Los ataques de pánico espontáneos son impredecibles, y por lo tanto difíciles de estudiar. Para poder estudiar directamente la enfermedad se han desarrollado diferentes modelos de pánico utilizando diversos estímulos de provocación para conseguir provocar las crisis en condiciones de laboratorio. La infusión de lactato fue el primer modelo utilizado. Provoca una crisis en el 60-80% de los pacientes pero sólo en el 0-20% de los controles san