Última actualización web: 03/08/2020

Buscar:

Traumatismo craneal

Definición: Puede originar hematomas epidurales, hematomas subdurales agudos y crónicos, hematomas intracerebrales, lesiones cerebrales traumáticas. El 50 % de los traumatismos cerebrales se deben a los accidentes de tráfico. Los hematomas subdurales crónicos postraumáticos son frecuentes en pacientes alcohólicos. Los traumatismos cerebrales pueden originar lesiones focales cerebrales y cuadro demenciales.


Términos relacionados:

Afasias

Luis Barraquer Bordas define a las afasias como trastornos del lenguaje que pueden interesar tanto a la expresión como a la comprensión verbal, así como también a la representación gráfica y que son debidos a una lesión cerebral.(IGF)

 

A lo largo de la historia el término “afasia” se ha referido a la pérdida del lenguaje causada por una lesión orgánica del cerebro. Este término fue introducido por Trousseau en 1864 reemplazando al término “afemia” que originariamente acuñó Broca en 1961.

Actualmente, se define la afasia como la pérdida total o parcial de los procesos complejos que regulan la interpretación y formulación de los símbolos del lenguaje debido a lesiones cerebrales adquiridas que afectan a las redes neuronales distribuidas en regiones corticales y subcorticales del hemisferio izquierdo, usualmente el hemisferio dominante para el lenguaje.

Las definiciones modernas consideran a la afasia como un trastorno multimodal que afecta no solamente a la comprensión auditiva, la lectura, la expresión oral y la escritura; sino también otros procesos cognitivos que dependen del hemisferio cerebral izquierdo (Berthier, 2007).

Además, la afasia compromete otras áreas de la vida, incluyendo la capacidad para tener relaciones con otras personas, el trabajo y la participación en diversas actividades sociales (González Lázaro, 2012).

En individuos diestros, la afasia es en alrededor del 90% de los casos secundaria a lesiones del hemisferio izquierdo, y de forma excepcional en un 10% de los casos ocurre tras lesiones en el hemisferio derecho, lo que se conoce como afasia cruzada.

Las lesiones del HI que causan afasia afectan a la corteza perisilviana y estructuras subyacentes, como los ganglios basales, la cápsula interna, la sustancia blanca periventricular y otras estructuras irrigadas por la arteria cerebral media (Hilis, 2007).

Algunas de las principales etiologías de la afasia son enfermedades cardiovasculares, traumatismos craneoencefálicos, procedimientos quirúrgicos, epilepsia, tumores intracraneales, y parasitosis e infecciones entre otros (González Lázaro, 2012).

Existen numerosas clasificaciones de las afasias. En general, se han clasificado tomando en consideración tres dominios lingüísticos clásicos de forma dicotómica: fluencia, comprensión y repetición.

Se ha criticado la aplicación de estos criterios para clasificar las alteraciones complejas de procesamiento lingüístico, ya que no reflejan adecuadamente el grado y la naturaleza de la afectación.

Aún así, estos criterios siguen siendo útiles en la práctica clínica.

Se ha encontrado además cierta correlación de signos síntomas con una distribución neuroanatómica relativamente constante, lo que permite delimitar los síndromes afásicos.

De esta forma, se ha encontrado que las afasias “no fluentes” correlacionan con lesiones más anteriores (lóbulo frontal), mientras que las fluentes se asocian a lesiones más posteriores de los lóbulos temporal y parietal.

comité editorial

Ref Bibliográfica

AFASIA SENSORIAL TRANSCORTICAL: A PROPÓSITO DE UN CASO Quijada Ruiz y cols


Amnésicos (trastornos)

