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Última actualización web: 19/01/2022

Calidad de vida y trasplante renal.

Autor/autores: María Elena Rodríguiez Lafuente
Fecha Publicación: 01/03/2009
Área temática: Psicología general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

La trasplantología es un área importante de intervención del psicólogo en los últimos años, y su labor abarca todo el proceso, dentro de este la evaluación de la calidad de vida es un aspecto central para poder orientar intervenciones psicológicas. En el presente trabajo se realizó un estudio descriptivo transversal con un grupo de pacientes trasplantados renales con una evolución de hasta 2 años con el objetivo de evaluar su calidad de vida actual y sus vivencias de cambio con respecto a su estado pretrasplante. Las variables de estudio fueron edad, sexo, calidad de vida actual y tiempo de trasplantado. Se utilizó la entrevista semiestructurada y el cuestionario de Salud SF-36.

Se evidenció un buen nivel de calidad de vida percibida en relación con la salud, siendo las escalas de rol Emocional (grado en que los problemas emocionales interfieren en el trabajo u otras actividades diarias), y la de Función Social (grado en el que los problemas de salud física o emocional interfieren en la vida social habitual) las de mayor puntuación, tanto en mujeres como en hombres (aunque mayor en los hombres). Se mostraron diferencias por sexo, en las distintas escalas del cuestionario de salud SF ? 36, observándose los valores más altos en los hombres. Se comprobó que los pacientes perciben mejoría en su estado de salud general según progresa el tiempo de trasplantados.

Palabras clave: trasplante renal

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Calidad de vida y trasplante renal

Est. Gretchen García de Armas*
MSc María Elena Rodríguez Lafuente**
Est. Aelita Rodríguez Safiulina*
Dra. Berta González Muñoz***
Dr. Carlos Guerrero Díaz ****
Dr. Gerardo Borroto Díaz****
* Estudiantes de 5to año de Licenciatura en psicología.
** Especialista en psicología de la Salud. Profesora Auxiliar Facultad de Ciencias Médicas
Calixto García. Servicio de psicología.
*** Especialista de I Grado en Nefrología. Profesora Instructor. Servicio de Trasplante.
**** Especialistas de II Grado. Servicio de Nefrología.
Institución: hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras
E-mail: mariaelena. rdguez@infomed. sld. cu

Resumen:
La trasplantología es un área importante de intervención del psicólogo en los últimos años, y
su labor abarca todo el proceso, dentro de este la evaluación de la calidad de vida es un
aspecto central para poder orientar intervenciones psicológicas. En el presente trabajo se
realizó un estudio descriptivo transversal con un grupo de pacientes trasplantados renales
con una evolución de hasta 2 años con el objetivo de evaluar su calidad de vida actual y sus
vivencias de cambio con respecto a su estado pretrasplante. Las variables de estudio fueron
edad, sexo, calidad de vida actual y tiempo de trasplantado. Se utilizó la entrevista
semiestructurada y el cuestionario de Salud SF-36. Se evidenció un buen nivel de calidad de
vida percibida en relación con la salud, siendo las escalas de rol Emocional (grado en que
los problemas emocionales interfieren en el trabajo u otras actividades diarias), y la de
Función Social (grado en el que los problemas de salud física o emocional interfieren en la
vida social habitual) las de mayor puntuación, tanto en mujeres como en hombres (aunque
mayor en los hombres). Se mostraron diferencias por sexo, en las distintas escalas del
cuestionario de salud SF ­ 36, observándose los valores más altos en los hombres. Se
comprobó que los pacientes perciben mejoría en su estado de salud general según progresa
el tiempo de trasplantados.

INTRODUCCIÓN
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la Insuficiencia Renal Crónica (IRC) es
una epidemia, pues entre el 10 y 20 por ciento de la población la sufre en cualquier etapa
evolutiva desde muy incipiente hasta la necesidad de diálisis, o el trasplante renal.
La prevalencia o frecuencia de la insuficiencia renal crónica en Cuba se comporta dentro de
los rangos internacionales.
El trasplante renal, y no los métodos dialíticos, ha demostrado ser el tratamiento de elección,
por su mayor relación costo-beneficio, por brindar mejor calidad de vida y por acompañarse
de menor riesgo de mortalidad.

