La terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser un tratamiento eficaz para las personas afectadas por trastornos de pánico y/o agorafobia. En este ámbito se han desarrollado algunos manuales de autoayuda que pueden facilitar la labor del especialista.No obstante, la utilidad de añadir este elemento no está del todo clara. Será necesario ahondar más en el tipo de circunstancias que hacen recomendable utilizar estas herramientas.