Es bien conocido, en estos momentos, que la Medicina y la psiquiatría, muy en particular, acogen, esperanzadas, la contribución de los aspectos de medición, evaluación y psicodiagnóstico procedentes de las ciencias psicológicas. Esta situación no fue siempre asi. Toda reflexión diacrónica del problema concluiría que determinados hitos resultaron ser verdaderamente significativos para poder lograr tal objetivo.Si bien, es en