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Última actualización web: 21/05/2022

Enseñanza de la lengua escrita.

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Autor/autores: Mikel Aramburu Oyarbide , Jesús Guerra Plaza
Fecha Publicación: 01/03/2010
Área temática: Trastornos infantiles y de la adolescencia .
Tipo de trabajo:  Comunicación

RESUMEN

Se parte de la constatación de un déficit en la formación de los profesores de escritura. A continuación, se describen algunas medidas para mejorar la enseñanza de la escritura en las escuelas. Así, se exponen las estrategias de motivación que propone el National Writing Project. Se presentan los conocimientos relacionados con el aprendizaje de la situación de escritura, del código escrito y de la redacción del texto, diferenciando el nivel bajo y el nivel alto de la destreza escritora. Finalmente, se exponen las estrategias de intervención del profesor en las diferentes fases del proceso de la escritura.

Palabras clave: Aprendizaje, Enseñanza, Escritura, Motivación

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ENSEÑANZA DE LA LENGUA ESCRITA


HOW TO TEACH THE WRITTEN LANGUAGE
Mikel Aramburu Oyarbide; Jesús Guerra Plaza
Universidad del País Vasco
mikel. haranburu@ehu. es
Escritura, Enseñanza, Motivación, Aprendizaje
Writing, Teaching, Motivation, Learning


RESUMEN:
Se parte de la constatación de un déficit en la formación de los profesores de escritura. A
continuación, se describen algunas medidas para mejorar la enseñanza de la escritura en las
escuelas. Así, se exponen las estrategias de motivación que propone el National Writing Project. Se
presentan los conocimientos relacionados con el aprendizaje de la situación de escritura, del código
escrito y de la redacción del texto, diferenciando el nivel bajo y el nivel alto de la destreza escritora.
Finalmente, se exponen las estrategias de intervención del profesor en las diferentes fases del
proceso de la escritura.


ABSTRACT:

We start stating that exists a deficit in the training of the teachers that must teach the writing
procedures. Later, we describe some measures to improve the writing instruction in the schools.
This way, we expose the strategies of motivation that proposes the National Writing Project. We
expose the knowledge related to the learning of the writing situation, of the written code and of the
writing of the text, differentiating the low level and the high level of the writing skill. Finally, we
expose the strategies of intervention of the teacher in the different phases of the writing process.

Mejoras en la enseñanza de la escritura
Las escuelas de profesorado no han prestado en general la suficiente atención a la pedagogía
de la composición escrita. En consecuencia, los profesores no se han preparado para enseñar a
escribir. Si el ejercicio de la escritura es un arte difícil, más difícil es aún enseñar a escribir. Los
profesores deben recibir una preparación intensa para enseñar a escribir bien. Esa preparación es
una variable muy importante para que los estudiantes tengan éxito en la escritura. La calidad del
profesor es una variable incluso más poderosa que el nivel económico del estudiante (1). Sin
embargo, a pesar de la importancia del profesor en el rendimiento en escritura del alumno, en los
estudios de Magisterio y Psicopedagogía no se valora suficientemente la enseñanza de la escritura.
Pero, ¿qué se puede hacer para mejorar la enseñanza de la escritura en las escuelas?
- Primeramente hay que tener en cuenta que la escritura es una actividad compleja, y por lo
tanto, la enseñanza de la escritura debe de ser también una actividad compleja, si se quiere
alcanzar el nivel adecuado.