Estos trastornos se caracterizan por la dificultad de aprender informaciones nuevas y recordar acontecimientos pasados. No se acompañan de trastornos de la conciencia ni déficit cognoscitivos y si estos se presentan suelen ser ligeros. El discurso de estas personas es fluido y apropiado. Cuando la amnesia es profunda puede haber desorientación temporo-espacial, pero es rara la desorientación autopsíquica. Les falta la capacidadad para reconocer su déficit de memoria y a veces presentan confabulaciones con objeto de rellenar las lagunas mnesicas. Puede acompañarse de alteraciones de la personalidad en forma de apatía o fragilidad emocional. El DSM-IV-TR distingue tres tipos de trastornos amnésicos: 1) Debido a enfermedad médica. Puede estar provocado por traumatismos craneales, infartos cerebrales, encefalitis por virus de herpes simple, hipoxia cerebral, patología vascular vertebro-basilar. Estas enfermedades deben producir lesiones de las estructuras diencefálicas y de la zona medial del lóbulo temporal.2) Inducido por sustancias como el alcohol. El trastorno amnésico producido por el alcohol requiere un consumo previo de grandes cantidades de alcohol. Se acompaña de neuropatía periférica, ataxia cerebelosa y miopatía. Se le ha denominado Síndrome o psicosis de Korsakoff. A veces aparece a continuación de un episodio agudo de Encefalopatía de Wernicke, que se manifiesta por obnubilación de la conciencia, ataxia, parálisis movimientos de los ojos y otros signos neurológicos. Su tratamiento requiere la administración de altas dosis de tiamina, esto puede hacer que no progrese al trastorno amnésico.3) Trastorno amnésico no especificado. El DSM-IV distingue también entre el trastorno amnésico transitorio y el crónico, siendo este último el que dura más de tres meses.


Coma

El grado más intenso de obnubilación de la conciencia. En el no hay actividad voluntaria de ningún tipo. Los estímulos intensos no provocan movimientos de defensa y desaparecen los reflejos corneal y pupilar. Puede tener un origen neurológico (accidente vascular cerebral traumatismo craneoencefálico, tumoración intracraneal, encefalopatía hipertensiva, coma postepiléptico, encefalitis, etc.), metabólico (coma diabético, coma hipoglucémico, coma urémico, etc.) o tóxico (alcohol, opiáceos, etc.).


Crisis de pérdida de conciencia

Consiste en una pérdida de conciencia global, paroxística, brusca y de corta duración. Estas crisis pueden ser epilépticas, sincópales, consecutivas a un traumatismo, etc.


Demencia debida a múltiples etiologías

Categoría del DSM-IV-TR que se emplea cuando existe más de una etiología como causa de la demencia. Por ejemplo un traumatismo craneal más el consumo crónico de alcohol.


Demencia inducida por sustancias

El alcohol puede producir un cuadro demencial leve y lentamente progresivo que puede tardar de diez a veinte años en producirse. También el alcohol puede provocar síndromes de deficiencias vitamínicas y nutricionales que cursa con demencia (déficit de tiamina, niacina o vitamina B12). Por último el alcoholismo puede provocar síndromes demenciales a causa de traumatismos cerebrales (hematomas subdurales) o a consecuencia de una encefalopatía hepática. La exposición a diversos metales (plomo, arsénico, estaño, mercurio, magnesio, níquel, etc.) puede llegar a provocar una demencia. Otras veces la demencia puede estar provocada por la exposición a disolventes orgánicos o a insecticidas, inhalantes, anticonvulsivantes, monóxido de carbono, los ansiolíticos. Se ha atribuido al aluminio la demencia dialítica, es decir la demencia que se produce en algunos pacientes sometidos a diálisis.


Luria, Alexander Romanivich (1902-1977)

Neuropsicólogo ruso. Estudió las afasias secundarias a los traumatismos cerebrales.


Modelo diátesis-estrés

Modelo de explicación para la aparición de la esquizofrenia. Una persona puede tener una vulnerabilidad especifica (diátesis) que, cuando es sometida a una situación estresante da lugar a la aparición de síntomas. La diátesis o el estrés puede ser biológico (infección viral, traumatismo), o psicológico (situación familiar estresante).


Postcommocional (trastorno)

Trastorno que aparece tras un traumatismo cerebral. Para el DSM-IV este trastorno se caracteriza por la aparición de trastornos de la memoria y de la orientación en las pruebas neuropsicológicas, acompañados por síntomas como el cansancio, las cefaleas, los mareos, los trastornos del sueño, la ansiedad, tristeza, etc. Todos estos síntomas no se explican por otros trastornos psiquiátricos.


Risa patológica o inmotivada

Se considera Risa patológica a la risa sin motivo, no es proporcional al estímulo emocional que la desencadena, es inapropiada, desenfrenada, incontrolada o bien aparece sin relación aparente con el estímulo.

