja es su naturaleza reversible, que permite reajustar los parámetros de estimulación para optimizar el tratamiento.
Además, no lesiona áreas del cerebro sino que las estimula.
Para el DSM-IV-TR este trastorno se presenta tras un acontecimiento estresante al que se ha respondido con un intenso temor, aunque a veces su inicio puede demorarse hasta seis meses.
Puede ser crónico si dura más de tres meses.
El sujeto puede ser afectado directamente por el acontecimiento traumático, puede ser sólo un testigo o puede conocerlo a través de otras personas.
Los síntomas que aparecen son:
1) Reexperimentación dolorosa del suceso traumático (recuerdos intrusos, sueños recurrentes del suceso, episodios de flashback).
2) Patrón de evitación de estímulos asociados al trauma.
3) Embotamiento emocional.
4) Síntomas de activación (insomnio, irritabilidad, hipervigilancia, sobresaltos).
Las primeras descripciones de éste trastorno fueron llamadas columna vertebral del ferrocarril (railway spine) (1860) y neurosis traumática (H. Oppenheim)( 1880).
Se basa en el estudio observacional de acontecimientos ya ocurridos. Un ejemplo de él sería el estudio del número de pacientes diagnosticados de esquizofrenia atendido el año pasado.
En un estudio experimental se manipula una determinada variable independiente y el resto de las variables se mantienen constantes. Los individuos se asignan de forma aleatoria a determinadas condiciones experimentales (Ashis Banerjee).
Sinónimo: estudio longitudinal. En el se estudia un fenómeno a lo largo del tiempo, conforme va sucediendo. Un ejemplo de él sería el estudio de la evolución de un grupo de sujetos esquizofrénicos durante un periodo de diez años.
Estos estudios se han utilizado para determinar el carácter genético de algunas enfermedades. Se comparan los padres biológicos y de adopción del probando afectado. Si los padres de adopción presentan una mayor frecuencia del trastorno que los padres biológicos, es el ambiente el que juega el papel principal en la enfermedad, lo contrario ocurre si el trastorno se presenta con más frecuencia en los padres biológicos. También se ha estudiado a los gemelos monocigoticos criados por separado, uno con los padres biológicos y otro con los adoptivos, en un intento de determinar el peso de los factores genéticos y ambientales. El primer estudio de este tipo que demostró el papel de la herencia en la esquizofrenia fue realizado en 1966 por Leonard Heston (1930--).
Término acuñado en 1872 por Richard von Krafft-Ebing. Este Psiquiatra distinguía entre la demencia senil y la demencia de los jóvenes o estupidez (stupidität). El enfermo de estupidez presentaba síntomas que hoy consideraríamos como propios de una esquizofrenia, entre ellos el vaciamiento afectivo, el estupor, las alucinaciones, el delirio. Consideraba como causas de esta estupidez el agotamiento y la masturbación.
El estupor se caracteriza por la falta de movimientos tanto espontáneos como reactivos. Podemos distinguir tres grados dentro de su intensidad, la inhibición, el semiestupor y el estupor propiamente dicho. Desde el punto de vista etiológico distinguimos el estupor melancólico, el estupor conversivo o histérico y el estupor catatónico. Hay que descartar las causas orgánicas de este tipo de inhibición psicomotriz, estas pueden ser tóxicas (alcohol, opiáceos, psicofármacos, etc.), neurológicas (procesos expansivos cerebrales, procesos infecciosos cerebrales, etc.), metabólicas (hipoglucemia, etc.). Se ha distinguido, dentro del estupor catatónico, entre el estupor flácido y el estupor tenso. El primero, en el que los movimientos pasivos no encuentran resistencia, es el más frecuente. Estos cuadros de estupor se pueden acompañar de negativismo y mutismo. Los cuadros de estupor catatónico pueden terminar bruscamente con una crisis de agitación psicomotriz (raptus).