- Los estudios realizados sobre la forma de trabajar de los escritores muestran cómo
progresan éstos a través de las fases de planificación, reflexión, elaboración del borrador y revisión,
sorteando momentos de dificultades e incertidumbre. Cada fase requiere la resolución de
determinados problemas y un pensamiento crítico, con el objetivo de lograr la expresión adecuada y
la corrección sintáctica, teniendo siempre en cuenta las expectativas y demandas de los lectores.
- Se debe enseñar la escritura en la escuela, tomando como referencia la forma de escribir
del escritor fuera de la escuela. El niño tiene que aprender a escribir teniendo en mente un objetivo,
adecuando el escrito a unos lectores determinados, controlando en todo momento el contenido y la
forma de la escritura. Para lograr escribir un texto que logre unos objetivos, tiene que aprender a
revisar lo escrito, reflexionar sobre el contenido y la forma de lo escrito, y debatir con otros sobre
ello.
- La enseñanza de la escritura a los niños debe comenzar desde el jardín de infancia.
Constatamos que los niños desde muy pequeños utilizan la escritura (sus garabatos) para
representar sus ideas y comunicar con otras personas. De hecho, los niños pueden expresar sus
ideas por medio de la escritura antes de dominar los mecanismos de la ortografía y la estructura de
las frases y párrafos.
- Si se quiere que el niño aprenda a escribir, tiene que practicar de forma frecuente y
sostenida la escritura. Solamente una práctica sostenida permite la adquisición de las complejas
estrategias de la escritura. Por lo tanto, la escuela debe dedicar el tiempo necesario al aprendizaje
de la escritura.

- La escritura es algo que nunca acaba de aprenderse del todo. De hecho, nunca se acaba de
aprender a escribir. Si se quiere que los niños aprendan a escribir bien, se necesitan programas
intensos de aprendizaje de la escritura, y hay que fijar objetivos explícitos de escritura para todos
los niveles, áreas y géneros. Los profesores de diversas materias esperan que el niño llegue a sus
aulas sabiendo escribir de forma correcta, pero no se dan cuenta de que a menudo durante los
cursos anteriores nadie les ha enseñado a escribir. Cuando ven que los escritos de los niños no
tienen la calidad necesaria, echan la culpa de ello a los profesores de lengua, y éstos a los
profesores precedentes.
- Los profesores deben utilizar múltiples estrategias para enseñar a escribir. Por una parte,
han de enseñar los aspectos externos de la escritura: la estructura de las frases, la gramática y el
estilo. Por otra parte, deben de fijarse en los procesos de la escritura, en las ideas, en la expresión.
Para enseñar a escribir bien hay que enseñar las diversas estrategias de escritura dirigidas al
contenido y a la forma, al producto y al proceso.
- No se puede escribir sin pensar. La escritura exige el desarrollo de estrategias de
pensamiento elevado: análisis, síntesis, evaluación e interpretación (2). Escribir no es reproducir
información y datos. Los estudiantes deben aprender a cuestionar sus suposiciones y reflexionar
críticamente sobre alternativas y puntos de vista diferentes.
- Escribir es una forma de preguntar, de recoger y evaluar evidencias, de comparar y
contrastar acontecimientos, de crear ejemplos hipotéticos para clarificar una idea, de imaginar
situaciones desde una perspectiva diferente a la propia, de inferir e interpretar, de establecer
hipótesis de trabajo y de testar interpretaciones (3).

¿Cómo se enseña a escribir bien?

Los niños deben escribir sobre temas que les interesan a ellos, aparte de escribir sobre los
temas que les asignan los profesores.

Antes de que el niño empiece a escribir, debe definir claramente los objetivos de su escrito, y
para conseguir sus objetivos, debe tener en cuenta las características del lector.

El profesor debe emplear la mayor parte de su tiempo en enseñar estrategias para escribir
bien, y no en corregir los escritos.

El profesor tiene que facilitar a los estudiantes modelos de escritura y estrategias para guiar
las diferentes fases del proceso de la escritura. No basta con ordenar a los estudiantes que
describan, que narren, que analicen o que resuman; hay que enseñarles estrategias para
ello. Únicamente a través de estas estrategias puede conseguirse que los estudiantes
mejoren sus destrezas de escritura.


Hay que animar a los estudiantes a redactar teniendo en cuenta sus objetivos y las
características de los lectores, y no solamente a corregir los aspectos gramaticales.

Antes de redactar el escrito definitivo, el niño debe disponer de una fase de escritura libre, de
torbellino de ideas y de actividades preescriturales.

