La salud puede concebirse como un estado de disponibilidad para la acción eficaz , apoyado en niveles érgicos adecuados, y sustentado en una planificación estratégica del proyecto (conducta intencional). Todo lo cual permite la inserción de la persona en su medio, lo que le genera una vivencia de pertenencia activa en él, y un mutuo enriquecimiento (hombre-medio).