La conducta suicida es el resultado de la confluencia de factores psicológicos, sociales, culturales y biológicos. Esto hace que su estudio sea complicado y requiera de un acercamiento exhaustivo y metodológicamente correcto. En el caso del suicidio consumado el estudio directo se hace imposible por motivos obvios. En estos casos podemos recurrir a la autopsia psicológica, una herramienta que nos permite reconstruir el estado mental de la persona ya fallecida y aclar