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Última actualización web: 03/07/2022

Psicología del testimonio, concepto y factores moduladores que influyen en el testimonio.

Autor/autores: Rebeca Suárez
Fecha Publicación: 01/03/2007
Área temática: Psiquiatría general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

En el presente artículo, se expone de manera concisa el concepto y origén de esta disciplina (Psicología del testiminio) así como, las numerosas variables psicológicas que actúan como factores moduladores en la declaración de los testigos.

Palabras clave: testimonio, Psicología del testiminio

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Psicología del testimonio, concepto y factores moduladores que influyen en el testimonio.

Catalina Iglesias García; Inmaculada Muñoz; Araceli Gámez; Rebeca Suarez; Marta Presa; Rufino Lozanitos; J. L. Pérez Iñigo; J. L. Medina; Rodríguez Palancas.

Servicio de psiquiatría hospital Central de la Defensa. Madrid.
[26/2/2007]


En el presente artículo, se expone de manera concisa el concepto y origén de esta disciplina (Psicología del testiminio) así como, las numerosas variables psicológicas que actúan como factores moduladores en la declaración de los testigos.


Introducción

El testimonio de modo simplificado puede ser definido como toda aquella información que es aportada sobre un suceso, por una persona que lo ha presenciado directamente. Hoy en día sigue constituyendo una de las pruebas principales en los juicios, de aquí la importancia del estudio de las numerosas variables que pueden afectar en la exactitud del mismo.

A través de numerosos estudios surgidos a raíz de la demostración de errores producidos en sentencias judiciales, (debidos en su mayoría a la gran fiabilidad que se dio a la declaración del testigo), se comprobó que en el testimonio podían producirse sesgos y falsas informaciones no intencionadas por parte de los declarantes. Este hecho se constató que era debido, a la influencia de numerosos factores que intervienen tanto en el momento del suceso como en la posterior elaboración de la información por parte del testigo presencial, o incluso debido también a variaciones en las declaraciones según el estilo de interrogatorio utilizado durante la investigación policial.

La psicología del Testimonio o también denominada psicología Forense Experimental es una disciplina de nacimiento reciente que queda enmarcada dentro de la psicología Jurídica, siendo uno de sus principales fines, el estudio de los factores que influyen en la veracidad y exactitud del testimonio.

Evolución histórica de la psicología del testimonio

Como hemos dicho, la psicología del Testimonio surge como una disciplina reciente, sus orígenes primeros pueden remontarse a los trabajos realizados por Münsterberg en (1908), posteriormente Stern (1910) analiza los errores cometidos por niños en el recuerdo libre de un suceso y las formas interrogativas y de sugestión que pueden modificar la memoria del mismo. En España el primer autor que escribe un libro sobre psicología del testimonio es Francisco Santamaría en 1910. Lo hace con el fin de determinar el grado de credibilidad que los jueces e historiadores conceden a los testigos presenciales.  

No volverá a realizarse prácticamente ningún nuevo estudio, hasta que en la década de los 70, se reactiva el interés por las variables que afectan al testimonio, y comienza a profundizarse en el estudio de dos funciones cognitivas esenciales que intervienen en este proceso, que son la memoria y la percepción.

En este período, destacan fundamentalmente los estudios experimentales realizados por Elizabeth Loftus, sobre las variaciones que se producían en los testimonios debidas a la influencia del entrevistador, así como sus investigaciones sobre los errores de reconocimiento de personas participantes en un suceso y la adecuada composición de las ruedas de identificación de sospechosos.  

Proceso de elaboración del testimonio

Las experiencias de sucesos importantes no se registran en nuestra memoria como lo haría una grabadora de video, sino que toda la información recibida a través de nuestros sentidos, es continuamente procesada y cargada de significación, atendiendo a las experiencias aprendidas con anterioridad; por tanto la información recibida es codificada, reorganizada y reinterpretada.  

Los dos procesos mentales básicos que constitui rán la base del testimonio de un sujeto la percepción y la memoria.

1/La percepción es el proceso por el cual los objetos o situaciones que registran nuestros órganos de los sentidos, son dotados de significación. Es decir entre la multitud de estímulos que recibimos, sólo registramos aquellos que tienen un significado para nosotros.  