Los estudiantes y el profesor deben estar interesados, emocionados y entusiasmados por lo
que escriben, y tienen que estar motivados a mostrarlo y publicarlo.
Motivación de los niños para escribir
El problema de la motivación de los niños para escribir es una cuestión que ha preocupado

mucho a los profesores. El National Writing Project (4) ha divulgado durante tres décadas directrices
sobre las buenas prácticas de los profesores para la enseñanza de la escritura. A continuación
exponemos algunas estrategias de motivación que ha utilizado el National Writing Project a lo largo
de sus 30 años de experiencia:


- La escritura debe de comenzar y terminar más allá del aula escolar. Los primeros
conocimientos sobre la escritura pueden adquirirse fuera de la escuela, y antes del inicio de la
enseñanza escolar. En este sentido, es conveniente que la enseñanza de la escritura comience en los
niveles más tempranos.
- La lectura y la escritura refuerzan las habilidades literarias, y deben enseñarse juntas,
aunque históricamente se haya creído que la lectura debía preceder a la escritura. Los especialistas
en lectura precoz reconocen que la escritura puede cumplir una función importante en el aprendizaje
precoz de la lectura. Así, la escritura y la lectura son inseparables, y su relación sinérgica hace que
sea fundamental enseñar la escritura desde el jardín de infancia. De tal forma que una mayor
calidad en escritura da lugar a una mayor calidad en lectura, y un mejor nivel en lectura da lugar a
un nivel superior de escritura. Las estrategias que los niños utilizan para leer son similares a las que
utilizan para escribir.
- No basta con que el profesor dé más tareas de escritura a los estudiantes. Debe enseñarles
cómo organizar sus pensamientos, cómo desarrollar sus ideas, y cómo revisar los escritos.
- No basta con que los niños cuenten por escrito lo que han leído o las experiencias que han
tenido. Deben resolver problemas, reflexionar, analizar e imaginar, de forma que puedan pensar
críticamente sobre lo que han leído y experimentado.
- El aprendizaje de la escritura afecta al aprendizaje de todas las áreas, no solamente al

aprendizaje del área de la lengua.
- Para que la enseñanza de la escritura sea eficaz, no basta con atender al producto de la
escritura. Debe atenderse también al proceso de la escritura.
- A través de la escritura los niños se relacionan con sus comunidades. Los niños salen
beneficiados cuando los padres forman parte del circuito literario. Si se consigue que los niños, los
profesores y los padres escriban juntos, los niños aprenden a escribir mejor. Es importante pues
crear un clima social, una "comunidad de escritores" que permita a los alumnos compartir
experiencias de escritura entre sí, y también con sus profesores y sus padres. Una de las formas
para crear esa comunidad es conseguir que los padres y los profesores escriban en el periódico
escolar.


- A los niños les gusta escribir a otros niños. Los niños de culturas diversas se pueden
comunicar a través de la escritura. Niños de Ottawa y Bruselas, de Biarritz y Nueva Delhi pueden
comunicarse y compartir sus aprendizajes por escrito.
- Los niños tienden a escribir sobre lo que más les interesa y preocupa. El aprendizaje de la
escritura debe de estar relacionado con los problemas más importantes de la vida de los niños
(estudiantes). Por ejemplo, si uno de los familiares del niño está enfermo de cáncer, lo normal y
conveniente será que esa enfermedad figure entre los tópicos más importantes de su escritura.
- Los niños están motivados para escribir cuando ven que el escribir bien tiene un
reconocimiento. El reconocimiento puede venir a modo de premios en concursos de escritura, de
lectura pública de textos escritos por los niños, de composición de libros que recogen los escritos de
los niños, de exposición de los escritos en la página web del colegio etc. La publicación de un escrito
es una forma muy buena de motivar a su autor. Una buena forma para motivar a los niños
escritores es publicar y celebrar la publicación de sus escritos.
- Si la escuela reconoce la importancia de la escritura, los niños también lo harán. De ahí la
importancia de organizar eventos literarios como Semanas o Jornadas Literarias, en las que se
puedan exponer escritos de niños, padres, profesores y personajes conocidos, así como de
escritores conocidos.
- Para que la escuela pueda mejorar la escritura de los niños hace falta que los profesores y
padres valoren, entiendan y practiquen la escritura.
- La escuela debe enseñar la escritura tal como ésta es practicada por los escritores
profesionales. Los estudiantes escritores necesitan escribir sobre temas reales, para lectores reales.

