El trastorno de pánico se define como ataques de pánico, inesperados y recurrentes, que por lo general no tienen un factor desencadenante, al menos uno de ellos va seguido de un mínimo de un mes de inquietud y preocupación persistente por la aparición de una nueva crisis y sus consecuencias. Los pacientes con trastorno de pánico aumentan la posibilidad de padecer de otros trastornos psiquiátricos, como trastorno de ánimo, trastorno por uso