Hoy existe probada evidencia de la interacción entre los sistemas psicológico, neurológico e inmunológico. Dichas interacciones parecerían estar mediadas por el sistema inmune como vía de comunicación entre el cerebro, el eje hipotálamohipófisis-suprarrenal (HPA) y el sistema nervioso autónomo. De esta manera, se integra en la dimensión psicológica, la regulación de la activación de estrés