El implante de un riñón funcionante, si bien logra restituir todas las funciones renales y
romper la dependencia al riñón artificial, no está exento de complicaciones, además, el
enfermo, para evitar la reacción inmunológica de rechazo se ve obligado durante todo el
tiempo que conserve el injerto, a tomar medicamentos inmunosupresores que propician la
aparición de trastornos biológicos, psíquicos, estéticos y limitan su actividad física e
intelectual.
La evaluación de la calidad de vida en enfermos crónicos ocupa hoy un lugar central dentro
de las ciencias de la salud.
En la actualidad existe un gran auge del enfoque de la enfermedad dentro de un contexto
más "personal", en el que se considera tanto los factores psicológicos, como los sociales, y la
implicación que la presencia de la misma tiene en la vida del paciente, o más concretamente
en su "calidad de vida", el deterioro o pérdida de calidad de vida causado por la presencia de
la enfermedad. Esta nueva perspectiva intenta situar la enfermedad desde el punto de vista
del paciente y, lógicamente, donde cobra más importancia es en aquellas patologías de
carácter crónico.
La OMS define la calidad de vida como la percepción individual del estatus de vida, en el
contexto de un sistema de valores culturales, en los cuales su vida, sus metas y sus
expectativas son cumplidas. Este concepto está relacionado con el nivel individual de
satisfacción en las diferentes esferas de la vida.
La valoración que cada sujeto hace de su calidad de vida se basa en gran medida en un
proceso cognoscitivo de comparación, cuyos criterios se relacionan con el propio nivel de
aspiraciones, expectativas, grupos de referencia, valores personales, actitudes y necesidades
entre otros aspectos psicosociales.
Un grupo de definiciones se refiere a la naturaleza subjetiva de la calidad de vida, otras a una
situación objetiva. Hay autores que valoran ambos componentes, incluyendo en su
formulación teórica la definición de los elementos que la mayoría ha considerado relevantes:
elementos subjetivos y objetivos. Al elemento subjetivo corresponden las definiciones
unidimensionales o globales como bienestar y satisfacción, implicándose en ello la interacción
del aparato cognitivo como la evaluación de la satisfacción personal, y el aparato afectivo
dado por la apreciación de la "felicidad", más inestable e influenciado por los cambios de
humor. (1, 2)
Una definición integradora del concepto calidad de vida plantea que: la calidad de vida es el
resultado de la compleja interacción entre factores objetivos y subjetivos; los primeros
constituyen las condiciones externas: económicas, sociopolíticas, culturales, personales y
ambientales que facilitan o entorpecen el pleno desarrollo del hombre, de su personalidad;
los segundos están determinados por la valoración que el sujeto hace de su propia vida. (3)
La Calidad de Vida constituye la apreciación que el sujeto hace de su vida actual y de sus
niveles de funcionamiento, evaluándolos como satisfactorios o no, y comparándolos con los
que percibe como posibles o ideales. Esta apreciación se establece a partir de criterios tales
como la estimación de:
los niveles de funcionamiento físico y psicológico de la persona,
la evaluación de sus roles sociales y las limitaciones de los mismos,



la percepción que ésta lleva a cabo, de su salud general.

El término "calidad de vida" , y especialmente la "calidad de vida relacionada con la salud",
pretende valorar aspectos de la enfermedad relacionados con la vida diaria del paciente y en
qué modo se ve afectada por la presencia de la patología, desde el punto de vista del propio
paciente. Lógicamente esa valoración habrá de ser multidimensional y se acepta
generalmente incluir, al menos, cuatro dimensiones a evaluar: física, funcional, psicológica y
social.
Al valorar la Calidad de Vida relacionada con la salud se deben tener en cuenta 2 aspectos:
el carácter temporal y transitorio de la valoración ( pues lo que se evalúa es la situación del
paciente en un momento determinado) y el estado previo del paciente, antes de recibir el
tratamiento cuya eficacia se está tratando de valorar, así como las expectativas creadas en el
enfermo antes de aplicarlo; dado que todo tendrá una marcada influencia en la valoración
subjetiva que él haga de su CV actual. (4)
La medición de la calidad de vida relacionada con la salud en enfermos crónicos se ha
convertido en una variable de salida a medir en ensayos clínicos y en estudios
epidemiológicos, que incluyen políticas de tamizaje en los programas de control de las
enfermedades, así como en los procesos de tratamiento psicológico a estos pacientes. Esto
permite esclarecer la necesidad de apoyo o soporte que requiere este tipo de paciente, en
cualquier estadío de la enfermedad, llegando inclusive a incorporarse como medida en los
estudios de sobrevida.
Por esto el objetivo que nos propusimos en este trabajo fue describir la calidad de vida
relacionada con la salud en un grupo de pacientes trasplantados renales del hospital Clínico
Quirúrgico "Hermanos Ameijeiras.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal en un grupo de pacientes trasplantados
renales del hospital Clínico Quirúrgico "Hermanos Ameijeiras".
Muestra
· La población estuvo constituida por los pacientes trasplantados de riñón que se
atendieron en la consulta ambulatoria de Nefrología del hospital Clínico Quirúrgico
"Hermanos Ameijeiras" desde el mes de octubre hasta el mes de diciembre del año
2007. Pacientes adultos de ambos sexos que consintieron en participar voluntariamente
en la investigación.
· Finalmente la muestra quedó constituida por 17 pacientes.
Variables de estudio
·
·
·

