Es al amparo de las ideas de la ilustración cuando surgen las primeras investigaciones sobre el suicidio, que pasa de ser considerado un pecado por la tradición judeo-cristiana a ser un síntoma de locura que debe ser estudiado por la ciencia floreciente. En la clasificación de Jousset y Moreau de Tours que Durkheim cita en su obra canónica El suicidio (1987) ya se atisban algunas modalidades que hoy día asociamos al trastorno Límite de personalida