Mientras que las prestaciones sanitarias en general y los servicios de enfermería en particular no son interminables, las demandas de la población en general se van incrementando y por tanto el objetivo general de los profesionales es detectar correctamente las necesidades para ofrecer los servicios adecuados a la satisfacción y la resolución efectiva de los problemas que ocasiona la enfermedad mental grave. En este artículo se propone considerar algunos aspectos clínicos y de gestión antes de la puesta en marcha de una cartera de servicios, para tratar de llegar al equilibrio entre necesidades, demandas y recursos. Se analizan los perfiles sociales y profesionales, así como las políticas sanitarias que repercuten o tienen relación con los servicios de enfermería prestados en las unidades de rehabilitación psiquiátrica.