OBJETIVO: Valoración del grado de depresión y ansiedad de pacientes susceptibles de ingresar en una UCI y de sus cuidadores primarios, y análisis de las relaciones entre ambos grupos.MATERIAL Y MÉTODO: La muestra estuvo formada por 158 pacientes y 118 cuidadores primarios reclutados, previo consentimiento informado, tras la visita de preanestesia previa a una intervención quirúrgica programada que requeriría un ingreso del paciente en la UCI general del Consorcio hospital General Universitario de Valencia (CHGUV). En este momento se valoró el nivel de depresión (BDI) (1) y ansiedad (STAI-R) (2) de los participantes, así como sus datos clínicos (diagnóstico) y sociodemográficos (edad, sexo, nivel cultural, tipo de relación con el paciente).RESULTADOS: La edad de los pacientes se situó en torno a los 57 años (SD=14. 62; rango=15-85), siendo el 55, 1% hombres y el 44, 9% mujeres. El 54, 4% de ellos había cursado estudios primarios/graduado escolar, padeciendo la mayoría de ellos algún tipo de patología oncológica (61. 7%). Un 39. 5% de pacientes mostraron niveles significativos de depresión en diferentes grados (28%=leve; 8. 3%=moderada; 3. 2%=grave), y mientras que los participantes masculinos no alcanzaron niveles significativos de ansiedad-rasgo, un porcentaje de las mujeres (22. 5%) sí los manifestó. En cuanto a los cuidadores primarios, su edad osciló entre los 21 y los 77 años (M=50. 30; SD=14. 08), siendo el 25. 4% hombres y el 74. 6% mujeres. El 57. 6% de los cuidadores había cursado estudios primarios/graduado escolar, siendo el cónyuge/pareja identificado más frecuentemente como cuidador primario (59. 3%). Por su parte un 28. 6% de ellos mostraron niveles significativos de depresión en diferentes grados (19. 1%=leve; 7. 8%=moderada; 1. 7%=grave), así como de ansiedad-rasgo (13. 3% de hombres, y 8. 3% de mujeres). Al analizar las relaciones entre los pacientes y los cuidadores primarios se obtuvo una correlación positiva en cuanto a la edad (r=. 400) y el nivel cultural (r=. 294) de ambos grupos. Por otro lado, tanto el grado de depresión como el de ansiedad-rasgo de los pacientes se halló relacionado positivamente con el de los cuidadores primarios (BDI: r=. 573; STAI-R: r=. 321).CONCLUSIONES: En primer lugar, y dada la existencia de niveles clínicamente significativos tanto de ansiedad como de depresión en los pacientes así como en sus cuidadores primarios, estos resultados indicarían la necesidad de proporcionar un apoyo psicológico que favorezca su adaptación a la situación y facilite el posterior proceso de recuperación. Por otro lado, los niveles de depresión y ansiedad de pacientes y cuidadores se encontraron relacionados, lo cual podría ser interpretado como un indicativo de que el estado de ánimo de ambos grupos se encuentra relacionado y podrían influirse mutuamente. Aunque el tipo de análisis realizado no permite conocer la dirección de esta posible influencia, estudios previos muestran que los cuidadores primarios pueden contribuir de forma significativa en la consecución de una buena evolución del proceso de enfermedad de los pacientes (3), y que reducir los niveles de estrés de los mismos podría incidir en una mejora de los resultados del paciente (4). De este modo, se plantearía la necesidad de realizar una valoración del estado psicológico, no solo de los pacientes, sino también de sus cuidadores, con el objetivo de proporcionarles un apoyo adecuado que les permita ofrecer este tipo de ayuda a los pacientes, lo cual también ha sido sugerido en estudios previos (5).