El incremento de información científica y su diversidad, ha llevado a los grupos de expertos a la construcción de Guías de Practica Clínica (GPC), centrados sobre patologías especificas o sobre tratamientos y/o tecnologías aplicadas a la práctica asistencial. Las GPC están construidas bajo una metodología consensuada y requieren una revisión periódica. Su mayor ventaja radica en que posibilita contenidos homog&ea