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Última actualización web: 19/05/2022

Grupos etarios y prevención.

Autor/autores: María Soledad Domínguez
Fecha Publicación: 01/01/2003
Área temática: Psiquiatría general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Generalmente se hace referencia a la edad como una simple variable independiente relacionada de modo univoco con variables dependientes como actitudes, hábitos, costumbres, ideología como si pertenecer a una misma cohorte y haber nacido en un mismo país fuera condición sine qua non para evaluar y entender a las personas y sus conductas.

Palabras clave: Grupos etarios, Grupos sociales, Prevención

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Grupos etarios y prevención.

María Soledad Domínguez.

Facultad de psicología de Mar del Plata, Argentina

PALABRAS CLAVE: grupos etarios - grupos sociales - prevención

[17/2/2003]



Generalmente se hace referencia a la edad como una simple variable independiente relacionada de modo univoco con variables dependientes como actitudes, hábitos, costumbres, ideología como si pertenecer a una misma cohorte y haber nacido en un mismo país fuera condición sine qua non para evaluar y entender a las personas y sus conductas.

Se propone pensar en la construcción diferencial de los sujetos y de sus edades desde las dinámicas sociales que los atraviesan. Bordieu ha ubicado en el centro de su interpretación de la sociedad, las cuestiones culturales y simbólicas, particularmente el consumo simbólico, sin descartar la importancia de la producción. Las relaciones de poder entre las clases son fundamentales pero en relación con las formas de poder simbólico que contribuyen a la reproducción y diferenciación social. Esta concepción incluye tres modos de producción: burgués, medio y popular cuya diferencia radica en la naturaleza de las obras producidas, la composición de sus públicos, las ideologías político – estéticas y las diferencias en el modo de consumir los bienes simbólicos. Dice Bordieu que hay acciones de orden social que se insertan en sistemas de hábitus constituidos desde la cuna. Este concepto se refiere al modo por el cual lo social se interioriza en los individuos y logra que las estructuras objetivas concuerden con las subjetivas; relaciones de sentido, no concientes, que se organizan generando, a su vez, las prácticas individuales. Da a la conducta esquemas básicos de percepción, pensamiento y acción. El hábitus sistematiza el conjunto de las prácticas de cada persona y cada grupo, garantiza su coherencia con el desarrollo social más que cualquier condicionamiento ejercido por las campañas publicitarias o políticas. De modo que estas diferencias de generación son diferencias en el “modo de generación”, en las maneras de producción de los individuos limitados a grupos y campos concretos. Estas diferencias en el modo de generación remiten a las diferentes condiciones materiales y sociales de reproducción de los grupos sociales. Por lo tanto el tiempo no es una variable independiente; si la sociedad no evolucionara y sus nuevos miembros se encontraran con condiciones materiales y sociales idénticas a las que encontraron los viejos, décadas atrás, no habría diferencias de generación. Si las condiciones de reproducción de los grupos sociales y las condiciones sociales y materiales de producción de nuevos miembros cambian, pues entonces se produce la diferencia de generación.

Pero, ¿si se compara una generación de diferentes clases sociales?

La división en clases de edad y generaciones, no es algo que el investigador pueda imponer libremente desde fuera a su objeto de estudio, sino que deberá comenzar por delimitar grupos sociales y desde el interior de los mismos reconstruir las dinámicas de construcción de las representaciones de las clases de edad y sus características, destacando la importancia del análisis de las clases de edad en relación con las dinámicas de reproducción de las diferencias sociales, de las relaciones de dominación.

Siguiendo con esta línea, la primera misión sería llevar a cabo una sensibilización de la población que trabaja en salud, educación, e investigar las representaciones del curso de vida en grupos sociales diferentes que permita evaluar la homogeneización de los grupos etarios. La escolarización es un ejemplo de lo desarrollado anteriormente. Se plantea y organiza una currícula con contenidos mínimos básicos a desarrollar en cada aula, desde la ciudad de La Quiaca, al extremo norte de la Argentina, hasta la ciudad de Ushuaia ubicada al extremo sur. Luego cada escuela elabora un Proyecto Educativo Institucional respondiendo a los lineamientos generales y “adecuado“ al contexto socio – cultural de la institución. En líneas generales se pretende que un niño en condiciones de extrema pobreza produzca y cumpla con las expectativas de logro propuestas, expectativas bastante similares a las que debe cumplir un niño que asiste a una escuela privada del centro de una ciudad. Una de las consecuencias de este “olvido” en los análisis de los grupos sociales es la frustración del docente que repercute en su desempeño como tal. ¿Para qué y por qué van los chicos de los barrios marginados asisten a la escuela, ¿y los chicos del centro? ¿qué proyecto de vida tienen?

Por otro lado, los Programas de prevención de Embarazo Adolescente, ¿a quién se dirigen? ¿qué objetivos persiguen? Si se indaga en la historia de la familia de una adolescente embarazada residente de un barrio marginal, se encontrará que su madre fue madre en las mismas condiciones. Reproducción, re – producción, hábitus. La representación que la clase media tiene de la adolescente embarazada se encuentra en el trasfondo de la cuestión y la que hace actuar en consecuencia sin contemplar las diferencias simbólicas y necesidades particulares. Un mismo hecho, haber nacido en la misma ciudad e idénticas edades biológicas y cronológicas, no son indicadores de identidad, de modo que a la hora de implementar programas, sean de salud o educación, por citar algunas áreas de trabajo, hay que analizar las dinámicas de los diferentes grupos de la sociedad y no agruparlos arbitrariamente por franjas etarias.

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