Durante décadas la psicología priorizó la investigación de aspectos negativos como el malestar, la depresión y la infelicidad. De la misma forma, los estudios acerca de la vejez resaltaron el deterioro y lo patológico. En la actualidad desde la gerontología y con los aportes de la psicología Positiva, se está incluyendo el estudio de los recursos, fortalezas, habilidades y competencias. Desde este enfoque, el bienestar psicológico ha sido objeto de una enorme cantidad de trabajos que han intentado identificar los factores que intervienen para que las personas tengan una percepción positiva de sus vidas. Este trabajo efectuará un estudio comparativo de la evaluación, que los adultos mayores que viven en hogares particulares y en residencias de la ciudad de Mar del Plata, hacen de sus vidas en cuatro dimensiones: Control de situaciones, Aceptación de si, Vínculos psicosociales, autonomía y Proyectos, así como en el bienestar psicológico global. Se presentan los resultados de una investigación en la que se administró la escala BIEPS-A (Casullo, 2002) a una muestra intencional de 80 adultos mayores (40 de hogares particulares y 40 de residencias). Los resultados obtenidos muestran que los adultos mayores que residen en hogares particulares presentan puntuaciones significativamente superiores en el bienestar psicológico global y en tres de las cuatro dimensiones del mismo en comparación con los que viven en residencias. Estos hallazgos efectúan aportes en el avance del conocimiento teórico acerca de los aspectos positivos y de sus posibilidades de aplicación e intervención en el logro de un envejecimiento saludable.