Motivación del profesor para enseñar a escribir
La escritura es un medio indispensable para integrarse en la sociedad actual. Es un medio
imprescindible para los otros aprendizajes y para el ejercicio profesional.
La escritura sigue siendo el medio principal para la difusión de la cultura, tanto en los textos
escolares, como en las obras literarias o en las páginas de Internet.
Para convivir y trabajar en la sociedad actual tenemos que saber escribir cartas, instancias,
anuncios, informes, discursos, memorias, artículos, tesis, reportajes etc. El dominio de la escritura
es una competencia clave en la vida profesional o en la vida cotidiana de muchas personas.
A pesar de la importancia de la formación en escritura, los estudiantes de Secundaria y los
jóvenes que acceden a la Universidad siguen a menudo sin dominar esta competencia.

Aprender a redactar textos
La actividad de redacción de textos requiere la puesta en funcionamiento de los siguientes
cuatro componentes:

La planificación que posibilita la generación de contenidos y su organización conceptual.

La formulación del texto que consiste en el desarrollo y ejecución lingüísticos de los
contenidos planificados.

La revisión del texto que consiste en su evaluación y modificación.

El control y supervisión de los componentes precedentes.

La redacción de un texto legible requiere un aprendizaje intenso y una larga práctica, que puede
durar una media de 15 años de aprendizaje en la escuela. Engloba los siguientes aspectos:

El aprendizaje de la escritura comienza en la familia, con el aprendizaje de la escritura del
nombre.

Se pasa de la escritura de la palabra a la redacción de los diferentes textos: descriptivo,

narrativo, expositivo, argumentativo.

Se aprende a escribir utilizando diferentes útiles: lápiz, bolígrafo, ordenador. . .

Se aprende a modular la escritura dependiendo de la situación y de los lectores eventuales.
Para llegar a escribir bien hay que adquirir conocimientos sobre la situación de la escritura,
sobre el funcionamiento del código escrito y el funcionamiento de la redacción.


1. aprendizaje de la situación de escritura:
- El niño debe aprender a controlar la postura sentada, el tono muscular y los movimientos
finos implicados en la escritura.
- Debe aprender a utilizar el lápiz, el bolígrafo, el teclado. Adaptarse a las dimensiones de la
hoja de papel.
2. aprendizaje del código escrito:
Para aprender a redactar hace falta saber escribir. El conocimiento del código escrito es
necesario para aprender a redactar. El niño debe adquirir los siguientes conocimientos previos al
aprendizaje de la redacción:


Unidades gráficas: una vez haya aprendido a distinguir los dibujos y el texto escrito, el niño
debe aprender a segmentar en unidades menores el trazado gráfico continuo. Así, logrará
dividir el trazado escrito en palabras, sílabas y letras. Adquirirá de esta forma nociones
complejas y abstractas como párrafo, frase, palabra, sílaba y letra, así como conocimientos
sobre la puntuación, lo cual le permitirá establecer relaciones entre diferentes partes de lo
escrito.

conversión grafema-fonema y ortografía: el niño tiene que darse cuenta de que las palabras
no se escriben tal como se pronuncian, y tiene que descubrir marcas gramaticales específicas
como las marcas del plural, las concordancias nombre-adjetivo o sujeto-verbo, los tiempos
verbales etc. El aprendizaje de la lectura favorece el aprendizaje del código escrito. Los niños
transfieren a la escritura y a la redacción los conocimientos adquiridos en la lectura. Así,
gracias a la lectura se logra una categorización de los grafemas, el aprendizaje del código de
conversión de los grafemas en fonemas, así como el aprendizaje de la ortografía.


