Los descubrimientos en investigación, el desarrollo de nuevas tecnologías y el afianzamiento de conocimientos epistemológicamente válidos, han producido grandes avances en el diagnóstico y tratamiento de la esquizofrenia. Sin embargo, la deficiente adherencia al tratamiento limita, cuando no anula, su eficacia terapéutica. A corto plazo, el pronóstico de esquizofrenia está muy relacionado con el grado de cumplimiento que guarde el paciente