Antecedentes y objetivos: Este estudio piloto analiza el efecto de un programa de prevención de trastornos del comportamiento alimentario en estudiantes universitarios de Medicina de la UAM. Está diseñado de forma curricular, para mejorar las actitudes y conductas alimentarias, junto a otras habilidades de competencia personal. Está basado en un enfoque participativo de promoción de la salud.Metodología: Se ha realizado un estudio longitudinal con intervención de 65 estudiantes de 1º de Medicina, con una edad entre los 18-19 años, 29, 2% varones y 66% mujeres. Los participantes se dividieron en un grupo con intervención (52%) (talleres de prevención) y otro grupo sin intervención (48%), y a su vez por género. Un año después se compararon en distintas medidas como, en la imagen corporal (BSQ), actitudes y conductas alimentarias (EDI), niveles de psicopatología (SCL-90-R) y autoestima (Escala de Rosenberg). La tasa de respuesta es de 93%. El contenido del programa de prevención se ha impartido como una asignatura curricular a lo largo del curso académico 2001-02. Se presentan los resultados estadísticos basados en medias y desviaciones típicas. Se analizan las diferencias pre-post con la prueba t de Student (mujeres) y con la prueba de Wilconxon (varones).Resultados: Este programa mejora la satisfacción con la imagen corporal (Chicos, media BSQ1=12 y BSQ2=13, 7(NS); Chicas BSQ1=44, 3 y BSQ2=34, 8 (p<0, 05), las actitudes y conductas alimentarias (Chicos, media EDI1=20 y EDI2=20(NS); Chicas EDI1=31, 1 y EDI2=26, 1 (p>0, 05)) y el nivel de psicopatología general (Chicos media GSI1=0, 48 y GSI2=0, 48(NS); Chicas GSI1=1, 1 y GSI2=0, 75 (p<0, 05)) en las mujeres participantes. La autoestima se mantiene igual en los dos grupos intervenidos, aunque aumenta ligeramente en las chicas, sin ser significativo. Los estudiantes del grupo sin intervención mantienen puntuaciones similares tras un año, y no son estadísticamente significativas (p > 0, 05), salvo la sensibilidad interpersonal en los chicos, que aumenta significativamente.Conclusión: Este programa piloto de prevención de TCA se puede considerar moderadamente efectivo, principalmente en el género femenino. En cuanto al género masculino se ha producido un aumento moderado de puntuaciones debido posiblemente a una mayor sensibilidad de la imagen corporal y aspectos alimentarios. Estos resultados son similares a los obtenidos por otros estudios (Paxton, 1993; Martz y Bazzini, 1999; O´Dea, y Abraham, 2000). Queda pendiente el ofrecer unos talleres de refuerzo durante el siguiente año académico para un seguimiento posterior. Los propios estudiantes evaluaron de forma muy positiva los contenidos y la dinámica seguida en el programa.