2/La memoria es un proceso que consta de tres fases clásicas en el procesamiento de la información humana que son; la adquisición, la retención y la recuperación. En la fase de adquisición el testigo percibe la información acerca de un suceso que puede durar segundos u horas. Como un suceso complejo contiene gran cantidad de información, sólo podemos atender y percibir una pequeña parte. Durante este proceso, se realiza una interpretación de lo que se observa en función de los conocimientos previos, expectativas y estereotipos. En esta fase influyen factores como el tipo de aprendizaje (intencional o incidental), el nivel de violencia del suceso y el grado de implicación del testigo en el suceso (víctima u observador).  

La fase de retención incluye todos aquellos procesos que tienen lugar en el intervalo de tiempo desde la percepción del suceso hasta que el testigo intenta recordarlo. En esta fase la persona interpreta la información que recibe después del suceso y almacena fragmentos de esa información. La información percibida está por tanto sujeta a influencias tanto internas (pensamientos, esquemas) como externas (comentarios con familiares), pudiendo producir cambios importantes en la memoria original (1). Después de la fase de codificación el testigo utiliza estrategias de elaboración y repaso que pueden modificar la memoria del hecho, del mismo modo que si el testigo tiene conversaciones sobre el suceso con otras personas o recibe información de los medios de comunicación.  

En esta fase el testigo puede recibir información nueva sobre el incidente la cual va integrando en su esquema del hecho, de tal manera que más adelante en la toma de manifestación ya no sabrá la procedencia de esa información, si fue percibida directamente o se lo ha contado alguien.

En la fase de recuperación el testigo intenta reconstruir la porción de información sobre el suceso necesaria para responder a las preguntas específicas. El intento de recuperación de esa información implica la reconstrucción de la interpretación original utilizando fragmentos del suceso que permanecen a pesar del tiempo transcurrido y la información adquirida en la fase de retención. El éxito de esta tarea depende tanto de las adecuadas estrategias de recuperación, como de la exactitud de las percepciones iniciales, de las adecuadas estrategias de codificación y de la minimización de interferencias durante el almacenamiento.  

Hay bastante acuerdo en que los relatos de los testigos pueden estar sesgados o distorsionados en la fase de la recuperación debido al método de interrogación, la redacción de las preguntas y la mejora de la recuperación.

Variables que afectan a la exactitud del testimonio

En la calidad de la información almacenada en la memoria del testigo, pueden influir numerosos factores que han sido clasificados en función de las fases del procesamiento de la información humana. Durante el testimonio pueden cometerse errores por modificaciones en la memoria del testigo producidas bien por la manera de formular las preguntas durante el interrogatorio policial, ante la formulación de hipótesis de los abogados o simplemente debido al deterioro que sufre el recuerdo por el mero paso del tiempo.  

La clasificación más reciente de las posibles variables que influyen en la exactitud del testimonio, es aquella que se realiza en función de los factores relacionados con el suceso, el testigo, la evaluación del hecho y la influencia del entrevistador sobre el testimonio(2).

A. Variables del Suceso

Dentro de las variables del suceso, se distinguen entre otras aquellas que afectan principalmente al proceso de la percepción como son; el tamaño de los objetos, la velocidad, el color y la luminosidad, el tiempo de exposición al suceso, la seriedad del delito y el nivel de violencia empleado, entre otros.  

En lo que se refiere al tiempo de exposición del suceso hemos de tener en cuenta, que el testigo con mucha frecuencia va a sobreestimar la duración del mismo; esto es debido a que si ha registrado gran cantidad de elementos tenderá a sobrevalorar el tiempo de exposición al hecho. Otro dato a tener en cuenta en este apartado, es que en los delitos en los que media gran nivel de violencia, existe por parte de la víctima o el testigo mayor grado de activación emocional durante el incidente(3), habiéndose demostrado que en estos casos disminuye la cantidad y exactitud de la información registrada. Por investigaciones recientes, se cree que este hecho es debido, a que en estas circunstancias se produce un proceso de codificación selectiva de la información que puede mejorar el recuerdo del tema principal del suceso y de algunos detalles importantes, pero como consecuencia la codificación de los detalles periféricos quedará afectada. (4)

Por último destacar que en los sucesos en donde existe la presencias de armas, aparece el denominado “efecto foco de arma” descrito por Jhonson y scott (1976), según el cual los sujetos tienden a concentrar su atención sobre el arma, ya que representa un estímulo amenazante, dejando de lado el aspecto físico o la cara del autor.