3. Conocimientos para redactar un texto:

La destreza para redactar un texto depende de los siguientes conocimientos:

El conocimiento de estructuras preestablecidas de organización del contenido
semántico. Esquemas de texto. Coherencia local y global del texto.

Conocimientos procedimentales sobre borradores y planes de texto previos.

El aprendizaje de las marcas que establecen las relaciones entre elementos de las
frases y de las proposiciones: anáforas (relacionan un elemento antecedente y otro
que aparece después), conectores (relacionan una parte del texto con otra anterior en
el texto), convenciones sobre formatos de texto. . .

Conocimientos pragmáticos relacionados con la elaboración de hipótesis sobre las
expectativas del lector y su comprensión del texto, sobre los aspectos comunicativos,
retóricos, conversacionales y discursivos de la redacción.

Conocimientos metalingüísticos sobre el control de la redacción. Las reglas y
estrategias de la redacción del texto se asientan en el esquema de texto y en el
género literario, pero se asientan también en las competencias y destrezas lexicales,
sintácticas, gramaticales, discursivas y pragmáticas adquiridas en el lenguaje oral.

Control de la ejecución del trazado gráfico, coordinación de los movimientos gráficos.
El niño debe pasar del control retroactivo al proactivo. Debe lograr el desarrollo de su
grafomotricidad, pasando de la fase del primer dominio caligráfico hasta la fase de
adquisición de la velocidad escritora adulta.

El aprendizaje de las destrezas de redacción requiere el conocimiento previo del código
escrito. Las dificultades en la aplicación de conocimientos grafomotores pueden entorpecer la
aplicación de destrezas de más alto nivel.

Nivel bajo y nivel alto de destreza escritora
1. Nivel bajo o nivel de planificación local: Berninger y Swanson (5)
En relación con la formulación de textos, al comienzo de la educación primaria los niños
recuperan ideas de la memoria o del entorno, y tratan de transcribirlas a un trazado escrito. Hace
falta que el niño haya adquirido la grafía de las letras, antes de que genere los primeros textos. Esos
textos se articulan en torno a palabras, frases y párrafos.

Para escribir un texto el escritor tiene que actuar de acuerdo a constricciones nuevas que no
existían en la producción oral, constricciones ligadas a la situación de escritura, al código grafico, al
léxico, a la sintaxis y a la ortografía. Cuando empiezan a escribir los niños utilizan las habilidades
conversacionales logradas en el lenguaje oral para organizar el escrito. Avanzan paso a paso en la
redacción, describiendo ciclos repetitivos de recuperación de la información y formulación del texto.
El resultado de este proceso son unos textos formados por yuxtaposición de enunciados, sin
relaciones claras entre ellos.
Berninger y Swanson analizan el desarrollo de las fases de formulación, revisión y
planificación, en niños situados entre 6 y 11 años. En los niños de los primeros cursos de Primaria,
lo primero que aparece es la formulación. El niño comienza a escribir sin planificar sus ideas y sin
considerar la calidad del escrito. La formulación consta de la generación de textos a partir de la
ideas recuperadas en la memoria de trabajo y de la transcripción de las representaciones de la
memoria de trabajo en símbolos escritos. El niño genera sus primeros escritos, dándoles forma
ortográfica a las palabras y dominando la grafía de las letras. Después del componente de
formulación, aparecen sucesivamente los componentes de revisión y planificación. En esta fase, los
tres componentes funcionan de forma autónoma, sin interactuar entre sí.
En niños un poco mayores, la transcripción comienza a automatizarse, y la generación de
textos se enriquece gracias a los géneros y a las estructuras discursivas. La revisión puede
ampliarse más allá de las palabras, hasta abarcar los párrafos. La planificación aparece separada de
los otros componentes, y no se utiliza para guiar la generación del texto. La formulación y la revisión
comienzan a funcionar de forma interactiva, pero la revisión se limita a la transcripción, y no a la
representación interna del texto.
En niveles superiores de la evolución se da una coordinación de componentes en la memoria
de trabajo. Hacia los 11-12 años empiezan los niños a articular la planificación. La interacción de
este componente empieza a los 10-11 años y continúa progresando hasta los 15-16 años (6). Se
articula la planificación con la formulación y la revisión. Los escritores noveles producen una única
formulación; los expertos elaboran más el texto y no dudan en modificarlo (7). La elaboración de los
textos por parte de redactores expertos no se reduce a ordenar el enunciado de los conocimientos
disponibles, sino a presentar las ideas en función de las constricciones de la redacción. De la
estrategia de "contar lo que conocen" (knowledge telling strategy) pasan a la estrategia de
"transformar sus conocimientos" (knowledge transforming strategy).
El niño o el escritor que se encuentra en un nivel bajo de escritura planifica de forma local el
escrito, y su estrategia se basa en relatar sus conocimientos. El niño escribe las ideas a medida que
se generan, sin reorganización conceptual y sin reflexión sobre la forma lingüística. Lo único que
hace es transferir sus conocimientos del lenguaje oral a un texto escrito. Se yuxtaponen los
enunciados, sin tener en cuenta el contexto y el destinatario.

