Introducción: La kinesiofobia fobia al movimiento, normalmente por miedo al dolor, es una patología asociada a algunas lesiones traumáticas, ésta junto al estrés que la kinesiofobia provoca, hace que la evolución de la recuperación de lesiones sea lenta y dificultosa.Discusión: En la recuperación de las lesiones traumáticas entre otras técnicas utilizamos la cinesiterapia movimiento como terapia. El objetivo de la cinesiterapia es la vascularización de los tejidos, mantener o aumentar el balance articular y/o muscular, la coordinación, propiocepción, etc. En ocasiones nos encontramos, como es el caso del síndrome de latigazo, con pacientes con miedo a realizar cualquier movimiento por miedo a provocar dolor o bien a reproducir el mecanismo lesional. Esto hace que el paciente entre en un estado de estrés con todos los cambios neuroendocrinos que supone. Esta situación estimula el área prefrontal D, y ésta a su vez a la amígdala por sus conexiones bidireccionales con el córtex, aumentando el miedo y la ansiedad. Dicha hiperestimulación junto al exceso de cortisol altera el eje HPA; de forma que por un lado tenemos déficit de hormonas reparadoras: GH, testosterona, insulina, endorfinas y por otra, aumento de hormonas que pueden lesionar los tejidos como es el cortisol.Conclusión: Las emociones negativas desencadenadas con la kinesiofobia enlentecen la recuperación de las lesiones, por tanto desde la fisioterapia hemos de tener en cuenta estos factores y añadir a nuestros tratamientos técnicas que mejoren el funcionamiento del eje HPA, como puede ser técnicas de relajación o meditación.