El deseo de embarazo en pacientes con esquizofrenia u otros cuadros psicóticos supone un reto en cuanto al manejo terapéutico, especialmente desde el punto de vista farmacológico. Por una parte, puede llegar a interferir en la concepción debido a los efectos secundarios de los neurolépticos (por la elevación de prolactina y la consecuente amenorrea) y, por otra, puede suponer un riesgo tanto para el feto, en caso de mantenerlo, como para la madre (e indirectamente también para el feto) en caso de retirarlo o modificarlo. En el manejo de esta situación tiene un papel clave la situación clínica y el criterio médico, pero por supuesto también la opinión y deseos de la paciente, la evidencia científica existente, el futuro bebé y otros muchos factores. Se aborda el tema a través del caso de una paciente de 32 años diagnosticada de esquizofrenia, en la que esta situación ha supuesto un reto y ha dado lugar a situaciones, decisiones y consecuencias complejas.