Cuando los niños han adquirido la destreza de trascripción o conversión, se libera espacio de
la memoria de trabajo para la generación de textos más complejos. La automatización de procesos
de nivel inferior permite liberar recursos cognitivos que pueden utilizarse para procesos de más alto
nivel. En el escritor experto está automatizada la gestión de aspectos mecánicos como la grafía, la
sintaxis, la grafomotricidad etc. Gracias a ello, el escritor puede ocuparse de la organización de las
ideas y de las exigencias comunicativas.
Hacia la edad de 10-11 años los niños empiezan a redactar textos de organización más
compleja


2. Nivel alto o de planificación global (Bereiter y Scardamalia) (7)
El escritor utiliza procedimientos más complejos, reelabora las informaciones recuperadas de
la memoria en función de los objetivos pragmáticos, lingüísticos y retóricos del escritor, y en función
del género textual. El escritor deberá elaborar el contenido conceptual y la forma retórica y los
adecua a sus objetivos comunicativos, de tal forma que la resolución de los problemas de contenido
y de los problemas retóricos se lleva a cabo en una estrecha interacción.
La destreza redactora se adquiere cuando se pasa de la planificación local del contenido del
texto a la planificación global y compleja basada en la resolución de problemas o en la estrategia de
conocimientos transformados. Gracias a la práctica, se automatizan algunos procesos y se liberan
recursos para poder utilizarlos en tareas de más alto nivel (8). Por otra parte, la memoria de trabajo
de largo plazo guarda procedimientos de almacenaje y recuperación de conocimientos desde la
memoria de largo plazo. Gracias a esa instancia, la memoria de trabajo puede recuperar una gran
cantidad de información en cualquier momento (9). La planificación compleja y las estrategias de
transformación están ligadas a la capacidad de la memoria de trabajo. El desarrollo de la destreza
redactora va ligada a la diferenciación progresiva de la planificación y a la prolongación del tiempo
de planificación (5).


Bereiter y Scardamalia analizan la escritura de los niños situados entre 9 y 16 años. La fase
de estrategia de planificación global y compleja o la fase de estrategia de conocimientos
transformados se desarrolla a partir de los 14 años. Requiere la automatización previa de las
destrezas de bajo nivel. Antes de pasar a la formulación del texto, se reorganizan los conocimientos
sobre el tema de redacción, teniendo en cuenta los objetivos del escritor y las características del
contexto y del destinatario. El escritor debe adaptar el contenido conceptual y la forma lingüística de
forma que se correspondan con sus intenciones y con las exigencias de la situación y del
destinatario.
La destreza de redacción pasa de una fase de planificación local del contenido del texto a una
fase de planificación global y compleja. Se alarga el tiempo destinado a la planificación. La destreza de redacción se basa en dos funciones centrales:

Funciones cognitivas: se requieren capacidades de razonamiento formal, para elaborar
hipótesis sobre el entorno y el destinatario. Se requiere la capacidad de ponerse en el
lugar del lector.

