El trabajo parte del papel que jugaron los medios de comunicación en la visibilización de la violencia de género y hace un recorrido sobre los Decálogos de buenas prácticas suscritos por diversos colectivos vinculados a los medios:Finalmente incide sobre la necesidad de tratar la violencia de género como violación de derechos humanos, evitar relacionarla con la situación sociocultural o circunstancias personales de los implicados, destacar que no son ?hechos pasionales? sino delitos y la solución no es únicamente la judicial; la conveniencia de presentar con claridad los perfiles de víctima y agresor como tales, no banalizar en materia de violencia de género; se proponen conductas activas respecto del uso de la libertad de expresión individual y del papel de los medios de comunicación.