Características sociodemográficas: edad, sexo.
Tiempo de trasplantado.
Calidad de vida relacionada con la salud actual.

Instrumentos.
·
·

cuestionario de salud SF-36
entrevista semiestructurada

El cuestionario SF 36, que empleamos para su estudio, evalúa 8 escalas referidas a:
percepción de salud general (SG)
funcionamiento físico (FF)
rol físico (RF)
rol emocional (RE)
dolor corporal (DF)
vitalidad (V)
función social (FS)
percepción de la salud mental (SM)

RESULTADOS
CARACTERIZACIÓN DE LA MUESTRA
En la siguiente tabla se muestran las características de la muestra estudiada (17 pacientes)
en cuanto a la edad, el sexo y el tiempo de trasplante.
Sexo
Edad (años)

Tiempo de trasplante

Hombres

9

52, 94 %

Mujeres

8

47, 06 %

Mínimo

19 años

Máximo

72 años

Promedio
De 1 a 3 meses
3 a 6 meses

48 años
2
4

11, 76 %
23, 53 %

6 a 12 meses

1

5, 88 %

1 a 5 años

5

29, 41 %

Más de 5 años

5

29, 41 %

Promedio de
trasplantado

4, 32 años

Como se aprecia la distribución entre hombres y mujeres fue bastante equilibrada. Con
respecto a la edad, hubo una gran dispersión, aunque es de señalar que menor de 30 años
solo fue una persona: una joven de 19 años y que el 58, 8 % de los casos tenían entre 40 y
59 años.
En el tiempo de trasplantado se pudo apreciar que en la muestra estudiada 3 pacientes
pasaban de 10 años de evolución posterior al trasplante: 13, 14 y 16 años respectivamente.

El gráfico 1 muestra como perciben su calidad de vida relacionada con la salud hombres y
mujeres de la muestra.
Gráfico 1 PROMEDIOS POR SEXOS

Es llamativo que los valores en las mujeres son inferiores a los de los hombres,
destacándose las escalas de función física, rol físico y salud mental. Lo cual refleja que ellas
refieren en un mayor porciento que la falta de salud limita las actividades físicas de la vida
diaria, como el cuidado personal, caminar, subir escaleras, coger o transportar cargas, y
realizar esfuerzos moderados e intensos; que la falta de salud interfiere en el trabajo y otras
actividades diarias, produciendo como consecuencia un rendimiento menor del deseado, o
limitando el tipo de actividades que se puede realizar o la dificultad de las mismas, así como
la valoración de la salud mental general, considerando la depresión, ansiedad, autocontrol, y
bienestar general dentro de ella.
Se destaca que los hombres tenían el máximo alto valor en la escala rol emocional o sea que
consideraron que los problemas emocionales no afectaron su trabajo y otras actividades
diarias, considerando que no existió reducción del tiempo dedicado, disminución del
rendimiento y del esmero en el trabajo t/o otras actividades de su vida cotidiana por esta
causa. Esto pudiera deberse a la concepción tradicional del rol masculino como fuerte y poco
expresivo con respecto a las emociones y a su efecto, mientras que las mujeres están mas
adaptadas a reconocer en si mismas manifestaciones emocionales negativas, aunque esta
fue la escala mas alta también en las mujeres. Esto pudiera estar reflejando la mejoría en los
estados emocionales posterior al trasplante.
Estos datos se corresponden con los reportados por otros autores donde el sexo masculino
ha sido relacionado con una mejor valoración de la calidad de vida en estos pacientes. (5, 6,
7); mientras que otros exponen datos contrarios apareciendo las mujeres con mejor
valoración. (8)