Puede aparecer en diferentes estados patológicos, la risa es frecuentemente una caricatura estereotipada de la risa normal. puede aparecer en enfermedades neurológicas (parálisis bulbar y seudobulbar, alguna forma de epilepsia ( gelástica ligada a tumor hipotalámico ( hamartoma), esclerosis múltiple, ictus, demencias, traumatismos craneoencefálicos y otros tumores.

Intoxicaciones: alucinógenos, alcohol, óxido nitroso "gas de la risa", insecticidas, anestésicos locales. También puede producirla el acúmulo de cobre en tejidos cerebrales o enfermedad de Wilson.

Pero la forma más frecuente de risa patológica se da en la esquizofrenia a veces como respuesta a las alucinaciones auditivas y otras veces porque el paciente siente como si le obligasen a reír. También puede estar presente en la histeria y en la fase maniaca del trastorno bipolar.

También se da en el caso de niños con trastornos generalizados del desarrollo como en el trastorno autista y en el trastorno de Asperger. En el síndrome de Angelman cursa con retraso mental severo, risa frecuente y aspecto feliz.

La risa normalmente refleja un estado de alegría y se ha demostrado que es muy saludable. Cuando no es así, puede ser resultado de que algo no está funcionando bien.

La risa considerada como normal, puede estar desencadenada por un acto reflejo, por ejemplo, las cosquillas desencadenan la risa por mecanismos reflejos, mientras que la risa provocada por la caída de un payaso sería una respuesta que podría denominarse psicosomática. Además, la risa puede ser una reacción voluntaria de la persona. La intensidad de la risa normal depende de la fuerza y duración del estímulo y de otros factores muy diferentes.

 

 


Artículos relacionados:
La crueldad hacia los animales y el trastorno de personalidad antisocial: correlaciones criminológicas y forenses

Núria Querol i Viñas

Evaluación del maltrato animal en una muestra médico-forense con diagnóstico de TAP

Núria Querol i Viñas

AMNESIA DISOCIATIVA VERSUS AMNESIA GLOBAL TRANSITORIA

Covadonga Huergo Lora , Sergio Ocio León, Manuel Gómez Simón, Mario Javier Hernández González, Jaime Ramón López Fernández, Laura Lago García

Síndrome de dolor regional complejo y trastorno depresivo mayor

Ana Alvarado Dafonte , Carmen Coca Cruz, Gracia Maria Ruiz Martinez, Luis Soldado Rodríguez

Afasia Sensorial Transcortical: A propósito de un caso

Laura Quijada Ruiz , Clara Caudevilla Soler, Miquel Serra Casaus, Juan Bueno Notivol, Miguel Pascual Oliver, María Burillo Gonzalvo

INTENTO SUICIDA DESESPERADO

Covadonga Huergo Lora , SERGIO OCIO LEÓN , MANUEL GÓMEZ SIMÓN, MARIO JAVIER HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, MUQUEBIL RODRIGUEZ OMAR, GONZÁLEZ SÚAREZ AIDA

Fase maniaca que no responde al tratamiento: A propósito de un caso

Ana Luisa González Galdámez , Isabel Martínez Pérez , Mercedes Rocío Raposo Hernández...(et.al)

Trabajando con adolescentes: el grupo de padres.

Gonzalo Morandé

Más allá de la resolución WHA49.25: Factores de riesgo de violencia autoinfligida e interpersonal en población penitenciaria.

Ruth López Barrachina

Alucinosis orgánica tras traumatismo craneoencefálico.

Guadalupe Espárrago-Llorca , Laura Carrión-Expósito, Adela Hans-Chacón, Alicia Quirós-López, José González-Moreno, Sergio Ruiz Doblado

PUBLICIDAD
Próximos Cursos Online
Apúntate ahora y obtén hasta un 50% de descuento en la mayoría de nuestros cursos.
Técnicas atencionales y de desactivación

Publica con Nosotros

La publicación en nuestra plataforma es gratuita y gracias a nuestro excelente posicionamiento en la web, tus contenidos tendrán mejor visibilidad.

Publica tu Contenido
psiquiatria.com - Portal número 1 en salud mental en lengua castellana