El trastorno límite de personalidad es una entidad compleja de naturaleza politética que requiere un abordaje multidisciplinar. Con frecuencia se consumen distintos recursos y muchas veces con dificultades en la coordinación. En la literatura anglosajona se recoge la figura del case manager que entre otras funciones realiza esa coordinación entre los distintos niveles de tratamiento adoptando las líneas terapéuticas a seguir.Esta figura no está muy extendida en nuestro medio al menos en sentido estricto. Nuestro objetivo es dar unas pautas pragmáticas sobre cómo abordar los trastornos límite en nuestro tiempo real de consulta desde la perspectiva del sistema público de salud y reflexionar sobre la posibilidad de la figura del case manager en nuestro medio.