En el siguiente gráfico se exponen los resultados del SF-36 por tiempo de trasplante donde
es interesante observar que en sentido general hay una mejoría de la percepción de calidad
de vida en el grupo que llevaba de 3 a 6 meses de trasplantados, la cual desciende
posteriormente en el tiempo para incrementarse nuevamente después del año.
Gráfico 2 PROMEDIO POR TIEMPO DE TRASPLANTE

En este grupo de 6 a 12 meses se encontró una paciente con buena función del injerto pero
complicaciones derivadas del acceso vascular que la limitaban sobremanera en las
actividades físicas de su vida cotidiana y por tanto disminuían su calidad de vida con
respecto a la función y al rol físico, aunque es de señalar su elevada percepción de calidad
en el plano emocional, al estar muy satisfecha de haber logrado retrasplantarse con éxito.
En el gráfico anterior se muestra que las escalas rol emocional y salud mental se perciben
desde el inicio de forma elevada, en las entrevistas los pacientes referían la satisfacción por
haber logrado llegar al trasplante y que este funcionara a pesar de las complicaciones
posible en cada caso. La función social o sea la recuperación de la vida social habitual es
otro elemento que se destaca.
Sin embargo los estudios previos han informado que los puntajes del SF - 36 no cambian
significativamente con el tiempo después del transplante renal (9, 10)
El Gráfico 3 muestra los promedios de cada escala del SF-36 por los grupos etáreos
creados.

Gráfico 3 PROMEDIO POR EDAD

Se destaca que en casi todas las escalas el menor porciento se ubicó de 19 a 29 años, el
cual estaba representado por una paciente que a su vez es la de menos tiempo de
trasplantada, lo que puede explicar estos datos, así como la alta puntuación en rol emocional
pues haber logrado este retrasplante le reporta una alta satisfacción y un estado emocional
muy positivo, a pesar de las limitaciones físicas y socales que aun tenía. Esto se refleja en
las escalas salud mental y general.
En el resto de los grupos no se evidencian grandes diferencias. Esto es importante pues 3 de
los sujetos evaluados tienen mas de 60 (de ellos 2 mas de 65) años lo que se corresponde
con lo encontrado por otros autores, quienes plantean que los enfermos de mayor edad,
superior a lo 65 años, tanto en hemodiálisis como después del trasplante, estiman mejor su
calidad de vida, y que esto pudiera estar condicionado por una menor expectativa en sus
metas y mayor tolerancia y espíritu de sacrificio logrado con el transcurrir de los años. (11,
12). No encontró diferencias asociadas a la edad. (13, 14)
No así lo reportado por Borroto y otros (8) que hallaron menor edad media en los pacientes
que percibieron como buena su calidad de vida al compararla con la del grupo con
respuestas negativas.
En un estudio de Cornella y colaboradores (15) se mostró que en receptores más viejos el
estado psicológico no era tan bueno como la recuperación clínico - física después del
transplante renal, lo que no se evidenció en nuestra muestra.
En el siguiente gráfico se muestran los resultados generales de toda la muestra según las
diferentes escalas evaluadas por el SF-36.

Gráfico 4 PROMEDIO POR ESCALAS

En sentido general, en la muestra estudiada, las escalas que reflejaron mayor calidad de vida
relacionada con la salud fueron el rol emocional y la función social, aunque todas están por
encima del 69 %, lo cual pone de manifiesto cuan alta es la percepción de mejoría en estos
pacientes después del trasplante
En la literatura también se han reportado valores significativamente altos en las escalas del
SF-36 de funcionamiento físico, funcionamiento social y percepción de salud general en
pacientes trasplantados renales. (16)
Estudios muestran mayor calidad de vida en los pacientes trasplantados que en otros
métodos (17, 18)
CONCLUSIONES
Se evidenció una percepción elevada en las escalas de rol Emocional (en mayor cuantía) y
de Función Social, tanto en mujeres como en hombres (aunque mayor en los hombres).
Se mostraron diferencias por sexo, en las distintas escalas del cuestionario de salud SF ­ 36,
observándose los valores más altos en los hombres. No hubo diferencias por edad.
Se comprobó que los pacientes perciben mejoría en su estado de salud general según
progresa el tiempo de trasplantados.

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