La depresión es un trastorno mental frecuente, ya que se calcula que afecta a unos 350 millones de personas; se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración (OMS, 2012). Se han identificado dos factores que se relacionan con el inicio de la depresión en los niños (Aguilar , 2002): los factores personales y los factores ambientales; entre ellos podemos mencionar el entorno familiar o la escolaridad, que también ha sido asociada con síntomas depresivos en estudios de población no Latina (Aranda, Castaneda, Lee y Sobel, 2001, en González y Landero, 2006). Ésta investigación forma parte de un proyecto de investigación que busca comprender los niveles de estrés, ansiedad y depresión en niños que cursan del 4to al 6to grado de primaria en la Ciudad de Toluca. Se reporta la primer parte del diagnóstico, que se realizó utilizando el CDI-Children’s depresión Inventory. Creado por Kovacs, 1977-1992, instrumento que consta de 27 ítems (cognitivos, afectivos y conductuales), que buscan cubrir la mayoría de los criterios para el diagnóstico de la depresión en niños entre 8 a 17 años. Los resultados nos muestran que en el factor de disforia la media es mayor (n=33. 8) que el factor de autoestima negativa (n=20. 1) es decir, la respuesta emocional que las características ambientales generan en la población encuestada determina su estado de ánimo.