B. Variables del Testigo

Dentro de las variables que afectan al testigo y que pueden influir en el testimonio, distinguimos:

1/ El Género: Las investigaciones han encontrado diferencias de género en el recuerdo de incidentes violentos o emocionalmente excitantes. Clifford y scout (1978), demostraron que en incidentes no violentos hombres y mujeres dan descripciones similares de las personas implicadas en los mismos, perro en caso de incidentes violentos a pesar de que los dos sexos rinden peor, el descenso de rendimiento es algo más marcado en las mujeres.

2/La Raza: Los estudios realizados en este tema se refieren, a la interacción entre la raza del testigo y la del sospechoso a identificar, en líneas generales se puede afirmar que cada raza reconoce mejor las caras de su propia raza(5).

3/La Edad: Existen también peculiaridades y factores que afectan a la exactitud del testimonio en función de la edad, destacan principalmente las edades extremas; es decir los niños y ancianos. Por un lado los niños, ofrecen una información más limitada con menor número de detalles que los adultos, perro eso no significa que lo que dicen sea menos exacto. En este caso influye enormemente a la hora de tomar manifestación la edad del niño, así como el método de entrevista empleado. En lo que se refiere a los ancianos, obtienen peores resultados en la exactitud en cuanto a las características del asaltante, de la víctima y el lugar del suceso; en cambio sólo dan una respuesta cuando están seguros de haber realizado la identificación positivamente.

4/El grado de Activación o estrés del Testigo: Se ha demostrado que niveles muy altos o bajos de activación reducen las percepciones e inhiben la memoria, esta relación se la conoce con el nombre de Ley de yerkes-Dodson, y hemos de matizar que esta relación dependerá del nivel de estrés pre-existente y de la dificultad o complejidad de la tarea a realizar.

5/Expectativas y Estereotipos: Un poderoso determinante de lo que las personas perciben es lo que las personas están esperando percibir. Las expectativas formadas por la experiencia y el aprendizaje previos forman” plantillas cognitivas” que se utilizan para comparar experiencias poco frecuentes, así pues cualquier visión de algo fuera de lo corriente puede interpretarse de tal manera que encaje con dichas plantillas. Por otro lado, las personas se sabe que mantienen ideas estereotipadas sobre la apariencia física que debe tener un delincuente y que estos estereotipos pueden afectar a los juicios de la probabilidad de que alguien haya cometido un delito(6).

6/ Otros factores: Dentro de esta miscelánea, distinguimos entre posibles variables que pueden afectar a la exactitud del testimonio, la edad, la profesión, la personalidad y los conocimientos previos.

 

C. Variables relacionadas con la evaluación

1/ El rol de Testigo: El rol del testigo es identificar a un culpable en la mayoría de los casos, función que la persona intentará cumplir eficazmente. La conducta del testigo se podría conceptualizar como un proceso de decisión que resulta de la interacción de la información en la memoria, la información disponible en la situación, y las creencias y valores del testigo sobre los resultados de su posible conducta.  

2/La presión del Grupo: Los estudios de Sherif y Asch (1952), muestran como una persona puede ser persuadida a adoptar la opinión de un grupo, aunque este se encuentre totalmente equivocado. Este efecto se ve favorecido cuando la presión proviene de una persona que el sujeto considera de mayor estatus. Para evitar la presión del grupo, la toma de declaración se deberá hacer individualmente a cada persona y aislado del resto e testigos(7).

3/ La Preparación de las Declaraciones: El testigo al preparar la declaración antes de contar los sucedido, recupera la información y reconstruye el suceso, de forma que organiza y da coherencia a sus recuerdos. Al final al relatar los hechos, lo hará no del suceso percibido sino de la interpretación que ha hecho del mismo, con lo cual se producen fallas en el testimonio.

4/El intervalo de evaluación e información posterior al suceso. : Hemos de tener en cuenta que la degradación de la información no tiene que ver únicamente con el mero paso del tiempo, sino que también está implicada la adquisición y procesamiento de nueva información durante este intervalo. Durante el tiempo desde que ocurre un suceso hasta la toma de manifestación, no cabe duda que el testigo no permanece pasivo, sino que recibe e integra nuevas informaciones sobre lo ocurrido a la información ya presente en su memoria, descarta otras y reelabora su relato conforme va recibiendo detalles del exterior. Como consecuencia de esto sus recuerdos irán trasformándose con el paso del tiempo, lo que repercute significativamente en la exactitud de sus declaraciones.