Concepto acuñado en 1919 por el psiquiatra August Hoch. Este autor distinguía entre el estupor benigno, con un pronostico favorable y parecido al de las psicosis maníaco-depresivas y un estupor maligno, esquizofrénico-catatónico, de evolución muy desfavorable.
Una de las cuatro dimensiones de la teoría de la personalidad de C.R. Cloninger. Es una tendencia heredada a estar continuamente preocupado, asustado. Una evitación del peligro excesiva conduce a los sujetos a la presencia de ansiedad, depresión y baja autoestima.
Entrevista semiestructurada elaborada por A.W.Loranger, N. Sartorius, A. Andreoli y cols. (1994). Evalúa los trastornos de la personalidad según los criterios de la DSM-IV y/o CIE-10. Es heteroaplicada.
Es la posibilidad de que una persona tenga un trastorno o enfermedad durante toda su vida.
Sinónimo: personalidad explosiva (DSM-II, 1968), descontrol episódico. El trastorno se caracteriza por la aparición de episodios de agresividad desproporcionados a los estímulos precipitantes. El trastorno no se explica mejor por otro trastorno mental y no son debidos al uso de tóxicos o enfermedad médica.
Estos episodios pueden manifestarse en forma de arrebatos verbales, agresión física hacia personas u objetos, o ambas. La persona puede sentir una sensación de alivio durante el episodio, seguido frecuentemente por remordimiento, vergüenza o arrepentimiento.
Síntomas
Los síntomas del Trastorno Explosivo Intermitente incluyen:Brotes verbales agresivos, incluyendo discusiones, peleas o temperamento explosivo, que son desproporcionados a la situación.Agresión física hacia personas u objetos que no se justifica por la situación.Sentimientos intensos de ira o irritabilidad antes de un episodio.Sensación de alivio o gratificación inmediatamente después del episodio, seguido de sentimientos negativos como remordimiento o vergüenza.Los episodios no se pueden atribuir a otro trastorno mental, efectos de sustancias o a una condición médica.
Causas
Las causas del Trastorno Explosivo Intermitente no están completamente entendidas, pero se cree que una combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales juegan un papel. Estos pueden incluir:Historia familiar de trastornos del ánimo, trastornos de la conducta o trastornos de la personalidad.Alteraciones en los neurotransmisores cerebrales que regulan la impulsividad y la agresión.Experiencias de vida traumáticas o estrés crónico.Trastornos de la personalidad o del ánimo concurrentes.
Diagnóstico
El diagnóstico del Trastorno Explosivo Intermitente se realiza a través de una evaluación clínica completa, que puede incluir entrevistas con el paciente y, si es posible, con familiares o personas cercanas. Los criterios diagnósticos del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) se utilizan como referencia.
Tratamiento
El tratamiento para el Trastorno Explosivo Intermitente puede incluir terapia, medicación, o una combinación de ambos:
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Ayuda a las personas a identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen a los episodios de ira y agresión.
Medicación: No hay medicamentos específicamente aprobados para el TEI, pero ciertos medicamentos como antidepresivos, estabilizadores del ánimo, y antipsicóticos pueden ser útiles para controlar los síntomas.
Técnicas de manejo de la ira: Incluyen métodos para reconocer señales de advertencia temprana de la ira y estrategias para calmarse.
Prevención y ManejoLa prevención del Trastorno Explosivo Intermitente se centra en el manejo temprano de los síntomas y en la intervención en los factores de riesgo conocidos. El aprendizaje y la aplicación de técnicas de manejo de la ira y de estrés, junto con la terapia y, si es necesario, la medicación, pueden ayudar a prevenir los episodios o reducir su frecuencia e intensidad.El apoyo de familiares, amigos y profesionales de la salud es crucial en el tratamiento y manejo del TEI. Reconocer el problema y buscar ayuda son pasos importantes hacia la mejora y el manejo efectivo del trastorno.