Funciones metacognitivas: se requiere la capacidad de redefinir la representación de
sus conocimientos.

Intervención del profesor en las diferentes fases del proceso de la escritura


1) fase de preparación y planificación de la escritura
Primeramente se debe elegir el tema. Se activan en la memoria del niño los contenidos
relacionados con el tema, y se recoge información de otras fuentes. Se discute sobre el
tema y se cuentan historias relacionadas con él. Se realizan entrevistas, se ven
documentales, se leen artículos relacionados con el tema.
2) Planificación
Se debe establecer un objetivo. Se piensa en los lectores a los que irá dirigido el escrito.
El profesor hará preguntas al niño sobre lo que quiere conseguir con el escrito, sobre las
personas a las que va dirigido.
El niño debe escribir un esquema previo del escrito, esquema en el que se indicarán las
partes del escrito y los pasos a seguir. Para empezar a escribir el niño tiene que extraer
información de su memoria a través de las preguntas que le hace el profesor. Se le
pueden proporcionar al niño palabras y expresiones relacionadas con el tema sobre el que
está escribiendo.
Una vez extraídas la ideas, el niño tiene que seleccionar aquellas que quiere transmitir,
organizarlas en ideas principales y secundarias, hacer esquemas de ideas o mapas
cognitivos, ordenar los datos y las ideas según criterios espaciales o temporales. La
selección y estructuración de esas ideas estará determinada por la finalidad que pretende
el escritor, así como por los conocimientos previos sobre el tema que se le suponen al
lector.

3) Producción del texto
Hay que distinguir entre enseñanza de la forma textual y enseñanza de la estructura
textual. La forma textual se refiere al léxico, a la morfología y a la sintaxis. La estructura
textual se refiere a los diferentes tipos de texto.
Para la enseñanza de la morfología y de la sintaxis, las palabras nuevas y las formas
sintácticas deben adecuarse al nivel evolutivo del niño. Las palabras deben ser
suficientemente conocidas, y las frases deben ser cortas. La fase de reconocimiento de las
palabras y reglas sintácticas debe preceder a la de producción.
En el lenguaje oral las frases se unen unas a otras de forma continua. La escritura
inicial del niño pequeño se caracteriza también por la yuxtaposición de frases. El niño debe
aprender a dejar espacios entre las palabras de las frases y entre las frases, utilizando signos
de puntuación. Debe aprender también a expresarse mediante tipos de oración de diversa
complejidad.


La escritura de un texto puede obedecer a diferentes intenciones. Cada tipo de texto
responde a una función determinada. La enseñanza de la estructura textual tiene por objetivo
enseñar al alumno estructuras textuales que pueden responder a las diferentes funciones.
- La función del texto narrativo es describir una experiencia subjetiva en un contexto
espacial o social determinado y en una secuencia temporal determinada. Primeramente se
introducen las partes de la narración; luego se hacen predicciones a partir de una
estructura narrativa; a continuación se construye el texto narrativo siguiendo un esquema
narrativo; y finalmente se revisa la narración.
Escenario: ¿Quién es el protagonista? ¿Dónde y cuándo ocurre?
Problema: ¿A qué situación o problema se enfrenta?
Respuesta: ¿Qué piensa? ¿Qué siente? ¿Qué hace?
Resultado: ¿Qué ocurre al final? ¿Cómo se resuelve la situación?
Esquema de texto narrativo


- La función del texto descriptivo es presentar las características de un suceso, de un
objeto, animal o persona, de forma que el lector pueda visualizarlo en su mente. Para
ello, el escritor debe observar atentamente la realidad desde diferentes perspectivas,
obtener información relevante sobre el tema, ordenar la presentación del acontecimiento
o del objeto y comparar los objetos observados.
Acontecimiento u objeto que se describe:
Forma:
Color:
Dimensiones:
Duración:
Comportamiento:
Carácter:


Esquema de texto descriptivo
- La función del texto expositivo es transmitir al lector información sobre un tema de
forma comprensible, agregando explicaciones y describiendo los objetos con ejemplos y
analogías. El esquema del texto expositivo suele constar de una introducción en la que se
presentan las ideas principales; de un desarrollo de los nuevos conocimientos, de las
pruebas y de las ideas secundarias; de una conclusión. Es un tipo de texto informativo y
explicativo que se utiliza desde el inicio hasta el final de la escolaridad del niño, en todas
las ciencias. Los textos expositivos de trama narrativa exponen procesos históricos o
naturales. Los textos expositivos de trama descriptiva organizan la información en
categorías de diferente nivel. El profesor puede ayudar al niño a desarrollar el texto
expositivo narrativo mediante la utilización de un gráfico de secuencia temporal; y a
desarrollar el texto expositivo descriptivo por medio de gráficos de estructuración
espacial.


- La función del texto argumentativo es presentar los argumentos que están a favor de
una idea o postura, con el objetivo de convencer o persuadir a alguien sobre la bondad de
esa idea o postura. Se presenta la idea que se quiere defender, así como las ideas
relacionadas con ella; se presentan los argumentos, las pruebas, los datos que apoyan
esas ideas; se sacan las conclusiones.
A través del texto argumentativo, el profesor ayuda al niño a tomar posición sobre un
tema y a utilizar técnicas para persuadir al lector sobre los aspectos positivos de esa
posición. Será importante que el escritor sepa adoptar la perspectiva del lector, ya que la
validez de los argumentos que va a utilizar depende de la óptica cognitiva, emocional y
social del lector. Esta toma de perspectiva depende del nivel de desarrollo operatorio del
niño. Es a partir del período operacional concreto cuando el niño es capaz de adoptar el
punto de vista del otro. El aprendizaje de la argumentación se inicia en Educación
Primaria, se desarrolla en Secundaria Obligatoria y se consolida en el Segundo ciclo de
Secundaria Obligatoria y Bachillerato.


4) Revisión
Una forma interesante de revisar el texto es integrar al lector en el proceso de escritura.
Para ello, a cada alumno se le asigna un compañero que lee el borrador escrito por él.
Este compañero le dice qué es lo que más le gusta, lo que no entiende bien, y sugiere
cambios. Corrige asimismo los errores morfológicos y sintácticos. Identifica lagunas de
información, incoherencias entre oraciones y frases ambiguas que se prestan a múltiples
interpretaciones.


Referencias
(1) Daniels PT. Writing systems. En: Aronoff M, Rees-Miller J, editores. The handbook of linguistics,
Oxford, England: Blackwell; 2001. p. 43-80.
(2) Emig J. The Web of Meaning: Essays on Writing, Teaching, Learning, and Thinking. Ed.
Portsmouth, NH: Boynton/Cook; 1983.
(3) Hillocks G Jr. The Testing Trap. ed. New York: Teachers College Press; 2002.
(4) National Writing Project. University of California. Berkeley, CA 94720-1042. www. nwp. org.
(5) Berninger VW, Swanson HL. Modification of the Hayes and Flower model to explain beginning
and developing writing. En Butterfield E, editor. Advances in cognition and EducationalPractice. Vol.
2. Children's writing: toward a process theory of development of skilled writing. Greenwich CT: JAI
Press; 1994. p. 57-82
(6) Alamargot D, Chanquoy L. Through the models of writing in cognitive psychology. ed. Boston,
Dordrecht, New York: Kluwer Academic Publishers; 2001.
(7) Bereiter C, Scardamalia M. The psychology of written composition. ed. Hillsdale, NJ: Lawrence
Erlbaum Associates; 1987.
(8) Just MA, Carpenter PA. A capacity theory of comprehension: Individual differences in Working
Memory. Psychological Review 1992; 99: 122-149.
(9) Ericsson KA, Kintsch W. Long-term working memory. Psychological Review 1995; 102: 211-245.


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