D. Influencia del método de entrevista a Testigos: Un factor importante a la hora de recoger declaraciones a un testigo es la técnica empleada por el entrevistador, puesto que sin lugar a duda puede influenciar en el testimonio de modo involuntario, mediante la utilización de preguntas cerradas que no permiten que el sujeto explique adecuadamente lo recordado, o preguntas que inducen en sí mismas una respuesta o añaden información engañosa para el testigo. Por ello se considera recomendable, realizar siempre preguntas abiertas que no induzcan respuestas, no interrumpir al testigo durante el relato de los hechos, pedirle que describa el máximo de detalles que recuerde del acontecimiento por muy nimios que le parezcan, y crear en todo momento un ambiente favorable y una escucha activa por parte del entrevistador.

Conclusiones

De todo lo expuesto en el presente artículo se desprende, que existen dos fuentes de incertidumbre en el relato de los testigos que se deben tener en cuenta a la hora de evaluar la credibilidad del mismo; por un lado se encuentran las limitaciones en el procesamiento humano de la información, en los niveles sensoriales, atencionales y de memoria y por otro los métodos empleados para obtener la información de los testigos.

Es conveniente tener en cuenta, que en muchas ocasiones los relatos de los testigos suelen ir más allá de lo que se presenció, ya que a lo que el sujeto vivió se une, por un lado sus propias deducciones acerca de lo sucedido, sus interpretaciones basadas en su conocimiento previo y la reconstrucción con las que en ocasiones involuntariamente completan las partes que faltan de su recuerdo para darle mayor coherencia.

Bibliografía

(1) Loftus, E. F. “Eyewitness testimony”. Cambridge, Massachusetts: Harvat university Press. (1979).

(2) Ibabe, I. “Consideraciones metodológicas en el estudio de la relación confianza-exactitud en elámbito de la memoria de los testigos”. VIcongreso de Metodología de Ciencias Sociales y de Salud, Santiago Compostela.

(3) Clifford, B. R. “The psychology of person identification”. London: Routledge y Kegan paul. (1978)

(4) Christianson, S. A y Loftus, E. F. “Memory for traumatic events. University of Washinton, Seattle (1986).

(5) Bothwell, R. K. , Brigham, J. C. and Malpass, R. S. “Cross ratial identification2. Personality and social Psichology Bulletin, 15, 19-25 . (1989)

(6) Mira, J. J. , Diges, M. “Procesos intervinientes en la evidencia de testigos”. F. Jiménez Burillo y M. Clemente (Eds). psicología Social y Sistema Penal. Madrid: Alianza Universitaria textos. (1986).

(7) Asch, S. “Social psychology”. Englewood Cliffs. Nueva Yersey Prentce may. (1952).

Clifford, B. y Bull R: The Psychology of Person Identification. London: Routledge and Kegan Paul, 1978.

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Diges, M. y Mira, J. J. : Psicólogos. psicología y testimonio. análisis y Modificación de conducta, 1983, 9, 243-271. 9.

Wells, G. y Lindsay, R. : How do people infer the accuracy of eyewitness testimony. Studies of performance and a metamemory analysis. En: Lloyd-Bostock, S. y Clifford, B. (eds. ) Evaluating witness evidence. Recent psychological research and new perspectives. New York: John Wiley & Sons, 1983 

Yarmey, A. y Jones, H. : Is the psychology of eyewitness identification a matter of common sense? En: Lloyd Bostock, S. y Clifford, B. (eds. ) Evaluating witness evidence. Recent psychological research and new perspectives. New York. John Wiley & Sons, 1983.

Goodman, G. S. , Quas, J. A. , Batterman-Faunce, J. M. , Riddlesberger, M. M. y Kuhn, J. (1997). Children’s reactions to and memory for a stressful event: Influences of age, anatomical dolls, knowledge, and parental attachment. Applied Developmental Science, 1, 54-75.

Graham, J. R. (1992). Interpretation of MMPI-2. Validity and clinical scales. Brujas, workshop.

Hart, R. P. y O’Shanick, G. J. (1993). Forgetting rates for verbal, pictorial, and figural stimuli. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, 15, 245-265.

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